Roberto Orallo | Artista que expone en el Castillo de Santa Catalina "No puedo dejar de pintar porque mi cabeza siempre encuentra la idea"

  • El artista santanderino, que lleva medio siglo dedicado a la pintura, regresa a Cádiz 17 años después de su última exposición en la ciudad para presentar tres de sus últimas series

El artista santanderino Roberto Orallo junto a las obras de su serie 'Mi puerto' en el Castillo de Santa Catalina. El artista santanderino Roberto Orallo junto a las obras de su serie 'Mi puerto' en el Castillo de Santa Catalina.

El artista santanderino Roberto Orallo junto a las obras de su serie 'Mi puerto' en el Castillo de Santa Catalina. / Lourdes de Vicente

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“Escribir, bocetar, ejecutar y, en medio, otra chispa que se enciende”. El proceso creativo de Roberto Orallo (Santander, 1947) sigue esta pauta en tres órdenes que siempre se ve sorprendida por la visita inesperada de un nuevo alumbramiento. “No puedo dejar de pintar porque mi cabeza siempre encuentra la idea”, dice el veterano artista rodeado por sus obras dispersas y a medio colocar en el interior de la sala San Juan Alta del Castillo de Santa Catalina. Quizás por ello, por este elucubrar incesante, lleva medio siglo entregado a la pintura.

De mares y sueños, la exposición con la que Orallo expone en Cádiz después de 17 años de su última muestra en la ciudad, es una materialización del actual rumbo que ha tomado la producción de uno de los artistas más destacados de su tierra, no en vano, el mes pasado, el único centro oficial de Cantabria que imparte enseñanzas parofesionales de Artes Plásticas y Diseño ha adoptado su nombre.

“Para mí es una suerte volver a exponer en una tierra a la que estoy muy ligado pues llevo 25 años pasando las vacaciones con mi familia aquí muy cerca, en El Puerto, donde nos dan cobijo mis cuñados Justo Cordero y Benito Pérez Santos”, ríe el pintor que ha dejado que “la luz” y algunos paisajes gaditanos se cuelen en las obras de Mi puerto, una de las tres series que componen la exposición que se puede visitar a partir de mañana en la fortificación junto a La Caleta.

Así, sus cuñados y sus amigos gaditanos Marisol García y José Manuel Sánchez Enríquez tienen “buena parte de culpa” de que Mi puerto (en referencia al puerto de Santander) tenga ese aire irremediablemente gaditano ya que “en una de las visitas a Cádiz se me metió en la cabeza la imagen de vuestros Astilleros y cuando me fui les pedí a Marisol y José Manuel que me enviaran fotografías del interior de las instalaciones, así que ellos pidieron permiso a la dirección para entrar y hacer algunas instántaneas”, confiesa Orallo frente a los lienzos de esta serie –la mayoría de 1x1,60, unos 20 dibujos de 30x20 y un gran obra de 2x2 en homenaje a Las Mariscadoras de su tierra– enmarcados en unos cielos azules recortados por los perfiles de las grúas y de las figuras humanas tan “imprescindibles” en la obra de Orallo.

El ser humano es indispensable en mi producción, es una de mis preocupaciones principales”, analiza el artista cuya singular pintura, la pintura orallana, triangula entre el surrealismo, el cubismo y el expresionismo, con una especial atención, también, en las formas geométricas en las composiciones.

El surrealismo, por ejemplo, se hace patente en Catarsis, la serie que recibe al visitante de esta muestra compuesta, en total, por unas 72 obras. “Catarsis, en realidad, dio origen a un libro, mi primer libro ilustrado, así que estas obras cuentan una historia aunque aquí no están ordenadas para seguir el hilo sino para que el visitante disfrute de instantes concretos”, explica el creador que regresa a sí mismo, a su esencia, tras un periodo personal algo convulso, en estas obras datadas entre 2013 y 2014.

El artista Roberto Orallo con su obra 'El sueño de Julia me llevó a mi puerto'. El artista Roberto Orallo con su obra 'El sueño de Julia me llevó a mi puerto'.

El artista Roberto Orallo con su obra 'El sueño de Julia me llevó a mi puerto'. / Lourdes de Vicente

De esta forma, Catarsis nos presenta a un personaje que tiene una curiosa relación con un edificio que le llama la atención desde su oficina. “Cuando este personaje entra en el edificio, que es una especie de hotel-bar , siempre le devuelve a diferentes momentos de su infancia, de su juventud, momentos de juego, del pasado...”, explica el pintor que resuelve esta historia, creada en tonos neutros, con un sorprendente final...

Los colores vuelven a ser protagonistas en Traslúcida materia, la tercera serie de la exposición que recoge la producción más reciente del artista, con trabajos realizado el pasado año y este mismo año. Una serie donde “el cubo” pasa a un primer plano ya que se utiliza “para buscar la perspectiva” y como una especie de campana de cristal “con la que preservar momentos de la existencia”.

Así, Oralla encapsula diferentes escenas protagonizadas por distintos personajes en esta forma geométrica con esa idea de protegerlos, de sacarlos, del tiempo. “Además, como puedes ver, en cada una de las obras he incluido diferentes números y letras con la intención de poner un libro donde el visitante que quiera escriba una frase utilizando las letras para comenzar las palabras y los números”, invita el autor al que le interesa el juego y la comunicación con el público.

“Como te he dicho, me interesa el ser humano, es lo más importante en mi pintura desde hace 50 años, desde que decidí abandonar la carrera de ingeniero de Caminos, que era lo que estudiaba, y me fui a Valencia a estudiar Bellas Artes. Allí descubrí la luz y aquí, en vuestra tierra, en Cádiz, la redescrubrí. Y al final se trata de eso, de ser uno, de expresar su esencia y lo que nos interesa y preocupa”, decide.

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