El Palillero

José Joaquín / león

Busquimano gaditano

COMO tantas otras aportaciones al patrimonio de la humanidad, el busquimano es un invento gaditano. Tanto es así que hasta hay que pelearse con los correctores ortográficos cuando lo escribes en word, porque lo cambian a bosquimano, una etnia de Angola, Namibia y otros países del sur de África. El bosquimano es un pueblo de cazadores y recolectores, en lo que se asemejan a los nuestros, que también recolectan todo lo que cazan. El busquimano original proliferaba por Barbate y playas adyacentes, pero la especie se ha propagado por otros municipios. A 70 busquimanos los detuvieron en Chiclana, por el naufragio del hachís en el caño de Sancti Petri. Y eso no es todo, porque lo peor ha venido después.

En estos últimos días aparecen fardos de hachís en las playas gaditanas, como si fueran los duros antiguos que tanto en Cádiz dieron que hablar. El jueves, en Cortadura, unos surfistas se encontraron un fardo con 30 kilos de hachís, mientras practicaban su deporte preferido. Las criaturas se llevaron un sobresalto, así que para evitar errores acerca de sus prácticas, que eran estrictamente deportivas, avisaron a la Policía Local. Eran surferos, no busquimanos, y no están los tiempos para confusiones indeseables, ya que se puede acabar en el talego, si acaso sea por unas horas.

En Valdelagrana también ha aparecido otro fardo de hachís. Y ya no se sabe lo que puede pasar, yo lo advierto, porque el oleaje trae la mercancía como si fueran las algas que tanto por saco dan en verano. Así que cualquiera de esos que juran y perjuran que se bañan hasta en los días más fríos del invierno, como si fueran el mismísimo Fermín Salvochea, se pueden enredar con estas finas hierbas sin venir a cuento. Eso si no chocan con algún busquimano desnortado.

Los tiempos han cambiado una barbaridad. Cuando aparecieron los duros antiguos en la playa, allá por 1904, el gaditano y la gaditana se lanzaron, en plan busquimano de duros. Consta que tuvo que intervenir la Policía, pero no para detenerlos, sino para que dejaran trabajar en la antigua almadraba donde aparecieron. En aquellos tiempos se entendía que lo que se pierde es de quien lo encuentra. Y si tu suegra encontraba un duro, o tu tía 50 duros, eran suyos. No es como ahora, que cuando se encuentra el hachís se considera que es del Estado.

El busquimano playero ha existido en Cádiz desde el tiempo de los fenicios. Algún erudito incluso escribió que a Cádiz la riqueza siempre le ha venido del mar. Y nuestros mares son caprichosos e imprevisibles.

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