Cultura

La imagen y el complejo de Acteón

  • José Antonio Tejero inaugura esta tarde en la sala Alfonso X la muestra 'Confluencias', en la que sintetiza los ensayos y trabajos desarrollados a lo largo de sus 25 años de carrera

Si hay un punto en el que confluyen todos los caminos profesionales y hasta personales recorridos por José Antonio Tejero Lanzarote es sin duda la imagen. La imagen y la férrea obsesión que este fotógrafo, diseñador y experto en comunicación tiene por ella, cuyo trabajo recoge en la retrospectiva Confluencias, integrada por los ensayos que ha moldeado a lo largo de su carrera, y que esta tarde a las 20.30 se inaugura en en la Sala Alfonso X de El Puerto de Santa María.

En esta exposición que permanecerá abierta al público durante diez días, su autor ha realizado un verdadero ejercicio de síntesis que le ha llevado más de año y medio de trabajo y en el que refleja lo que denomina "Mi complejo de acteón". Es decir, "poner el voyerismo al servicio del conocimiento", explica de este pensamiento filosófico que descubrió leyendo a Sartre, y que justo coincidía con lo que venía haciendo a lo largo de los 25 años de carrera que acumula a sus espaldas. "Todo lo que he hecho en mi carrera es descubrir, pues ha sido mi modo de vida".

Incluye fotos de 'Taxidermia', 'Cartas a Erótica' y 'De andanzas y acechanzas'

Un camino que arrancó con la fotografía, "que aunque no me interesa especialmente, es la base, el medio por el que consigo imágenes", explica. De ella, con la que empezó a flirtear precisamente en la edición de El Puerto de Diario de Cádiz, descubrió su capacidad "de convivencia social y un mundo iconográfico e intelectual que me era desconocido". Pero la abandonó en su faceta periodística tras una década para adentrarse en nuevos senderos que le permitieron convertiste del todo al voyerismo del conocimiento, tal y como decía el poeta místico Muhamman Rumi, "transforma tu cuerpo entero en visión, hazte mirada".

Fue entonces cuando resurgieron sus ensayos, en los que cuenta estas otras historias que exhibe en las 40 fotografías analógicas que lleva a la sala portuense, y que recoge imágenes desde el año 96 a la actualidad. Se trata de las series De andanzas y acechanzas, donde recoge los viajes con un fuerte componente antropológico; Cartas a Erótica, "que es un proyecto simbólico, muy intimista y poético", y Cónsul tan acogedor, "sobre el vino fino de Jerez". Asimismo, incluye su trabajo sobre el Toro y la "induscutible" importancia en el mundo de la publicidad española y otra sobre diseño denominado Taxidermia, en la que está muy presente el collage digital vinculado a sus mitos artísticos e intelectuales, como son los dos Franciscos, como él mismo describe. "Bacon y Goya, fundamentalmente", añade en alusión al interés que le provoca el arte en términos generales.

En cuanto a referentes menciona también a Pessoa, Cortázar, Kafka... y especialmente al prestigioso fotógrafo navarro Koldo Chamorro, del que fue asistente "y del que aprendí mucho... Justo falleció cuando le estaba editando un libro", rememora.

Y es que José Tejero ha hilado los senderos de este camino entre el periodismo gráfico, el reportaje documental, el diseño, pasando incluso por el comisariado expositivo y la inabarcable labor que conlleva el mundo de la comunicación, al que se dedica en la actualidad.

Ahora, en Confluencias, que dedica a su madre, pretende mostrar qué ha hecho durante todos estos años, la forma en que ha encontrado todo el sentido a la imagen, "siempre con un nivel de composición exhaustivo", en los que ha usado la fotografía como simple medio, "al mismo nivel que el texto o el diseño". La forma, en definitiva, en que se ha dejado sorprender a cada paso, con la mirada atenta de un niño, o del mismo Acteón sorprendido ante la desnuda Diana, pero con la madurez de quien ha manejado la imagen durante nada menos que 25 años.

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