Diálogo y consenso

Rajoy ha mejorado lo de la mariposa: en un capullo sin aletear es capaz de provocar un tornado en Cataluña

Algunos pierden amigos por sus diferencias políticas, pero mi experiencia está siendo la contraria. Los que no piensan como yo demuestran un empeño emocionante en convencerme: me escriben o me llaman y así aumenta el roce, que hace el cariño. El trato es asiduo, constante, continuo, incesante… En los últimos tiempos me paso el día oyendo elogios de la actuación (sic) de Mariano Rajoy, con el que soy muy crítico.

Me recuerdan mis cada vez más íntimos las maravillas que han sucedido gracias a la inacción del gran líder. Porque eso sí reconocen: no es un prodigio de actividad. Pero, ojo, me reprochan, ¿es que no ves que, gracias a que no ha hecho nada, calculando sabiamente cada milímetro de su inmovilidad, el Rey ha tenido que jugarse la corona por sostener España; los catalanes independentistas se han visto obligados a salir a los balcones y a las calles; la opinión pública española ha exasperado y pide medidas que, cuando él, al fin, se determine a sopesar si empieza a aplicar, tendrán más apoyo social? ¿Es que no ves, insisten, que los empresarios catalanes han puesto pies en polvorosa? ¿No ves que en el panorama internacional incluso los presidentes más lejanos han terminado comprendiendo la obcecación nacionalista? ¿Y has olvidado, me recuerdan, que hasta en tu familia política reina la pax catalana y estáis todos felizmente unidos en el espanto?

Rajoy ha mejorado lo de la mariposa. El no aleteo de una mariposa dentro del capullo puede provocar un huracán en la Generalidad.

Lo que me permite encontrar una línea de defensa personal para abrir un diálogo que genere un consenso con mis indignados y perseverantes defensores de Rajoy. Queridos amigos, si el presidente ha calculado tan magistralmente todas las reacciones que produce su inacción, ¿no entendéis que mi exasperación y mis sospechas de enjuague deben de ser una parte básica de sus precisos planes, como la decisión heroica del Rey de rellenar el vacío, el miedo de los empresarios, la soledad angustiosa de los catalanes no independentistas, el estupor de los líderes mundiales o el pasmo de los fiscales y los jueces? Si Rajoy lo tiene todo controlado y es el as de la defensa de España por delegación, le vais a fastidiar el croquis afeándonos una indignación con la que él cuenta y provoca a sabiendas. Cuanto más partidarios seáis del maquiavélico Rajoy, más tendríais que aplaudir mi desesperación con Rajoy.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios