Análisis

José Joaquín León

Volver a la racha triunfal

Vamos a ver lo que pasa en el mercado de invierno. Se puede reforzar o debilitar

El Málaga frenó la racha del Cádiz. Con la ayuda inestimable del árbitro Trujillo, todo hay que decirlo. El penalti que se tragó, al borde del descanso, pudo cambiar el signo del partido. Dijo que no lo vio. Es una pena que todavía no exista el VAR en la Liga 1/2/3. Aunque a veces sólo se quiere ver lo que interesa, incluso con cámaras por medio. Pero, aparte de esa jugada, el Cádiz perdió por otros detalles, como la desaplicación de Brian en la jugada del gol. O la falta de poder goleador arriba cuando hacía falta. También se debe recordar que este Málaga se ha especializado en ganar en La Rosaleda por 1-0, y le dio al Cádiz el castigo de un entrenador con semejante ideario.

El partido de Málaga fue equilibrado. En otras condiciones se hubiera quedado en el cero-cero. Por ahí iban las ideas de ambos técnicos, por no encajar y por aprovechar alguna oportunidad. Al Cádiz le perjudicó el penalti no señalado, en un momento que hubiera condicionado. También la lesión de Sergio Sánchez, que es su mariscal del área. Y un despiste tras un saque de esquina. A veces se han ganado partidos por un aprovechamiento del balón parado. Y, sin embargo, en Málaga se perdió.

Decíamos la semana pasada que Álvaro Cervera había sido injusto con Dani Romera, que solucionó el partido frente al Rayo Majadahonda. Ante el Málaga, volvió a las andadas. Lekic ha empeorado en los dos últimos partidos y merecía el cambio. Pero hubiera sido más coherente darle otra oportunidad a Dani Romera, en vez de concederla a Carrillo. Ya se sabe que el delantero murciano le gusta más que el almeriense, para fajarse y defender los córners atrás. Pero le salió el tiro por la culata. Lo principal de un delantero centro es que marque goles.

Al Cádiz le sigue pesando la lesión de Salvi, aunque el viernes ya jugó Jairo. Al dejar fuera a Agra, ha quedado claro que el portugués no le sirve. Vamos a ver lo que ocurre en el mercado de invierno. Cuando cambias a tres o cuatro jugadores se puede reforzar la plantilla, pero también debilitarla. En la primera temporada en Segunda acertaron con el fichaje de Aketxe, que este año ha llegado a diciembre buscando su lugar en el equipo. También es verdad que no aprovechó sus oportunidades y que cuando fue decisivo ya no le han dado demasiadas oportunidades. Es un ejemplo del rendimiento confuso de algunos futbolistas de la plantilla, como sucede con Perea, demasiado perdido, o con Karim, que marca goles en la Copa y ni lo convoca en la Liga.

Los refuerzos nunca se sabe si cuajarán; ni tampoco son eficaces siempre, como está ocurriendo con Lekic, al que ya suponíamos marcando goles en todos los partidos, y también fallándolos, en plan Luis Suárez. En la temporada pasada, los fichajes de invierno fueron un fiasco. El Cádiz se vino abajo en la segunda vuelta.

El sábado próximo, en Carranza, ante el Deportivo de la Coruña, hay otro partido difícil. Es un claro favorito al ascenso. El Cádiz debe volver a la senda de ganar, ganar y ganar, aunque de vez en cuando tocará perder, como en Málaga. Ahora, con 29 puntos (y el Reus en situación de réquiem), la permanencia se ve más cerca. Pueden tener otras aspiraciones.

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