El Puerto Las jornadas del Estero y la Sal se consolidan en su quinta edición

  • Más de 400 personas han acudido a esta cita gastronómica donde se han dado cita los mejores restaurantes de la cocina portuense

Los profesionales del restaurante La Buena Vida, mientras preparan la tosta de lubina curada en sal y azúcar de caña.

Los profesionales del restaurante La Buena Vida, mientras preparan la tosta de lubina curada en sal y azúcar de caña. / Andrés Mora

Ya llevan cinco años y lo han conseguido. Las jornadas del Estero y la Sal se han convertido en todo un referente a nivel provincial de la mejor gastronomía portuense. Más de 400 personas acudieron ayer a esta cita gastronómica donde se pudo disfrutar de las propuestas de los 15 restaurantes que participaron en estas jornadas. Y cómo no; también hubo lugar para las bodegas locales, donde se pudieron degustar los mejores vinos y vermouth de El Puerto, como es el caso de 4OjosWine (que están arrasando con su vino Al Liquindoi) o algo más tradicional, como las bodegas Grant Las 7 Esquinas.

El día comenzó a las 12:30 de la mañana en la terraza del hotel Puerto Sherry, una ubicación bastante arriesgada teniendo en cuenta la fecha del año en la que estamos. No obstante, el día salió redondo: más de 20° en una jornada más propia de verano que de otoño donde la sombra estaba más que cotizada -y donde se han repartido 1.200 botellas de agua-. Hacerse con un hueco al resguardo del sol era más que imposible. La mayoría de los abrigos fueron directos al maletero del coche, y el resto aguantó el tipo como buenamente pudo. Al fin y al cabo, nadie se lo esperaba.

El restaurante Los Portales sorprendió con su plato de Ostras de estero maceradas con toques picantes. El restaurante Los Portales sorprendió con su plato de Ostras de estero maceradas con toques picantes.

El restaurante Los Portales sorprendió con su plato de Ostras de estero maceradas con toques picantes. / Andrés Mora

Nada más entrar un par de chicas -por cierto muy simpáticas (todo hay que decirlo)- te recibían a las puerta del evento y te entragaban una ficha numerada con los distintos puestos donde se ofrecía la comida. Por delante, quedaba aún un recorrido por las mejores cocinas de El Puerto. Nada más y nada menos que 14 restaurantes unidos por un factor común: la lubina y la dorada, presentada de una manera totalmente innovadora y fuera de lo común: dorada cocida a baja temperatura con verduras y espuma de su caldo corto con algas (del restaurante El Laúl), albóndiga de dorada sobre sopa de tomate (del restaurante Bespoke), nachos y berza de tagarninas con lubina ahumada de estero y queso de algas (de la Bodeguilla del Bar Jamón), rollito de acelga relleno de lubina ahumada y verdura sobre salsa de tomates verdes y piñones sableados (de El Faro de El Puerto), base de arroz jazmín con mermelada de chiles, flor de lubina marinada en oloroso son sus perlas, cebolla criolla, edama, tomate seco, guacamole de algasme, camarón, cebolla frita y alga Wakame (propuesto por el restaurante Puerto Escondido), canelón relleno de lubina de estero sobre roca de plancton marino, gelé de camarones y alioli de vermout blanco de Lustau (de la terraza de Puerto Sherry), dorada sous vide con alubias pochas y ravioli líquido (del grado superior de Hostelería del Juan Lara), tosta de lubina curada en sal y azúcar de caña con roteña y yema de campo (del restaurante La Buena Vida), ostra de estero macerada con toques picantes ( del restaurante Los Portales), el pan bao relleno de dorada de estero curada y ahumada en frío con emulsión de su jugo y pimientos a la llama (de Pantalán G), el lomo de lubina confitado en grasa Cinco Jotas sobre paniza, brandada de lubina de estero, acabado con cremoso de remolacha y crema ácita (de Toro Tapas), langostinos de estero cocidos sobre crema de nécoras, calamata hierbabuena, al punto de guindilla (de Romerijo) o los pétalos de lubinas a la sal, acompañados de holandesa de azafrán y crujientes de camarones.

Al finalizar la jornada, todos los cocineros se realizaron una foto de grupo. Al finalizar la jornada, todos los cocineros se realizaron una foto de grupo.

Al finalizar la jornada, todos los cocineros se realizaron una foto de grupo. / Andrés Mora

A este elenco de profesionales y artistas también se les unió los chicos de Afana, cuyo plato con huevo de codorniz -llamado La Alegría de Afanas- fue uno de los más aclamados por el público.

Y luego, una vez que ya no se puede más, siempre tiene que haber sitio para el postre -que en este caso corrió a cuenta de Da Massimo (que presentó cuatro propuestas basadas en el helado de plancton) o el obrador de MamaChicha (que preparó su bizcocho de aceite de la Sierra de Cádiz)- y el gin tonic o la copita de después - servida a la salud de la nueva ginebra Gipsy Gin de Cacao Pico-.

En total, 461 personas han disfrutado de las 7.000 tapas que se han servido. “Estamos muy contentos con la aceptación que hemos tenido ”, ha declarado Nicolás Terry, responsable del evento. “ Este año hemos rozado el límite, pero paulatinamente vamos a mejor. Indudablemente, estamos muy contentos. Esto ya está consolidado, ahora lo que queda es seguir avanzando”.

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