Caso Salesianos El fiscal pide cuatro años y medio de cárcel para el cura de Salesianos por otro caso de abusos

  • Francisco Javier López Luna regresa al banquillo acusado de dar patadas y cates a un alumno de 13 años y arrancarle vello púbico de un tirón 

Francisco Javier López Luna a su entrada a la Audiencia Provincial, en mayo de 2016. Francisco Javier López Luna a su entrada a la Audiencia Provincial, en mayo de 2016.

Francisco Javier López Luna a su entrada a la Audiencia Provincial, en mayo de 2016. / Lourdes de Vicente

La Fiscalía vuelve a solicitar cárcel para Francisco Javier López Luna, cura y ex director del colegio Salesianos de Cádiz acusado de un nuevo caso de abusos a un menor. En concreto, la fiscal lo procesa por dos delitos, trato degradante con abuso de superioridad y contra la indemnidad sexual, y pide una pena total de cuatro años y medio de prisión. El sacerdote regresa así al banquillo acusado de pegar y arrancar vello púbico a un niño de 13 años. 

El religioso gaditano ya fue procesado en mayo de 2016 por abusos sexuales a más de una veintena de alumnos de su colegio, todos menores de edad. En esta ocasión, la Audiencia Provincial de Cádiz absolvió al cura del delito de abusos pero lo condenó por vejaciones al pago de un multa. 

Uno de los chavales que declaró como testigo (y no como denunciante) en este primer juicio ofreció un testimonio a partir del cual el tribunal de la Sección Tercera -que juzgó el caso- consideró que el chico, de 13 años de edad a la fecha de los hechos, podría ser otra víctima de López Luna. De ahí que la Fiscalía optase por denunciar nuevamente al sacerdote y la jueza instructora acordase llevarlo otra vez a juicio,si bien aún no tiene señalada fecha de celebración.

En este nuevo caso, la Fiscalía expone en su escrito de acusación provisional que en el año académico 2012-2013, López Luna "acostumbraba a relacionarse con alumnos en su despacho" y en concreto con el menor referido, desde octubre de 2012 hasta final de curso de 2013. Así, el alumno "acudía por las tardes al colegio" al menos durante tres tardes a la semana, se encontraba con el entonces director en su despacho y "comenzaban cualquier conversación no relacionada con los estudios y sí con actividades deportivas o cualquier otro tema que pudiera ser de su interés", no ciñéndose a asuntos "estrictamente académicos".

Según la Fiscalía, López Luna tiraba con frecuencia al alumno al suelo para, acto seguido, darle patadas en el costado y las piernas

En tales circunstancias, señala el Ministerio Público, "cuando el menor no manifestaba su coincidencia con el pensamiento reflejado por el acusado, éste, en clara actitud despectiva y carente de respeto alguno, lo cogía del brazo y lo hacía caer al suelo para darle patadas en el costado y las piernas, así como cates en la cabeza, lo que hacía con frecuencia a lo largo de las diferentes estancias del menor en el despacho". Estas actividades, recuerda la fiscal, "se repetían al menos tres veces por semana", lo que suponía "cosificar al menor y menospreciarlo"

El escrito de calificación fiscal recoge que en una ocasión, estando el niño sentado, el sacerdote cambió de comportamiento, dado que se le acercó por detrás y, sin respeto alguno a la indemnidad sexual del menor, le agarró con fuerza a la altura de la bragueta y le tiró de la ropa que agarraba hacia el exterior "hasta el punto de llegar a darle un tirón de los vellos del pubis sin que el tirón afectara a los testículos".

Según la Fiscalía, "el menor sentía que el acusado era la autoridad de la que dependía y que por ello no debía cuestionarlo y, aunque no le parecía bien del todo su comportamiento, se sometía en silencio, sin transmitirlo a los adultos de su entorno, pues López Luna le manifestaba que lo acontecido debía quedar entre ambos, y que si él lo contaba, le tendría que mandar al colegio de Campano interno, así como impedirle las excursiones escolares". Esto unido a que en el seno familiar del menor había una gran preocupación por el abuelo materno, dada su larga y grave enfermedad, por lo que el chico sentía también que "no debía preocupar más a sus padres".

El alumno denunciante, especifica la fiscal, ha tenido que recibir tratamiento psicológico "al tener sintomatología psicológica activa consistente en trastorno adaptativo con sentimientos de culpa, evitación de los estímulos asociados a los hechos e irascibilidad".

Este nuevo procedimiento abierto contra el ex director del colegio Salesianos cuenta pues con informes forenses de las especialistas de Márgenes y Vínculos que han tratado al menor en este tiempo. No ocurrió así con la primera causa que llevó a López Luna al banquillo, en la que no se aportaron estas pruebas periciales consideradas claves en los casos de abusos.

Se da la circunstancia también de que en este proceso judicial sí hay acusación particular, ejercida por la familia del menor a través de la letrada Esther Coto. En el primer procedimiento en el que el religioso quedó absuelto, no la hubo.

La sentencia que exculpó a López Luna de delito de abusos a menores, dictada por la Sección Tercera de la Audiencia de Cádiz, contó con un voto particular. Una de las magistradas que componía el tribunal, Ana Rubio Encina, entendía que, en función de los hechos que quedaron probados, el religioso sí tenía intención de satisfacerse sexualmente a través del contacto con los niños.

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