la hora del bocadillo

José Luis Vidal

El Padre del Demonio

Frank Miller recreó a este personaje Marvel con maestría, en una mezcla de cómic noir y de superhéroes

¿Cómo? ¿Qué no os habéis enterado? Este año, concretamente en mayo, va a suceder algo muy importante para todos los que amamos los cómics: Uno de sus más destacados autores visitará el Salón del Cómic de Barcelona, el norteamericano Frank Miller.

Dejando aparte la controversia que esto ha causado (el tema de las firmas, etc…) y los despiadados e irracionales ataques hacia la editorial que hace posible este hecho, me gustaría centrar este escrito en la que fue la primera gran obra de Frank Miller, su etapa en Daredevil.

Panini Comics homenajea al autor publicando un tomo de 800 páginas que reúne todo el trabajo de Miller y Klaus Janson al frente del personaje, y lo remata con el imprescindible Born again, una de las mejores obrasen cómic de todos los tiempos.

Pero comencemos hablando algo de Daredevil, Matt Murdock, un personaje creado por Stan Lee y Bill Everett. Desgraciadamente, este tipo vestido de rojo y con cuernecitos no tuvo demasiado apoyo por parte de los lectores, colocándolo siempre en un segundo puesto y prefiriendo estos a otro gran defensor urbano como era Spiderman. Pese a que en su etapa pre-Miller, éste estaba ilustrado por uno de los grandes clásicos del comic-book como fue Gene Colan, la colección bimestral estaba a punto de morder el polvo y ser cancelada.

La suerte y solo ella hizo que la sagaz editora Mary Jo Duffy viera en el joven e inexperto dibujante Frank Miller una buena baza para continuar con la cabecera. Fue realmente una apuesta a ciegas, ya que Miller tan solo había realizado varios números de Spiderman donde, eso sí, hacía una aparición el diablo de rojo…

Y así, con esta nueva oportunidad, se reunió el trío formado por Roger McKenzie, Miller y el entintador y también dibujante Klaus Janson. En los primeros números, aún algo vacilantes y continuistas, el héroe ciego se enfrentaría a El Rondador de la Muerte, aunque rápidamente se iría introduciendo el elemento criminal, más urbano y realista, con el personaje del jefe mafioso Slaugther, así como el regreso de una de las grandes némesis del personaje, el asesino psicótico Bullseye, lo que marcaría un antes y un después en la relación de ambos.

En los guiones de estas primerizas historias ya se iba notando la mano de Miller, derivando hacia narraciones más encuadradas en el género negro, aunque sin por ellos dejar de ser una colección de superhéroes. Se le enfrentó a un desquiciado Hulk y en la historia Desenmascarado, como su propio título indica, la pericia periodística de Ben Urich sacaría de las sombras el pasado de Matt Murdock, el hombre tras la máscara de Daredevil.

Y tras varios números en los que Miller se fue haciendo con las riendas gráficas de la colección, llega el 168 y lo hace también, y definitivamente, con el guión. ¡Y de qué manera! En este número nos presenta a un letal amor del pasado de estudiante de Murdock, Elektra Natchios, cazadora de recompensas y asesina sin escrúpulos.

Miller redefinió los conceptos de "arco argumental" y "saga" al introducir a varios personajes (Kingpin, Elektra, Stick) en una larga narración, dividida en capítulos que nos mostraba ante todos la faceta más trágica de la mayoría de ellos: Wilson Fisk ya no era sólo ese omnipotente criminal que reinaba sobre la ciudad con mano de hierro, sino que tenía un corazón ocupado por el amor hacia su esposa Vanessa. Elektra se redimiría ante Matt, el hombre al que siempre había amado, en uno de los desenlaces más dramáticos que se han leído en las páginas de un cómic-book. Y finalmente, Bullseye se lanzaba de cabeza a un pozo oscuro del que nunca regresaría, cometiendo el crimen definitivo.

El tono noir se mezclaría con historias que introducían las artes marciales, las sociedades ocultas (La Mano) y un gran y secreto plan que trascendía a casi todos los personajes. Y en este camino, largo sendero, Frank Miller demostró que había otra forma de narrar en imágenes, pero sin renunciar a lo clásico. Sus composiciones de página, usando viñetas rectangulares verticales y horizontales le imprimían dinamismo a la peripecias del protagonista, sumergiéndolo en una New York que nunca estuvo tan presente, convirtiéndose en un personaje más del tebeo.

La influencia del Maestro Will Eisner es evidente y confesa por Miller, así como su gusto por los clásicos cinematográficos del cine negro y las producciones de artes marciales.

Toda esta mezcla de referencias hizo de esta etapa un tebeo único, irrepetible. Luego vendrían Bendis y Maleev, Kevin Smith y Joe Quesada, Ed Brubaker, Mark Waid… Que pese a hacer excelentes trabajos con el personaje, no han llegado a alcanzar las cotas del paso de Frank Miller y Klaus Janson por la colección.

Si queréis saber más sobre la gestación del mito, al final de este tomo viene un larga entrevista que Peter Sanderson le realizó en 1981al tándem Miller-Janson. Una joya.

Frank Miller había conseguido que la colección estuviera en boca de todos, aficionados y críticos, además de recuperar la mensualidad en las tiendas. Y justo en ese momento álgido la abandonó… Este podría ser el fin de la historia, pero no. Después de realizar otra maravilla titulada Lobezno: Honor, junto al guionista Chris Claremont, se marchó de la Casa de las Ideas justo a la competencia, DC Comics. Miller era un creador inquieto y allí dio vida a maravillas como Ronin o El regreso del Caballero Oscuro, que elevaron su status a autor de culto, gracias a estas obras que figuran como algunas de las mejores del Noveno Arte.

Pero os he dicho que el relato no acaba aquí, más bien todo lo contrario. Miller regresó a Marvel para narrar la historia definitiva de Daredevil, una en la que pondría toda la carne en el asador, y junto al dibujante David Mazzuchelli, crearían una auténtica joya en viñetas. Se trata de la saga Born again, en la que iban a colocar al protagonista, Matt Murdock, en uno de los momentos más difíciles de su vida (el peor diría…): La traición de un personaje del pasado hará que la identidad secreta del protagonista caiga en las todopoderosas manos de Kingpin que iniciará un "juego" en el que destruye por completo la vida del abogado ciego. Lo dejará sin amigos, que desconfiarán de él, sin dinero, sin un hogar en el refugiarse… Duda de todo y todos, terminando abandonado y desquiciado en un sucio callejón, sumido en una febril pesadilla. Mientras, Kingpin, observa orgulloso desde su atalaya, su "gran obra", tirando de los hilos de su poderoso imperio criminal. Y cuando está a punto de dar el golpe final, un último aliento de fuerzas hace que Matt se salve de una muerte segura, aunque gaste las pocas energías que le quedan.

Mientras tanto, los personajes que hasta entonces quisieron tanto y protegieron a Murdock, intentan continuar con sus vidas: Foggy, que inicia una nueva carrera en un bufete y relación sentimental; Ben Urich, que duda entre contar o no la inmensa historia que tiene ante sí y Karen Page, que utilizando los pocos encantos que le quedan, logra regresar a los Estados Unidos y trata de arreglar el desaguisado en el que ha metido a Matt…

Frank Miller y David Mazzuchelli narran en esta saga un historia cien por cien urbana, donde el protagonista absoluto es el hombre tras la máscara, Matt Murdock, y su caída a los infiernos. Se destruye absolutamente el mito del superhéroe para hacer que se levante de entre sus propias cenizas, en un cómic total y absolutamente épico, que recomiendo releer varias veces, y detenerse en las magníficas páginas que nos regala Mazzuchelli (que tiempo después volvería a alegrarnos la vida junto a Miller con el Batman: Año Uno): La composición de las viñetas, la expresividad de los personajes, todo aquí es oro puro, no sobra nada.

Una magnífica oportunidad ésta para recuperar estas dos joyas del Noveno Arte que deben estar en las bibliotecas de todo amante de los cómics que se precie de serlo. Panini las recupera y recopila, añadiendo una gran cantidad de interesantes extras (páginas a lápiz, portadas, etc…)

Y para todos y todas los que podáis viajar a Barcelona, tenéis una cita obligada en el Salón del Cómic, donde Miller impartirá una conferencia. Un momento único junto a un autor único, FRAN MILLER.

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