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Francisco Poveda

En los años 70 en Cádiz, con escuelas penosas, había porcentajes de analfabetismo pavorosos, infantil y adulto

Puede que muchos ignoren que el primer movimiento de renovación pedagógica de importancia en nuestra provincia vino de Jerez. En los años 70. Llegó de la mano de tres inspectores de educación, esencialmente: Francisco Fernández Pozar, Diego Bejarano y Jaime Martínez. Se trataba de docentes brillantes, progresistas y determinados a elevar la calidad y el nivel de la enseñanza pública en Andalucía. Lo he recordado leyendo la interesantísima entrevista que Pedro Ingelmo hizo a Francisco Poveda, publicada el domingo en el Diario. Poveda participó en una de las ramas acrecidas del árbol que plantaron estos inspectores: la educación de adultos. En los años 70 no sólo había pueblos de Cádiz con escuelas penosas con aulas tristes con una lámpara colgada de un cable a la viga del techo, había porcentajes de analfabetismo pavorosos, infantil y adulto. Poveda ha sabido contarlo muy bien, no en balde participó en la base de todo un movimiento pedagógico que logró éxitos insólitos. Diego Bejarano, Jaime Martínez y Fernández Pozar, como empecé diciendo, lograron dinamizar y entusiasmar a maestros jóvenes a realizar la tarea histórica de una educación de calidad, democrática y para la Democracia que venía y luego empezó a llegar. Fernández Pozar, creativo al máximo, extraordinaria persona lamentablemente fallecida en 1988, configuró el primer Equipo de Cultura Andaluza, un intento muy serio de establecer todo un currículum de la nota distintiva que nos unía de norte a sur y de este a oeste: la Cultura. Pero se creó igualmente un equipo de Renovación Pedagógica, donde Poveda, con otros docentes, fueron elaborando documentos y estableciendo estrategias que pretendían elevar los niveles de la enseñanza y la educación en la provincia y en Andalucía. La Inspección Educativa tuvo un papel descollante, dinamizando y motivando a maestros y profesores a elevar el rango educativo de nuestra región. En reconocimiento a lo que significó todo aquella, en el campo de la Educación de Personas Adultas, Puerto Real ha decidido, junto a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, denominar 'Inspector Francisco Poveda' a un centro de la localidad. Ninguna distinción mayor que esa, que significa mantener con su nombre la obra de una vida dedicada a la Educación Pública de la provincia de Cádiz. Llegó de Salamanca a Jerez, en donde ejercía su hermano, y se enamoró de nuestro Cádiz, amor que estuvo hecho en parte de su gran pasión por la Enseñanza y el progreso y la cultura de Andalucía. Fue en Jerez en donde este grupo de grandes docentes, empezó a escribir el nombre de Colegios que los recordarán para siempre. Como el del Inspector Francisco Poveda.

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