La conservera barbateña El Rey de Oros sale a subasta el 16 de marzo
La maquinaria parte con un valor de 1,4 millones de euros y el precio de salida del edificio queda fijado en dos millones
La agonía de El Rey de Oros, la empresa que fuera durante décadas santo y seña de las conservas barbateñas, parece no tener fin. Con las instalaciones cerradas desde hace casi tres años y sin ningún comprador que pusiera el dinero necesario que se exigía para reactivar esta actividad industrial, la fábrica que tanto empleo diera tiempo atrás en Barbate y en la Janda sigue sumida en el mayor de los olvidos. La última solución que se plantea para su resurreccion es una subasta pública que ya tiene fecha: será el próximo 16 de marzo por la mañana en Jerez.
Salvador Calderón, administrador concursal de la conservera barbateña El Rey de Oros, avanzaba ayer que en el proceso de fase de liquidación de esta entidad se presentaron varias ofertas para la compra de la unidad productiva, aunque ninguna de ellas alcanzó la tasación oficial. Cabe recordar que en esa tasación se incluía no sólo la nave situada en el polígono industrial El Olivar, a las afueras de Barbate, sino también todo su equipamiento interior.
Ante este panorama, la juez de lo Mercantil prevé ahora celebrar una subasta notarial en Jerez el próximo 16 de marzo a las 10 de la mañana. Allí podrán concurrir todos los ofertantes, tras lo que se abrirá un periodo de licitación entre las distintas propuestas económicas expuestas. Así, la maquinaria partirá con un valor de 1.478.000 de euros, mientras que el edificio que alberga la fábrica tendrá un precio de salida en la subasta de dos millones de euros.
Actualmente, estas instalaciones son mantenidas por dos operarios que se encargan de tener todo el equipamiento en perfecto estado para su puesta inmediata en funcionamiento. El administrador concursal no descarta que parte de los antiguos empleados de esta empresa conservera pudieran volver a desarrollar su antigua actividad en la fábrica si ésta termina recobrando su actividad de siempre, aunque esa decisión, obviamente, corresponderá al nuevo propietario que se conozca una vez que concluya la subasta pública.
Salvador Calderón recuerda que esta fábrica lleva sin funcionamiento casi tres años, por lo que el futuro adjudicatario también precisaría de alguna inversión complementaria para la puesta en marcha de la maquinaria, y para atender las reparaciones que se precisen de cara a su correcto funcionamiento.
Lo que sí está confirmado es que el futuro propietario de esta conservera barbateña no podrá seguir usando, al menos momentáneamente, la marca comercial El Rey de Oros. La explicación viene dada porque, aunque esta marca ya está registrada, su uso fue cedido tiempo atrás a otra empresa que mantiene un litigio abierto. De momento la primera sentencia ha sonreído a la administración concursal de la firma barbateña, aunque la otra parte ha presentado ya el correspondiente recurso. Por ello, hasta que no haya un nuevo pronunciamiento de un órgano judicial superior, esta marca comercial no puede ser utilizada.
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