Una barriada por terminar
desarrollo urbano La barriada del Río San Pedro cumple 30 años
El barrio del Río San Pedro cumple en 2012 treinta años desde su creación con muchos problemas por resolver, sobre todo en tranporte y servicios públicos, y con la mirada puesta en el segundo puente
La barriada del Río San Pedro celebra en estos meses su 30 aniversario. La zona fue creada a la sombra de la construcción del Puente Carranza y fue concebida como una pequeña ciudad a caballo entre El Puerto y Puerto Real. Pertenece al término municipal del segundo y, aunque su población es primordialmente procedente de Cádiz, se ha convertido en la primera barriada periférica del término puertorrealeño. Con unos 6.500 habitantes censados y más de 8.700 reales, sus 1.600 hectáreas son claves para el desarrollo de la Bahía, ya que en ella o junto a ella se asientan importante focos industriales, una de las patas del segundo puente y uno de los campus de la Universidad de Cádiz (UCA).
El nacimiento del proyecto se sitúa a finales de los 60 pero fue a comienzos de los 70 cuando se estableció el Área de Actuación Urgente Río San Pedro, que contó con un desarrollo especialmente lento. Se creó un consorcio compuesto por los ayuntamientos de Cádiz, El Puerto y Puerto Real y el Ministerio de Obras Públicas aunque en sus orígenes se abordó casi como un complejo turístico que se uniera a Valdelagana en lugar de como barriada al uso.
De ahí derivó en un asentamiento de población estable. En noviembre de 1982 llegaron los propietarios de los primeros unifamiliares y en la primavera siguiente los de las 429 viviendas sociales que conformaron la primera población estable de la zona, todavía sin servicios suficientes, sin comunicaciones y casi sin tiendas donde poder comprar el pan. Un ejemplo que cita la que fuera presidenta de la Asociación de Vecinos entre 1997 y 1999, una de las habitantes de unifamiliares y ahora concejala del PSOE en el Ayuntamiento puertorrealeño, Ana Mosquera, sirve para ilustrar la situación: "Los vecinos para poder coger el autobús tenían que salir a la carretera (la N-443) y pararlo allí".
La zona comenzó siendo, y hasta hace relativamente lo ha sido, una suerte de ciudad dormitorio de Cádiz. El precio de las viviendas y su cercanía a la capital (apenas 8 kilómetros del casco histórico) atrajeron a numerosos gaditanos que se instalaron en el Río. Ése fue uno de sus lastres, ya que sus habitantes hacían vida principalmente en la capital. Como señala Ángel Galán, ex presidente de la Asociación de Vecinos y del Foro Ciudadano del Río San Pedro, "nos identificábamos con Cádiz porque allí teníamos los colegios de nuestros hijos, nuestros familiares, amigos y nuestros puestos de trabajo". "Con el tiempo, al disponer la barriada de todos los servicios necesarios, la cosa cambió bastante, aunque no puedo negar que muchas personas se siguen identificando más con Cádiz", sostiene.
Tanto Galán como Mosquera coinciden en señalar una posible causa que impulsa esta situación y la falta de desarrollo que durante muchos años sufrió la barriada. Galán afirma que "hasta hace no mucho los políticos no se preocuparon de la barriada", mientras que Mosquera indica que "este sentimiento de pertenencia a Cádiz también ha sido motivado por el abandono que siempre ha sentido por parte de los gobiernos municipales que nunca intentaron integrar a esta zona y a sus habitantes como ciudadanos de hecho y derecho de nuestro municipio".
En esta misma línea se expresa el concejal responsable de las barriadas periféricas de Puerto Real, Jesús Plaza. "Desde el Ayuntamiento lo que hemos notado ha sido la falta de interés y de compromiso que han tenido los anteriores equipos de Gobierno hasta ahora", critica. Para Plaza, "la barriada del Río San Pedro no es la barriada que debería haber sido porque por su situación necesitaba más atención de la que se le ha dado durante décadas. Ha habido una falta de compromiso a la hora de dotar de servicios y cubrir las necesidades que tenían los ciudadanos de esta zona".
El responsable de las barriadas periféricas en el equipo de Gobierno de Maribel Peinado concluye: "No es lo que se esperaba de la barriada porque el plan que había era construir una barriada completa con buenos servicios, bien comunicada, con buen transporte, y la que hemos recibido no está en esas condiciones".
El futuro pasa por la mejora de los servicios, por la puesta en valor del entorno natural y por aprovechar la construcción de nuevas infraestructuras, como el segundo puente sobre la Bahía o el nudo de carreteras en la 441. Al menos así lo ven Plaza, Mosquera y Galán. El objetivo es integrarla en la Bahía en su entorno, el campus universitarios y los polígonos industriales, y que forme parte plena de Puerto Real.
También te puede interesar
Contenido ofrecido por Hospitales Pascual
Hablamos con Dr. Francisco Bermúdez Ordoñez, Urólogo del Hospital Virgen de las Montañas