Manuel Valls en Cádiz

Amigos conspicuos suelen defender la tesis de que lo de Cádiz no se va a acordar en Cádiz, sino en Sevilla o Madrid

Juanma Pérez Dorao es un hombre de retranca. Digo que posee esa ironía propia de los inteligentes. En el Pleno municipal ya lo conocen. Se ha bregado en muchos juicios, y es de Cádiz. Me dio otra muestra de esa ironía que le es propia en la puerta del Oratorio el día en que su jefe, Albert Rivera, brilló por encima de todos sus contrincantes con un mensaje de realidad bastante sensato. Me refiero al momento en que, con motivo del debate sobre las reformas constitucionales, lanzó una oferta que no era lógico rechazar, aunque lo sensato se ha exiliado de la política española. Dicha oferta consistió, sencillamente, en poner sobre la mesa los acuerdos de todos o de la mayoría necesaria, e incorporarlos a una constitución reformada. Sin grandes consensos no podrá haber enmiendas, pues en lo que se esté de acuerdo, se incorpore. Personalmente me pareció lo más razonable que se dijo allí, pero no creo que se haga porque vamos al maximalista todo o nada, que será nada. O todo, pero no.

En la puerta del Oratorio le pregunté por su candidatura a la alcaldía de Cádiz, y su lista. "Trabajamos en la plataforma de Manuel Valls para Cádiz", me dijo con una sonrisa de medio lado, característica del personaje en que se ha convertido el letrado. No sería mala idea una plataforma con un Valls o una Arrimadas para la ciudad, que sea bastante transversal, lo necesario para darle un cambio a la tendencia y al pacto de los distintos y diferentes con el solo objetivo de cerrarle el paso a la "Derecha", convertida el otro día por Pablo Iglesias en "extrema derecha". Es lo que pretende Valls en Barcelona, como es bien sabido, con el apoyo de Albert Rivera y la puerta abierta a la mayoría "constitucional" frente a la independentista. ¿En Cádiz? Amigos conspicuos suelen defender la tesis de que lo de Cádiz no se va a acordar en Cádiz, sino en Sevilla. O Madrid. O sea, a la infelicidad de Fran González habremos de añadirle la de Vila y Tubío, la Izquierda Unida nominada Ganar Cádiz y que no ha ganado mucho, la verdad. Por eso la coña de Juanma Pérez Dorao no lo es tanto. Si finalmente funciona el invento y la gente, harta de todo esto, orienta el voto a un personaje ta correoso, musculado y duro como Manuel Valls, digo Pérez Dorao. En definitiva, Manuel Valls va a venir a Cádiz unos días, que coincidirá con la municipales, y Arrimadas. De algún modo son los activos de Ciudadanos para ponerse en cabeza y construirse el futuro que necesitan. Creo yo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios