Cultura

La memoria de Irlanda en Cádiz, a través de la familia Butler

  • Lourdes Márquez presenta en la Casa de Iberoamérica un libro sobre la historia de la emigración de su familia a la ciudad en 1730

Cádiz e Irlanda están vinculados por la historia de una poderosa familia noble que emigró a la cosmopolita y bulliciosa ciudad del sur de España. Se trataba de los Butler, cuyo pasado rescata una de sus descendientes, la historiadora Lourdes Márquez Carmona, que esta tarde a las 19.30 presenta su obra La memoria de los irlandeses: Cádiz y la familia Butler (Editorial Círculo Rojo) en la Casa de Iberoamérica, con la presencia del embajador irlandés, David Cooney.

La promesa que le hizo a su madre llevó a esta gaditana a bucear por la historia de sus ascendientes, navegando en los acontecimientos de España y de Irlanda de aquel siglo XVIII. Una historia que ha trascendido algo diluida y de generación en generación hasta nuestros días, y que ahora ha recompuesto de forma fidedigna Lourdes Márquez.

"Los Butler era una familia noble de Irlanda, normandos llegados al país celta en el siglo XII. Pero existían más miembros de la familia Butler que no ostentaban el ducado de Ormond, cuyo bastión era el castillo de Kilkenny. Había un linaje principal. Al parecer nosotros pertenecemos a un hijo desheredado de esos derechos", explica Márquez. Añade que su familia ejercía su poder en buena parte de Irlanda, justo hasta el momento de las luchas de los protestantes ingleses que quitaron sus propiedades a muchas familias irlandesas en la segunda mitad del XVIII, entre ellas, los rebeldes Butler.

"Se produjeron grandes migraciones, conocidas como los Wild Geese, el vuelo de los gansos salvajes, porque pensaban que como esas aves, algún día regresarían". Entre aquellos emigrantes estaban el joven Willian Butler Langton, que aconsejado por su padre James Butler y tras perder sus propiedades en Kilkenny, se convirtió en el panadero de Ballinakill, y decidió buscar su futuro en países católicos como España y en una ciudad como Cádiz, "que mantenía el monopolio con América y era un buen destino".

Fue así como William Butler con tan sólo 16 años arrivó a tierras gaditanas en 1730 junto a sus hermanastros James y Georges Butler. Aquí se unió "con otros miembros del clan que buscaban labrarse un futuro con el objetivo de librarse del asfixiante yugo opresor que ejercieron los ingleses en su patria". Se unieron así a la red de correspondientes de los numerosos Butler "que tenían establecido un circuito comercial por vía marítima entre España, Norte de Marruecos, Italia, América, Países Bajos, Inglaterra e Irlanda".

Los miembros de aquella colonia irlandesa decidieron quedarse después de la Guerra de la Independencia, y se adaptaron a la nueva situación de la ciudad. Con el paso del tiempo y la decadencia económica de la misma, fueron perdiendo su conciencia de familia mercatoris, dedicándose a otras actividades como la enseñanza de idiomas. De hecho, "mi bisabuelo, Arturo García de Arboleya y Butler fue profesor de francés". Poco a poco fue finalizando el sistema endogámico que predominó, fusionándose "con la burguesía autóctona, como sucedió con mi tatarabuela, Sofía Butler, que se casó con Francisco García de Arboleya".

Para recomponer la historia de su propia familia ha indagado en numerosos archivos, protocolos notariales y en estudios ya realizados. Porque si de los Butler había mucho escrito, no había tanta referencia de su rama entre los Butler de Cádiz. "Hace años contacté con la Butler Society y me dieron alguna documentación, pero no tenían constancia de la continuidad de mi rama". Por eso ha sido fundamental el trabajo de la colonia irlandesa de Cádiz que fue estudiada por las investigadoras Carmen Lario o María Nélida. También se ha servido de la documentación que el investigador Bryan Foley, casado con una Butler, había reunido en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz. Derek Bedson publicó un pequeño artículo, The spanish Butler, y existen otros trabajos del Cádiz del XVIII de catedráticos de la UCA como Manuel Bustos y Alberto Ramos, recuerda Lourdes Márquez.

Como curiosidad explica que tuvo la oportunidad de conocer el Castillo de Kilkenny en 2005, en cuyo interior existe una galería de retratos de familia. "Allí tiene sede la Butler Society, que agrupa a Butlers de todo el mundo, y que se reúnen cada tres años en un Rally familiar". Reuniones que también se celebran en Madrid, donde presentará su libro el próximo día 20 de octubre.

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