Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
IMPORTANTE victoria del Cádiz en Sanlúcar, que le sirve para continuar como cuarto clasificado. Aunque a dos puntos del primero, beneficiado por el sorprendente empate del Albacete con el Guadalajara. El Cádiz ha mejorado en los dos últimos partidos, pero los rivales también parecen fuertes. El objetivo, como estamos hartos de repetir, debe ser terminar como líder, pues ya se sabe que lo demás dificulta el ascenso. Por otra parte, el 0-3 de Sanlúcar no fue apabullante, sino que se consiguió en un cuarto de hora del segundo tiempo pleno de acierto. Pero si el Cádiz se hubiera ido al descanso perdiendo no hubiera sido raro.
Hacía mucha falta esta victoria, eso es indiscutible. Al final del primer tiempo, el Cádiz ni tenía el marcador de cara, ni había salido demasiado bien parado en el toma y daca del juego. El portero Alejandro salvó un gol y se reclamó un penalti. Agné había apostado por esa defensa rara en la que el lateral Ceballos juega de central y el central Josete de lateral, después de que se vio que Dalmau en la izquierda es peor que en la derecha. Y, en el cómputo del partido, se debe elogiar a Josete, un prototipo del jugador de club, que siempre cumple, y que además marcó el primer gol, que fue el que cambió este partido.
Eso sucedió en el minuto 53, tras un saque de esquina lanzado por Perico. No suele el Cádiz marcar demasiados goles esta temporada en jugadas de estrategia. A mí eso no me parece grave, porque es mucho más bonito marcarlos de jugadas, aunque todos valen igual. Y el Cádiz es el equipo más goleador, gracias a que delante tiene bastante dinamita para esta categoría. Ayer se volvió a ver en ese cuarto de hora frenético, en el que marcó tres goles y pudo conseguir más. Si no hubo una goleada mayor fue porque después no quisieron humillar al rival. El Atlético Sanluqueño tiró pronto la toalla. Ahora es un rival con moral frágil, que atraviesa una racha mala. No supieron digerir el mazazo del 0-1.
A partir de ahí encajaron todos los golpes. El segundo lo marcó Gato, futbolista que aprovecha muy bien los pocos ratitos de que disfruta, aunque ayer estuvo desde el primer tiempo, tras la lesión de Kike López. El tercero lo marcó Airam (que además había dado la asistencia del segundo). Aunque falló otras oportunidades, volvió a demostrar que con él no existe esta temporada la maldición del 9. Al contrario, puede ser el mejor 9 de los últimos años en Segunda B, si continúa en racha. No es sólo un puntillero, sino que interpreta muy bien los contragolpes y es letal abriendo espacios.
En Sanlúcar, como ante la Balona, se vio que el Cádiz tiene argumentos para combinarlos bien y estar arriba. Es verdad que ahora el equipo parece más consolidado y coherente que en los primeros partidos. Y tener a Airam en el campo no es lo mismo que cuando estuvo lesionado.
Pero también es verdad que el Cádiz sigue cuarto y que este año, probablemente, para terminar líder al final serán necesarios más puntos que la temporada pasada. Hay más desnivel. Eso obliga a esforzarse todos los domingos y evitar despistes. Todavía no hay motivos para exagerar las euforias.
También te puede interesar
Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
Monticello
Víctor J. Vázquez
Lo que mueve un cuerpo
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Familias y linajes
Con la venia
Fernando Santiago
Gaditanos reconcentraos
Lo último