Lotta Continua

Magia educativa

La nueva propuesta educativa pende de un profesorado que quizá ni sepa ni le interese lo que reza

Birlibirloque. Descubren ahora que el profesorado óptimo enseña que vivir con conocimiento marca diferencias. Bienvenidos a la vocación docente; lo preocupante es creer que se consigue legislando, lo que equivaldría a decretar métricas para líricas.

Alguna política incauta o mandamás crédulo, ignaros, ha sucumbido al canto cansino de intentar la revolución... sin aplicarse el cuento. Porque con estas recomendaciones yo, que ya tengo un prurito de experiencia, les conmino a empezar por examinarse: ¿cómo ha llegado usted a ser una persona culta, leída, conocedora de los alambicados resortes de los bosones y la poesía barroca, perfecto analista de la matemática bachiana, admirador de la ilustrada Razón y ubérrimo Registrador de la Propiedad o Notaria de zapatos caros, a su despacho?

Ay ay, ¿no irá usted a decir que con estas solemnes pedagogías garantiza la posibilidad de sacar plaza en la Escuela Diplomática?, su hija sí podrá ir, su ambiente lo favorece: pero el hijo de un albañil de los que rellenan la estadística de fracasos, se reirá en su cara incapaz de entender lo que usted diga desde su poltrona hipostática.

La nueva propuesta educativa pende de un profesorado que quizá ni sepa ni le interese lo que reza. Ha fracasado antes de empezar; les dicen cómo trabajar, les obligan a metodologías que huelen a pérdida de tiempo. ¿No es más fácil valorar su carrera profesional, premiar méritos, devolver la Autoridad, hacer leyes que los impliquen en las soluciones, oír demandas, reformar el sistema de acceso, establecer que los claustros elijan a sus directivas con autonomía, garantizar la formación en sus materias, publicar experiencias o comunicarlas en congresos, fomentar investigación incluyendo alumnado en los proyectos... o trabajar con ellos para que estén a gusto y bien atendidos en centros modernos, cómodos y útiles, limitar las ratios a grupos que se autoexijan responsabilidad, premiar éxitos con materiales, becas, estancias, publicaciones, convalidaciones, etc.?

Yo, docente, cumpliré la Ley, pero desde aquí invito a un boicot activo a toda reforma que imponga pedagogías, estrategias curriculares o burocracias que no redunden en la mejora de las condiciones profesionales y un beneficio constatable de formación cultural amplia y transformadora en las generaciones del futuro. Lo otro es el desmantelamiento de lo que llamábamos "ascensor social".

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios