La importancia del Pacto de Antequera para la consecución de la autonomía andaluza

Tribuna libre

Justo un año después de las masivas manifestaciones por la autonomía, once partidos firmaban el 4 de diciembre de 1978 el Pacto Andaluz que abría la puerta a la ponencia del Estatuto de Andalucía

Ocho formaciones extraparlamentarias se sumaron al acuerdo planteado por Fernández Viagas

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En primer plano, los representantes de los ocho partidos extraparlamentarios que también firmaron el Pacto de Antequera el 4 de diciembre de 1978
En primer plano, los representantes de los ocho partidos extraparlamentarios que también firmaron el Pacto de Antequera el 4 de diciembre de 1978 / D.C.
Tito Valencia I Doctor en Comunicación Política

02 de febrero 2026 - 05:59

Tras el éxito de las manifestaciones del 4 de diciembre de 1977 a favor de la automía andaluza, la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE tenía que definir las políticas estratégicas que marcaran la actuación del partido en la Junta de Andalucía. A tal efecto convocaron una reunión con los miembros socialistas en la Junta para tratar principalmente los siguientes temas: transferencias, reglamento de Régimen Interior y política global. Una vez definida la política a seguir se vio la necesidad de que para que la autonomía siguiera avanzando iba a ser necesaria la unión de todas las fuerzas políticas. La ejecutiva regional socialista creía necesario que la autonomía andaluza debería lograrse por el artículo 151 de la Constitución, que era el camino por el que se podría asumir las mayores competencias. Todas estas conclusiones fueron presentadas al presidente, Plácido Fernández Viagas, quien elaboró un documento que presentó a todas las fuerzas políticas.

Rodríguez de la Borbolla, Manuel del Valle y Miguel Ángel Pino, miembros del PSOE, tenían conocimiento del documento elaborado en el País Valenciano consistente en un Pacte Autonómic. Los socialistas estudiaron el Pacto de Valencia para intentar ponerlo en marcha en Andalucía. Fernández Viagas asumió la idea y el día 3 de octubre de 1978 lanzó públicamente la idea del Pacto Autonómico que estaba abierto a todas las fuerzas parlamentarias y extraparlamentarias.

Antes, el 11 de septiembre de 1978, en Ronda, los partidos extraparlamentarios ya habían dicho que no querían quedarse al margen del proceso andaluz y solicitaron su participación, con voz y sin voto, en la elaboración del Estatuto. Así consta en un documento del 19 de octubre firmado por Rafael Leña, de Democracia Cristiana Andaluza, Enrique Navarrete, de Alianza Popular, Fernando Giménez, de Izquierda Democrática Andaluza, e Isidoro Moreno, del Partido del Trabajo Andaluz, y en el que mostraban su apoyo al Pacto Autonómico e instaban al presidente de la Junta a que asumiera la convocatoria del mismo.

Documento firmado por cuatro partidos extraparlamentarios sumándose al Pacto Andaluz
Documento firmado por cuatro partidos extraparlamentarios sumándose al Pacto Andaluz / Tito Valencia

Esto indicaba la unión de todas las fuerzas políticas andaluzas para conseguir su ansiada autonomía. Además, significaba que el Estatuto tenía que ser de todos y para todos, de izquierdas, de centro y de derechas.

El 4 de noviembre de 1978, el Consejo Permanente, reunido en Sevilla, asumió el Pacto Autonómico ofrecido por la Presidencia de la Junta a todos los partidos políticos, comprometiéndose a conseguir, en el menor tiempo posible, la autonomía política. El día 6 de noviembre de 1978 se inició en la Diputación de Granada la sesión de trabajo de la ponencia encargada por la Junta de Andalucía para la redacción del Estatuto de Autonomía.

En el acta de esa sesión de trabajo de la ponencia, en su octavo punto, se recoge que los representantes de la UCD, Cecilio Valverde y Soledad Becerril, mostraron su desacuerdo con el ámbito territorial de Andalucía. La UCD era partidaria de incluir en el Estatuto andaluz las provincias de Ceuta y Melilla. La posición de la FSA-PSOE con respecto a Ceuta y Melilla era totalmente clara con su no pertenencia a Andalucía.

La Comisión Ejecutiva de la Federación Socialista de Andalucía, con motivo de la firma del Pacto Autonómico, hizo un comunicado en los siguientes términos:

1º Que la firma del Pacto por los once partidos implica un compromiso de todos en la promoción de la iniciativa autonómica por parte de todos los concejales electos en todos los ayuntamientos de Andalucía para garantizar la iniciativa del cien por cien en todos los ayuntamientos, rebasando los dos tercios que exige el articulo 151 de la Constitución como condición previa para acceder a la autonomía.

2º Que la suscripción del Pacto implica que los partidos con representación parlamentaria apoyarán las iniciativas tendentes a aprobar una Ley Orgánica que regule el procedimiento de las distintas modalidades de referéndum previstas en la Constitución.

3º Que los socialistas entendemos que la autonomía más eficaz para Andalucía es aquella que permita que la Junta de Andalucía pueda asumir desde el primer momento las competencias que, incluidas en la Constitución, sirvan para solucionar los problemas que existen en Andalucía. Y los problemas más urgentes, en opinión de la FSA-PSOE eran: planificar la actividad económica, la creación de una administración autonómica suficiente y eficaz, la potenciación de la autonomía municipal, y asumir las competencias en materia laboral y de la Seguridad Social.

Terminaba el comunicado de los socialistas andaluces con la esperanza de que el Pacto Autonómico sirviera para solucionar los verdaderos problemas de Andalucía.

Así, el 4 de diciembre de 1978, los distintos grupos políticos presentes en la Junta de Andalucía y los partidos extraparlamentarios respaldaban en Antequera el llamado Pacto Autonómico Andaluz. Con este acuerdo, las fuerzas políticas firmantes se comprometían a defender la autonomía andaluza por la vía del artículo 151 y apoyar el proyecto de Estatuto elaborado por la Junta, dentro del marco constitucional español basado en la indisoluble unidad de la nación española, en la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y en la solidaridad entre ellas.

El Pacto de Antequera fue fundamental para que Andalucía tuviera su autonomía. Los representantes de los once partidos políticos –PSOE, UCD, PCE, PSA, AP, PTA, DCA, IS, Reforma Social Española (RFE), ORT y Acción Ciudadana Liberal (ACL)– fueron firmando el Pacto Autonómico por Andalucía en un acto solemne en el que sonó el himno de Andalucía. Firmaron José Rodríguez de la Borbolla por el PSOE, José Javier Rodríguez Alcaide por la UCD y Fernando Soto por el PCE. Y los firmantes de los ocho partidos extraparlamentarios fueron: Miguel Sánchez- Cañete (Alianza Popular), Alejandro Rojas-Marcos (Partido Socialista de Andalucía), Isidoro Moreno Navarro (Partido del Trabajo de Andalucía), Manuel López Portillo (Democracia Cristiana Andaluza), Fernando Giménez-Girón (Izquierda Democrática), Pedro Ruiz Berdejo (Reforma Social Española), Juan Ceada Infante (Organización Revolucionaria de los Trabajadores) y José Lorca Navarrete (Acción Ciudadana Liberal). También firmó Plácido Fernández Viagas como presidente de la Junta.

Este último calificó el documento firmado como “el más importante de la historia de Andalucía”. En ese Pleno de la Junta se aprobó celebrar el día de Andalucía cada 4 de diciembre, así como la bandera oficial de Andalucía y el Reglamento de Régimen Interior de la Junta.

Todas las firmas del Pacto de Antequera
Todas las firmas del Pacto de Antequera / Tito Valencia

El texto del Estatuto había sido negociado de parte del PSOE por Alfonso Guerra y por José Rodríguez de la Borbolla. La Ejecutiva de la Federación Socialista de Andalucía publicaba un comunicado felicitando al pueblo andaluz por la firma del Pacto Autonómico. En una conferencia en el Club Siglo XXI, Plácido Fernández Viagas hacía unas importantes reflexiones sobre la situación de Andalucía. Dijo que “nosotros, los socialistas, entendemos que la autonomía no puede ser concebida como una necesidad de defendernos frente a otros. Nosotros, como socialistas, vinculamos la autonomía a la puesta en marcha de una transformación real de la sociedad, de las relaciones de producción y de los mecanismos de distribución de la riqueza”.

Tras la firma del Pacto, Rodríguez de la Borbolla, como secretario general de la FSA-PSOE, aseguró que su partido “estaba dispuesto a quemarse y a ello se comprometió públicamente en la tarea de luchar por una Andalucía más dulce, más igual, justa y digna”.

Todos los pasos que daba Andalucía para conseguir su autogobierno siempre iban dirigidos a situarse dentro del marco de la futura Constitución española y dentro de la unidad de España. Esto lo dejaba claro el presidente Fernández Viagas en su discurso del 4 de diciembre: “El día de Andalucía se sitúa a dos fechas del deseado refrendo por el pueblo español del texto constitucional aprobado en las Cortes. Este feliz azar impulsa a la Junta de Andalucía a formular la propuesta del pacto como apoyo activo a la Constitución española y como vía para consolidar la nueva estructura del Estado español constituido en comunidades”.

El PSA, por su parte, entró luego en las conversaciones de la ponencia del Estatuto tras haber obtenido representación en las elecciones generales del 1 de marzo de 1979. Este partido tenía la intención de ser la fuerza predominante en la autonomía de Andalucía, ser el partido nacionalista, y por eso sentía necesario dar su opinión y cambiar algunas de los artículos del texto que se encontraba ya prácticamente terminado. Al final se aceptaron algunos cambios tanto de los partidos como de algunas consideraciones de los Estatutos vasco y catalán que se creían importantes para el Estatuto andaluz. La FSA-PSOE acordó no ceder a los planteamientos “demagógicos” del PSA, la reafirmación de Andalucía como comunidad autónoma y la no inclusión de Ceuta y Melilla en la autonomía.

El 15 de agosto de 1979, en Carmona, terminó el trabajo la ponencia y se entregó el borrador al presidente de la Junta de Andalucía. Así, y como se acordó en el Pacto autonómico, comenzó el contacto con los partidos políticos extraparlamentarios para conocer las enmiendas al borrador de Estatuto.

Hay que destacar la separación ideológica existente entre los partidos extraparlamentarios que se unieron a favor del Pacto autonómico, que fue fundamental para poder llegar a la autonomía andaluza.

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