Leyenda para los Costus en el pulmón de la Movida
Solicitan colocar una placa en la calle Palma, 14 de Madrid, en el barrio de Malasaña, donde vivieron durante cinco años Enrique Naya y Juan Carrero
Posiblemente fue el lugar donde mejor se respiraba el espíritu de la Movida que sacudió los cimientos de la incipiente cultura en los primeros años de la democracia: se trata de una vivienda en la primera planta de la calle Palma, 14, en el madrileño barrio de Malasaña. Así lo atestiguan quienes conocieron de primera mano aquel pulmón en el que los artistas oxigenaban su espíritu creativo gracias a la permanente jornada de puertas abiertas de una casa donde vivían los Costus, la pareja formada por el gaditano Enrique Naya y el mallorquín Juan Carrero. Cuarenta años después de que ambos llegaran a esa casa, una iniciativa del historiador Julio Pérez Manzanares, profundo conocedor de esta pareja de artistas, ha reclamado la colocación de una placa en el histórico portal de la calle Palma para recordar aquel pulmón, aquella personalísima manera de respirar arte.
Pérez Manzanares explica a este periódico el germen de su iniciativa, avanzada en la web Somos Malasaña: "Surgió en el marco de las actividades propuestas para el World Pride que se celebra este año. Entre las actividades de carácter cultural y pedagógico, y entre otras opciones, se propuso realizar un recorrido por lugares significativos para la comunidad LGTBIQ a lo largo de toda la ciudad de Madrid. Para ello, el Ayuntamiento convocó a las asociaciones y a historiadores para plantear posibles lugares de conmemoración bien fuese mediante placas u otro tipo de intervenciones".
"Fue en ese contexto -continúa Pérez Manzanares- en el que me pareció oportuno destacar, entre otros lugares como las sedes de asociaciones o colectivos, o lugares significativos para la comunidad homosexual, el piso de Costus en la calle Palma, por la importancia que tuvo a finales de los setenta y principios de los ochenta como lugar de reformulación de ciertas identidades relacionadas con las cuestiones de género, y de las que dieron buena cuenta, entre otras, la película de Almodóvar Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, que rodó en ese piso, y la propia 'filosofía chochoni' que promulgaron Costus con lo que sucedía en aquel piso, y trasladaron a su primera exposición en la Galería Vijande".
Julio Pérez Manzanares piensa que la placa, si llega a aprobarse y a colocarse, ayudaría a clarificar lo ocurrido en aquella época: "Creo que sería un reconocimiento muy importante para poder 'enclavar' en unas personas y un lugar ciertas actitudes de las que de algún modo aún somos deudores. Mi impresión es que incluso desvincularía las mismas del mito de la Movida, que cada día se pone más en tela de juicio, y lo acercaría a cuestiones que para mí son mucho más relevantes respecto a la vida y obra de Costus".
Algo menos de cinco años residieron los Costus en el barrio de Malasaña. Fue entre julio de 1977 y principios de 1982. La familia de la pareja de artistas recuerda con nitidez aquella residencia, el bullicio, las continuas visitas y la estampa, tal y como aparece en la citada película de Almodóvar, de los artistas pintando sus obras. Tanto Baty Naya, hermana de Enrique, como Ricardo Carrero, hermano de Juan, recuerdan sus breves estancias en la casa y el ambiente artístico que se respiraba en ella. Beatriz Naya.
Ambos se muestran contentos con la iniciativa y con la posibilidad de que una placa haga memoria del movimiento artístico que se cimentó en aquella casa que fue definida por Francisco o Umbral como "la casa convento de estrellas descarriadas".
También te puede interesar