Vía Augusta
Alberto Grimaldi
Ayesa como síntoma
"YA hay un español que quiere, vivir y a vivir empieza, entre una España que muere y otra España que bosteza. Españolito que vienes, al mundo, te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón". Esta conocida poesía de Antonio Machado escrita a principios del pasado siglo sigue de rabiosa actualidad, aunque posiblemente no en el sentido que le dio el poeta. Hay cosas que perduran a través de los años, o suceden cíclicamente.
Acaba de comenzar septiembre, un mes que promete ser más duro que una etapa de montaña de la Vuelta Ciclista a España. Llegarán al final los más fuertes, los que más aguanten, y los que agudicen el ingenio elevándolo a la máxima potencia. Eso sí, totalmente quemados. En un cartel de una tienda, reza el siguiente lema: "Prohibido hablar de la cosa". Y es que no hay españolito que se encuentre con otro, que no le pregunte por la cosa. La cosa está muy mala, y pinta color de hormiga, como bien dice Juan Luis Guerra en una de sus canciones. La cosa es que sube el IVA y con él, los precios. Paro, recortes en sanidad con el cachondeo añadido que según qué comunidad, lo aplicará de una u otra forma, agravándose a las personas sin papeles. Aulas atestadas de niños, menos profesores, matrículas más alta y suma y sigue. Esa es la cosa.
Como continuación a ese desolador futuro que se presenta, UGT celebró el pasado sábado su ya tradicional fiesta minera asturleonesa de Rodiezmo (León). El acto, como cada año, enlazó la fiesta (que no falte), con la reivindicación política y sindical y teniendo como encargados de los mítines a caraduras conocidos. "Los Caraduras" también es una burda película americana protagonizada por Burt Reynolds, inspirada en varias películas de transporte por carretera. Ahora se podría rodar otra de caraduras ataviados de políticos. Da igual el logotipo del partido.
Grotesca, simpática o absurda, fue la intervención de Alfonso Guerra, otro jeta de armas tomar, presentado por los organizadores como "telonero" del acto. Denunció todo lo denunciable. Lo que ellos nunca han sido capaces de hacer en los años que han estado en el poder. El que faltaba era Rubalcaba, que le hubiese dado más alegría a la fiesta. Antes, con el desastre llamado Zapatero saquearon el país. Ahora quieren tirarse al monte, tipo Maquis. Aunque en verdad la fiesta se habría redondeado con Felipe González. Aunque supongo que el ex presidente estaría muy ocupado sumando sus activos no tóxicos, producto de sus deberes con los diferentes consejos de administración de grandes empresas, al igual que Aznar, Borrel, Oreja, Tocino y hasta más de 50 políticos que figuran en las empresas del Ibex 35. Lo dicho: aunque con otro matiz, dos Españas: la que trabaja y sufre, y la cara dura y de gañote fácil.
Para colmo, este año no brilla una buena canción del verano, aunque siempre nos quedará La Yenka, aquella célebre canción, convertida en juego infantil. Un éxito arrollador que fue uno de los discos más vendidos en 1965, y pieza obligada en todo guateque o fiesta. Resultó ser un inocente baile familiar y deportivo. La Yenka, invención de los holandeses Johnny and Charley, decía: "Aquí se baila la yenka. ¡Ay qué fácil es la yenka! Mira que bien va la yenka. Y que graciosa es la yenka. Izquierda, izquierda, derecha, derecha. Adelante, detrás, un, dos, tres. Izquierda, izquierda, derecha, derecha. Adelante detrás, un dos tres. Izquierda, izquierda, derecha, derecha…" y así sucesivamente. Ahora de moda, aplicable al baile al que nos obligan.
También te puede interesar
Lo último