Crónica Levantisca

J. M. Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

Homo Illana

La evolución humana sigue siendo un misterio: Adolfo Suárez Illana es hijo de Adolfo Suárez

La evolución humana es un misterio: Adolfo Suárez Illana es el hijo de Adolfo Suárez. Del mismo presidente del Gobierno de España que condujo la Transición española con tacto, inteligencia y bastante arrojo. Esta última virtud sí la ha heredado su hijo.

Los nuevos políticos españoles están necesitados de un curso de memoria democrática, que les ponga al día de los sucesos, lugares, leyes y personajes que han jalonado la historia de España desde hace cuarenta años. No más. De este modo, Pablo Casado estaría advertido de que el niño de Suárez ya era un taponazo cuando quiso competir con Pepe Bono por la presidencia de Castilla-La Mancha. Más allá de la filia, nunca se le oyó nada interesante ni se le observó un destello de lo que fue su padre. Ganó, eso sí, un premio Ortega y Gasset porque fotografió de espaldas a su padre con el rey Juan Carlos. De espaldas los dos últimos, no él, aunque Gregorio Morán, uno de los mejores biógrafos del padre, sostiene que el hijo nunca cogió la cámara.

Suárez Illana ha recurrido a unas cuantas analogías falsas para argumentar en contra del aborto, como la de que en Nueva York, ahí mismo, se puede abortar después del nacimiento. No me pregunten por qué este hombre dice estas cosas, pero deben escuchar de modo íntegro la entrevista que le hizo Carlos Alsina ayer en Onda Cero. O que abortar es propio de los neandertales, aunque estos tipos de las cuevas, según Suárez Illana, dejaban nacer a los niños y, después, le cortaban la cabeza, ¡zas! Me preguntó con qué tipo de utensilio, si los pobres ancestros europeos ni habían descubierto los metales ni pulían muy bien las piedras. Qué escabechina.

Si Casado hubiera hecho el cursillo de memoria democrática, no habría colocado al tal homo en el puesto número dos. Como tampoco a Juan José Cortes de cabeza de lista por Huelva, que ya Juan Ignacio Zoido lo tuvo que apartar de un puesto de asesor después de que se viese envuelto en un tiroteo.

Un poco de historia.

Otro de los nuevos homos, el apellidado Iglesias, lleva en las listas electorales a una persona gitana, porque ya era hora, España, de que naciese Pablo para que en el Congreso de los Diputados entre un gitano. Desconoce que Juan de Dios Ramírez Heredia fue diputado de la UCD por Barcelona en 1977 y que, después, fue eurodiputado por el PSOE. O que una de las gitanas más brillantes del país también va en una lista de Ciudadanos.

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