Pacta sunt servanda

Ningún partido político se presenta a las elecciones anunciando con quién pactará y en qué condiciones

08 de junio 2023 - 00:45

El sistema político español tiene dos características: la Ley D´Hont y la división por circunscripciones provinciales beneficia a los partidos mayoritarios, la elección de alcaldes y presidentes descansa en los plenos y parlamentos. En Francia es un sistema mayoritario a dos vueltas, en el Reino Unido es un sistema por el cual el que tenga un voto más en cada circunscripción es el que resulta elegido diputado y el partido que más diputados haya tenido propone al Rey el nombre del primer ministro. Así que en España se promueve que haya pactos entre los partidos, lo que estaría muy bien si fueran organizaciones democráticas y transparentes, pero no es el caso. Ningún partido se presenta a las elecciones anunciando con quién pactará y en qué condiciones, todos repiten la tontería esa de que “aspiramos a tener mayoría suficiente”, “haremos lo que quieran los electores”. Bajo esta superchería se esconde: haremos lo que convenga al partido pero no os lo vamos a decir. Debería ser obligación de los partidos anunciar sus intenciones para que los ciudadanos sepamos qué van a hacer y votemos en función de nuestros puntos de vista. El PP ha repetido hasta la saciedad el mantra “que gobierne la lista más votada” para al final hacer en cada pueblo lo que más le conviene, capaces de pactar con el diablo si beneficia a los suyos. En Sanlúcar dicen que son los más votados, en Conil que IU lleva ya demasiado tiempo en el poder por lo que es preciso cambiar, por citar dos ejemplos cercanos. Supongo que ni en sus sueños más húmedos pensó Juan Franco que La Línea 100x100 iba a tener tal protagonismo y que podría chantajear a la Junta de Andalucía para obtener todo tipo de inversiones en su pueblo, al margen de un reparto por necesidad o población. Por supuesto el PP estará a lo que le digan para que, en expresión de Mercedes Colombo, “se alineen los astros” para que su partido se haga con la Diputación, el caramelo de 300 millones que dice el alcalde de La Línea, que dice ser como unos pantalones grises, que pega con cualquier chaqueta. Hubo un momento en el que Alfonso Perales tenía muy avanzado un acuerdo con el PP para cambiar la ley electoral y la de régimen local con el fin de que se votase al alcalde de manera directa y en lista distinta a los concejales. Hubiera sido más democrático, así no dependíamos de si a los andalucistas de Puerto Real les apetece apoyar al PSOE o a la confluencia de izquierdas. Hay partidos que la aritmética les ha regalado un protagonismo que los ciudadanos no les han dado, como ha ocurrido con Vox o con Coalición Canaria. Una ingenuidad: habría que cambiar el régimen electoral para saber antes de votar qué van a hacer con nuestro voto.

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