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"La apuñaló a su merced cuantas veces tuvo por conveniente"

Manuel Adán, condenado a 16 años, no dio opción de defensa alguna a su ex novia, dice el tribunal

Manuel Adán Balboa, en mayo de 2007, cuando fue detenido.
T.r. / Cádiz

10 de noviembre 2010 - 05:01

Manuel Adán Balboa no dio opción de defensa alguna a su ex novia. El agresor buscó la soledad de su víctima en las primeras horas del día para abordarla sorpresivamente, como así hizo, y cuando tuvo a la menor en una situación de absoluta dominación física y psíquica, sacó el cuchillo que escondía en el cinto, entre sus ropas, y "la apuñaló a su merced cuantas veces tuvo por conveniente". Había una situación de desprotección total de la víctima frente a la agresión, afirma la sentencia que condena a Manuel Adán por intento de asesinato.

La resolución de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial sobre el caso del joven que apuñaló a su ex novia en Jerez en mayo de 2007 explica así por qué considera que hubo alevosía y, por tanto, un intento de asesinato y no de homicidio. La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Miguel Ángel Ruiz Lazaga, condena a 16 de prisión a Manuel Adán, a quien también estima autor de un delito de amenazas y de otro de injurias. Todos ellos con la agravante de parentesco.

La joven recibió 19 puñaladas y, como dijo la forense en el juicio y resalta la sentencia, no llegó a perder la vida "porque tuvo suerte". Las consecuencias del ataque, no obstante, fueron tremendas: la menor, que acababa de cumplir 17 años, tiene reconocido un grado de minusvalía del 92%, lo que implica que necesitará la asistencia de una persona para todas las actividades de su vida.

El juicio se celebró el pasado 18 de octubre en Cádiz. El procesado, nacido en 1986, se encuentra en prisión preventiva desde mayo de 2007.

La sentencia rechaza aplicar la agravante de ensañamiento. El tribunal sostiene que la acción llevada a cabo por el acusado no fue acompañada, más allá de la clara intención de quitar la vida, de la finalidad de infligir un mayor y más largo sufrimiento a la víctima. "No encontramos especial voluntad de aumentar deliberadamente el dolor de la víctima, a la que sin duda se quería privar de la vida, pero se desea hacer de manera rápida, expeditiva, sin regodearse en la acción, por lo que no existe ensañamiento, lo que no es incompatible con la brutalidad de la acción", argumentan los magistrados.

La sentencia también rechaza aplicar dos atenuantes: de confesión y de trastorno de la personalidad. El tribunal afirma que la "llamada confesión de Manuel fue tardía, parcial y no determinante ni relevante para la investigación y resolución del delito". La Policía tenía prácticamente resuelto el caso cuando el acusado se personó ante la Guardia Civil, señala la resolución.

En cuanto al trastorno alegado por la defensa, el tribunal razona que solo hay "una probabilidad" de que el acusado hubiese sufrido un episodio psicótico y también que igualmente es una "mera probabilidad" que ese episodio fuese coetáneo con el hecho del apuñalamiento.

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