El pinsapar

Así de fácil

Van dos empujones en poco tiempo: el apoyo a Ucrania y el Sahara. Pero no es suficiente para disolver este gobierno

En términos de la de cal no se explica el embrollo que ha formado el presidente Sánchez escribiendo al Sultán de Marruecos el volantazo de la política exterior del Reino de España de decenas de años sobre el Sahara, llamado español durante un tiempo. Digo después de la de arena que fue traerse de Argelia al líder del Frente Polisario para curarle el Covid. Con sus consecuencias conocidas de la salida de la embajadora de Marruecos, hasta la fecha. Del referéndum de las Naciones Unidas a la concesión de un Estatuto de Autonomía que propicie la pacificación del pueblo saharaui hay un abismo. Si triunfa la tesis, será mayoritaria y Marruecos incorporará por este procedimiento el desierto irredento a su soberanía, cercenando para siempre la aspiración de aquellos descendientes y supervivientes de 1975 que fueron forzados a vivir en el desierto argelino. He leído por algún sitio las cartas marcadas del acuerdo ofrecido inopinadamente por la parte mayoritaria del gobierno y la oposición de la podemia, que no va a romper los acuerdos de investidura. Van dos empujones en poco tiempo, como recordarás: el apoyo a Ucrania con armamento y esto del Sahara. Pero no es suficiente para disolver este gobierno, como parece. Y además que se ha filtrado la letra oculta del posible acuerdo: que el Sultán saque las manos de Canarias y sus aguas de soberanía y reconozca la españolidad de Ceuta y de Melilla. Y los tratados pertinentes sobre comercio y relaciones económicas, quiero pensar. Debe ser verdad que los Estados sólo tienen intereses. Porque todo se produce en el interior de una guerra criminal y salvaje que Putin y lo rusos ha declarado a la república soberana de Ucrania. Digo que todos estamos indignados por lo que vemos y conocemos pero que nuestros gobiernos se quedan parados en la línea inamovible de la impunidad de un Estado que tiene maletín nuclear y un ejército dispuesto a ocupar un territorio soberano y libre por el sistema de las masacres, los crímenes de guerra a la población civil, etc. En lo que nos concierne, España se vio obligada (¿?) a abandonar un territorio y unos habitantes que eran españoles de DNI y desde esa fecha no ha hecho nada más que la posición testimonial de defender en los foros internacionales el pacto de la ONU, con referéndum que Marruecos nunca aceptó. Argelia ahora "ha llamado a consulta" a su embajador en Madrid, que es la forma fina de decir que ha hecho lo que Marruecos hizo, un modo de mostrar la indignación y el enfado. Lo que queda de aquel Sahara español tiene que elegir entre autónomos o apátridas. ¿Así de fácil?

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