Si algo hemos aprendido de esta pandemia es la importancia de contar con un sistema sanitario público potente y eficaz. Quienes han atendido a los miles de afectados, quienes han aportado medios humanos y materiales, quienes están controlando los rebrotes, han sido, fundamentalmente, los centros de salud, los hospitales y el personal de la sanidad pública. Los problemas han surgido por la limitación de esos medios, de personal, de camas, de respiradores, de mascarillas…

Por eso indigna que cuando todavía no hemos pasado esta primera oleada de la pandemia, ya se anuncien privatizaciones de servicios sanitarios. En El Puerto no hay ningún hospital público, pero está el centro de especialidades Virgen del Carmen. El SAS pretende convertir el hospital privado existente en centro de referencia para El Puerto y la Costa Noroeste. Se privatizará así la asistencia de numerosas especialidades: digestivo, cardiología, cirugía, traumatología, hematología, rehabilitación, medicina interna, neumología, ginecología, oftalmología, pediatría, urología... Y todo en base a un convenio firmado en 2017 entre el SAS y la empresa privada titular de ese hospital. Desmantelan lo público para favorecer lo privado.

Yo ya lo he sufrido. Me han dado cita en una de esas especialidades y al poco me llaman del hospital privado. No me han dado opción, a pesar que desde el SAS se ha asegurado que los pacientes “siempre han recibido la asistencia sanitaria especializada correspondiente, sin perjuicio de su derecho de libre elección de centro". Sencillamente falso.

Esta tendencia privatizadora la comenzó la anterior administración socialista; ahora PP y Cs se suman gustosamente a desarrollarla. Hace unos años una persona allegada necesitó atención médica en traumatología. La llamaron para darle cita en el hospital privado. Se negó y dijo que le correspondía el Hospital de Puerto Real. Desde el SAS intentaron persuadirla, asegurando que si optaba por la atención pública se retrasaría mucho la cita. Al cabo de los meses la llamaron para darle de nuevo cita en el hospital privado; repetición de la jugada. Tras dos años de espera la atendieron y operaron en Puerto Real.

Pago mi cuota para que me atienda la sanidad pública, y no quiero que acabe en un negocio privado.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios