Gafas de cerca
Tacho Rufino
Trump, con un par
DUELE regresar sabiendo que tu vuelta, aunque sea de visita, ya no será posible. Hoy, esta azotea mascada y pensada en unas vacaciones marcadas por la pena de tu eterno viaje, precisamente tú que te aturrullabas cuando te enviaban a cubrir una noticia a Puerta Tierra, sigue tendiendo ropa negra con alfileres de los que pinchan, de los que duelen. Sí, Emilio, ya sé que me estoy poniendo en plan 'poeta', como me llamabas con guasa. Aquí seguimos haciendo terapia con tus recuerdos y nos hemos tomado en tu memoria más de un 'jarabe'. Allá donde hayas llegado se acostumbrarán a tu saludo '¡Ave... Crem!', al más puro estilo de 'Agüillo', o a tus historias secretas del que 'le habla a una dama'. Tu Cádiz, más tuyo imposible, mutilado por tu ausencia, no ha cambiado en estos días. Sigue, como te gustaba decir, sin remedio: para cortarle el istmo de San Fernando, los dos puentes, ponerle una bandera pirata y echarla a navegar.
También te puede interesar
Gafas de cerca
Tacho Rufino
Trump, con un par
Crónica personal
Pilar Cernuda
Pedro Sánchez de rebajas
Postrimerías
Ignacio F. Garmendia
Marienbad
El pinsapar
Enrique Montiel
Cerrar el grifo
Lo último