El armador del 'Virgen Regla' carga contra la administración pesquera

Manuel Rendón, cuyo pesquero está atracado por problemas de estabilidad, recuerda que el barco ha navegado ocho años con un defecto estructural y pide responsabilidades a diseñador y autoridades

El armador del 'Siempre Virgen Regla' discute con un ingeniero de Capitanía Marítima y otro de la empresa Conabasa.
El armador del 'Siempre Virgen Regla' discute con un ingeniero de Capitanía Marítima y otro de la empresa Conabasa.
José María Ruiz / Barbate

16 de septiembre 2008 - 05:01

Un ingeniero de Capitanía Marítima, concretamente el Coordinador de Seguridad e Inspección Marítima, Manuel Gotor, el ingeniero de la empresa Construcciones Navales de Barbate (Conabasa), Juan Antonio Almenta, y el armador del pesquero Siempre Virgen Regla, Manuel Rendón, perfilaron ayer en Barbate las posibles modificaciones que se tendrán que realizar en la estructura del pesquero, que no superó el pasado mes de agosto unas pruebas de estabilidad que le fueron requeridas a todos los barcos con base en Barbate.

El Virgen Regla está amarrado desde hace dos viernes y no volverá a navegar hasta que sean subsanadas las deficiencias detectadas en su estabilidad. El armador del buque ha culpado directamente de este problema detectado en su barco al ingeniero naval que lo diseñó, Joaquín E. Rial, ya que entre los innumerables escritos con los que está trabajando en estos días Rendón está un fax remitido el 11 de septiembre por CNV Naval y Architects, una empresa de consultores navales, asentada en Vigo, donde se reconoce, ochos años después de su construcción, que "el buque cumple ampliamente todos los criterios actuales de estabilidad salvo el del máximo del GZ que está algo por debajo de 25 grados".

Este párrafo del escrito remitido a la Cofradía de Barbate, es al que se agarra Rendón para cargar todo su enojo contra la administración pesquera (Dirección General de la Marina Mercante, inspección y Capitanía) y los ingenieros por "haber permitido que haya estado ocho años navegando con un defecto de fabricación que podría haber puesto en peligro la integridad de la veintena de marineros de la tripulación".

Rendón preguntó ayer en voz alta "quién tiene la culpa de esto, los marineros, el patrón o el armador", y cuestionó a la Administración española sobre quién es quien tiene la culpa de que su barco no cumpla la normativa después de ocho años en la mar.

Otro de los escritos que posee Rendón es el informe de inspección firmado por el Coordinador de Seguridad e Inspección Marítima, Manuel Gotor, quién el pasado 4 de septiembre informa de que "como resultado de la experiencia y cálculos de estabilidad llevados a cabo sobre el buque del asunto (Siempre Virgen Regla), se ha detectado el incumplimiento de los criterios mínimos exigibles a este tipo de buques", añadiendo una serie de parámetros técnicos referidos "al ángulo correspondiente al GZ, y el área bajo curva de brazos adrizantes", que son unas referencias para calcular la estabilidad del buque. Dicho escrito finaliza exponiendo que "los certificados de este buque han quedado sin validez, en tanto no sean corregidos" sus defectos.

"Yo agradezco profundamente que la administración me haya parado el barco y no ponga más tiempo en peligro a estos 20 trabajadores, para después no estar de juzgado en juzgado, como está José Vega (patrón del siniestrado Nuevo Pepita Aurora), porque la Administración está cogiendo el camino más fácil, cogiendo al más débil para querer cortarle el cuello, cuando lo que debe de hacer es limar (depurar) sus responsabilidades", acusó Rendón.

El armador fue igual de contundente a la hora de pedir a la administración que "investigue a los ingenieros que diseñaron y autorizaron la salida al mar del Nuevo Pepita". "Con el Pepita se debe hacer igual, no se debe de esconder más a los constructores y al ingeniero colaborador que certificó ese barco, por lo que la administración no puede consentir que se escondan más, lo que tiene que hacer es salir a la palestra ya, y asumir responsabilidades".

El armador del Siempre Virgen Regla expuso que "nunca le había realizado un control de estabilidad al barco porque lo trae desde su construcción y ese certificado lo tiene de por vida, al quedar aprobada por parte de la administración pesquera la estabilidad, mientras que el colaborador del ingeniero constructor firma y ratifica que el buque tiene su estabilidad propia y para siempre".

La tripulación del Siempre Virgen Regla realizaba ayer una de sus últimas tareas profesionales antes de pasar al desempleo, descargando el arte de pesca que fue subido a un camión de alto tonelaje. También fueron extraídas el más de un millar de cajas azules que sirven para poner a la venta en lonja el pescado capturado.

Las modificaciones que tendrá que realizar el pesquero supondrán una inversión que podría superar los 30.000 euros, a los que habría que sumar la falta de actividad diaria y el tener que abonar la licencia de pesca en Marruecos para el próximo trimestre y evitar perder dicha autorización de pesca en el caladero alauita. Según destacaba Rendón, "en las últimas fechas su barco estaba facturando más de 24.000 euros a la semana, lo que estaba permitiendo sacar a los marineros un sueldo superior a los 450 euros semanales". Rendón no descarta llevar el asunto a los juzgados.

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