el microscopio el catalejo

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EL llamado 'Hijo de Satán', un presunto estafador que esta semana ha sido juzgado en la Audiencia de Cádiz por no entregar los coches a sus clientes y que fue detenido por la Guardia Civil por montar una secta satánica, ha dicho que va a devolver el dinero de sus víctimas (unos 400.000 euros) yendo a los platós de las televisiones en los próximos meses. Y los jueces lo han dejado en libertad hasta entonces, cuando habrá nuevo juicio y se verá si ha devuelto el dinero. ¿Cuántos programas de telebasura son necesarios para pagar esta deuda? ¿A cuánto se cotiza un show de 'Satanito'? ¿Se cobra por hora o por minutos? ¿Hace descuentos por asistencia a varios platós? ¿Cuántas barbaridades tendrán que escuchar los telespectadores para que se salde esa deuda? A lo mejor cobrarán sus víctimas, pero vaya ejemplo.

E NTRE tanto y tanto anuncio de recorte por parte del Gobierno, ha llegado el turno a las mancomunidades de municipios, unos entes con diferente suerte y eficacia dependiendo de la comarca en la que funcionan. En la provincia de Cádiz, donde existen actualmente cinco mancomunidades, el debate ya fue puesto sobre la mesa por el presidente de la Diputación, José Loaiza, al poco de llegar al cargo. Loaiza llegó a calificarlos de "miniparlamentos" y abogó por una solución global. Ahora es el secretario de Estado de Administración Pública quien lanza el anuncio del fin de todas las mancomunidades en España, sin distinción entre las que funcionan y las que no. Y apunta a las diputaciones como instrumentos para atender a los municipios sin planes de ajuste. Lo que no dice es cuándo.

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