Con la venia

Fernando / Santiago

Aforismos

07 de diciembre 2015 - 01:00

LA vida es como la escalera de un gallinero: corta y llena de mierda". La frase la recoge Juan Madrid en una de sus novelas de Tony Romano y dice haberla tomado de la puerta de un retrete, el lugar donde antes se dejaban las frases más inspiradas. Se ve que deponer estimula el intelecto. Estuvieron de moda también los almanaques con una frase para cada día, de donde vendrán las simplezas de Paulo Coelho y demás augures de las posmodernidad editorial. Pero ahora facebook ha arrasado con todo. Hay gente que se levanta, enciende el ordenador, y nos deja una frase mística para todo el día, al objeto de que reflexionemos sobre lo inteligente y lo profundo que es el antólogo en cuestión. Los hay que lo hacen al revés, cuando se van a acostar nos dan una tregua a las simplezas del día, nos colocan la frase de Woody Allen, Tsun-Tzu, Winston Churchill, Mark Twain o el Conde de Romanones. Por decir algunos de los más repetidos. Incluso hacen sus montajes con imágenes para que nos entre con más facilidad a los que somos duros de mollera. Supongo que habrá páginas en Internet con recopilatorios de frases para que aquellos que pretenden dárselas de cultos, finos e inteligentes nos asombren cada día con sus hallazgos y ocurrencias. Ni que decir tiene que algunas de las frases son inteligentes porque quien las dijo lo era. Pero el que las repite hasta la saciedad se convierte en el nuevo pesado frasístico. Siempre admiré a los que tenían la capacidad de construir buenas frases o a los que tenían la memoria para recordar lo que se había dicho en una película o escrito en un libro. Ahora con Google tenemos falsos memoriosos que no hacen otra cosa sino fusilar lo que ofrece el buscador. Los políticos suelen ser bastante simplotes y salvo unos pocos (Alfonso Guerra, Bono, Felipe Alcaraz, Joaquín Leguina) no hemos tenido frasistas de nivel, aunque Pablo Iglesias le pone más voluntad que acierto.

En Cádiz más que frases se repetían coplas de Carnaval. Ya dijo el Gómez "todo lo que he aprendido lo he aprendido en los libretos". Nunca hizo falta más que algo de memoria y un poco de oído. Los más avezados cantaban la copla que venía a cuento y los que no, la recitaban. No hace falta tener buen oído para poder cantar la copla que viene a cuento de la situación a cuya memoria nos trae. Es urgente pues una juanelopedia que permita el acceso a todas las coplas de la historia con su buscador por temas para que los pesados gaditanos de facebook nos puedan ilustrar con el verso correspondiente.

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