Asistí la semana pasada al enésimo juicio por corrupción contra los ex responsables de IP. Se ve como normal que a Hernán Díaz lo condenen, pero habría que reflexionar sobre el hecho de que tengamos el alcalde del país con más condenas judiciales. Es una vergüenza.

Y habría que recordar que esta pandilla de delincuentes llegó al poder porque miles de personas le votaron, y un partido, el PSOE, aupó a Hernán, y lo mantuvo en la alcaldía. Y siguieron votándolo, y el PSOE siguió apoyándolo cuando ya era evidente su talante antidemocrático y la sucesión de escándalos de corrupción.

Pero parece que nadie sabía nada; sólo unos pocos, y especialmente los ecologistas, denunciaron los desmanes de este grupo de mafiosos, lo que provocó todo tipo de amenazas y agresiones de los sicarios del poder. A mí me pretendió deportar.

Los dirigentes de IP se saltaron continuamente la ley, fomentaron el urbanismo ilegal para contar con una base social adepta, se beneficiaron de las prebendas del poder, repartieron contratos y dinero público a discreción, y robaron lo que pudieron. Mientras, sus socios del PSOE no se enteraban de nada. Gamero y García de Quirós lo siguieron apoyando incluso cuando ya estaba condenado por prevaricación y con múltiples causas judiciales abiertas. Cuando lo inhabilitaron, Quirós quiso mantener el pacto de gobierno con su “amigo”. Nunca pidieron disculpas públicas, a pesar de que fueron cómplices de la generalización de la corrupción, de la degradación de la vida democrática y del desastre al que llevaron a la ciudad.

Es patético ver como el otrora todopoderoso alcalde y sus concejales de urbanismo se arrastran de juzgado en juzgado, y cómo ahora reconocen sus delitos para aminorar las penas, reiterando la cobarde justificación de que no sabían lo que firmaban, que eran unos pobres ignorantes.

Pero hay quien no ha aprendido la lección. Tenemos un alcalde que tiene por costumbre no responder a las denuncias por graves ilegalidades, como es el caso de la macroescombrera del Rancho Linares. Como si no fuera con él. Quizás no sabe que puede estar cometiendo un delito de prevaricación. Que se informe en las redes sociales, a las que es tan aficionado.

¿Y cuándo van a retirar el retrato del alcalde delincuente de la galería del Ayuntamiento?

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