hoja de ruta

Ignacio Martínez

Un presidente harto de todos

28 de mayo 2012 - 01:00

MI colega Enric Juliana recordaba ayer en La Vanguardia una frase del primer presidente de la I República española, el catalán Estanislao Figueras: "Señores, estoy hasta los cojones de todos nosotros". Perdón por la expresión, pero es textual. Don Estanislao estuvo sólo cuatro meses en el cargo y estaba tan harto de correligionarios y adversarios que un buen día abandonó su despacho, cuando todavía estaba en funciones y se marchó a París. En 1873 había una grave crisis económica y la situación política estaba muy deteriorada por el extremismo cantonalista. Josep Plá cuenta en uno de sus libros que, poco antes de huir a Francia, Figueras reunió a un grupo de partidarios y antagonistas a los que les soltó esa frase que tan bien le encajaría a nuestros políticos actuales. Y no sólo a los españoles.

¿Se imaginan a Rajoy en la próxima cumbre de la UE dentro de un mes pedir la palabra después de la última negativa de la señora Merkel a crear los eurobonos, y soltar la misma expresión? Hace unos cinco años, en plena guerra civil en el PP madrileño entre aguirristas y gallardonistas, don Mariano ya dijo aquello de "¡vaya tropa!", que se asemeja. Eran los tiempos en los que se levantaba mucho polvo en la permanente pelea por ocupar toda instancia de poder en la capital del Reino, incluida Caja Madrid.

Aquellos polvos nos han traído los lodos actuales. Pero hay que afinar. Sin duda los gestores que puso el PP al frente de Caja Madrid y Bankia son los máximos responsables de lo ocurrido en este banco. Pero qué pasa con los representantes del PSOE y de IU en el consejo de administración de la entidad. ¿Qué hacían además de cobrar dietas y aprobar las cuentas? ¿Y los de los sindicatos? Se dispara con munición de grueso calibre contra el Banco de España, pero aquí hay mucho responsable que se ha ido de rositas, cuyos jefes de fila piden ahora comparecencias en el Congreso y comisiones de investigación. Hacen bien, pero que empiecen por llamar a sus propios consejeros para que les informen.

Y, hablando de eurobonos, España hace mal en no reclamarlos. Y peor en no crear el hispanobono como precedente. Las autonomías no están en condiciones de salir a los mercados internacionales a emitir deuda. Nadie la compraría. El último en decirlo ha sido el presidente catalán el viernes. Hay quien considera los eurobonos imprescindibles, como el británico Niall Ferguson, catedrático en Harvard, que recomienda eso, un sistema de garantía de depósitos bancarios extendido a toda la zona euro y una unión fiscal. Cree que Europa está en una situación similar a la de 1931, con la deflación y desempleo que facilitaron el triunfo de Hitler en el 33. Uno quiere pensar que España está mejor que en 1873. Esperemos.

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