Un fallo eléctrico externo provoca una parada en la refinería de San Roque

La interrupción no programada produjo una expulsión de gases a través de las chimeneas de las instalaciones de Cepsa

Imagen de la salida de gases de la refinería desde la playa de Campamento, en San Roque.
Imagen de la salida de gases de la refinería desde la playa de Campamento, en San Roque.
Redacción / Cádiz

29 de junio 2009 - 05:01

Un fallo eléctrico exterior provocó ayer una parada no programada de parte de las unidades de procesos de la refinería Gibraltar-San Roque, lo que significó su aislamiento del exterior recibiendo suministro eléctrico de su propia unidad de cogeneración.

Según informó ayer la compañía Cepsa en un comunicado, los dispositivos de seguridad de la refinería funcionaron correctamente, "por lo que se pudo ver niveles altos en las antorchas, que no supusieron ningún riesgo ni para la población ni para las instalaciones".

En el momento de producirse el fallo eléctrico, según dicho comunicado, se puso en marcha el sistema de seguridad previsto para estas ocasiones, se contactó con el Centro de Coordinación de Emergencias 112, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, la Administración local y el comité de vecinos. Entonces, una vez restablecido el suministro externo, se procedió a la puesta en marcha de las distintas unidades para liberar presión, utilizada habitualmente en la industria del petróleo.

Con este sistema, según aclaró Cepsa, "se garantiza que no se superan los límites de presión establecidos en los equipos de las unidades de procesos, manteniendo así la seguridad y la integridad de las personas y las instalaciones".

El sistema de antorchas, como explicó la compañía, está siempre operativo. La mayor parte del tiempo no recibe ninguna descarga de gas pero "está siempre disponible para cuando éstas se produzcan". Cuando los gases descargados alcanzan la antorcha y son quemados puede verse una llama en la parte alta de la misma (como se aprecia en la imagen superior).

"Hay ocasiones, como la de ayer -continuó explicando el comunicado-, en las que la refinería experimenta una parada imprevista motivada generalmente por un corte del suministro eléctrico". En estos supuestos ajenos a la industria, y "por razones de seguridad", los equipos se paran automáticamente. El gas que en esos momentos se encontraba en los procesos es liberado al sistema de antorchas para evitar una acumulación excesiva en la central.

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