El acusado del crimen de 'El Maestro' de Benalup: "No lo maté, era mi amigo, una gran persona"
Tribunales Cádiz
La Fiscalía mantiene su petición de 13 años de cárcel para el procesado por homicidio. La familia de la víctima solicita 24 años por asesinato. La defensa insiste en la absolución por falta de pruebas directas
La Guardia Civil halló ADN del encausado en el cadáver
El juicio con jurado por el crimen de 'El Maestro', un antiguo profesor de Benalup adicto a las drogas que apareció muerto en su domicilio con el cráneo reventado, encaró este jueves su recta final durante la cuarta sesión de la vista oral en la que tanto las acusaciones pública y particular como la defensa presentaron sus informes y elevaron a definitivas sus conclusiones.
Así, la Fiscalía mantuvo su petición de 13 años de cárcel para el único procesado en esta causa como autor de un delito de homicidio, mientras que la familia del fallecido reiteró su solicitud de 24 años de prisión por un delito de asesinato. Por su parte, la defensa insistió en la absolución del encausado, si bien planteó de manera alternativa que, en caso de que el jurado emita un veredicto de culpabilidad, se estime la eximente de toxicomanía.
En su informe final, la fiscal del caso subrayó que, a pesar de la ausencia de pruebas directas en torno a la muerte violenta de Ildefonso G. alias 'El Maestro', existen "indicios suficientes" que, valorados en su conjunto, incriminan al acusado. Entre otras cuestiones, la representante del Ministerio Fiscal recordó que la Guardia Civil halló ADN del procesado en el cadáver, en concreto, en un cinturón y en un bolsillo del pantalón, "lo que lo sitúa en la escena del crimen la madrugada del 14 de noviembre de 2019".
Asimismo, manifestó que el móvil de la víctima fue localizado dos días después en el patio trasero del domicilio del encausado, "precisamente el mismo teléfono que utilizó 'El Maestro' poco antes de morir, pues así quedó registrado en una conversación de Whatsapp", apostilló.
La fiscal también señaló que el cuerpo del fallecido apareció sobre un charco de sangre con signos evidentes de haber sido cacheado. "Tenía un bolsillo del pantalón vuelto. De ahí le sacaron la cartera, que estaba tirada en el charco junto a las tarjetas de crédito. El acusado -sostuvo- mató a Ildefonso y después registró sus pertenencias para llevarse su droga", concluyó.
De otra parte, la acusación particular puso especial énfasis en resaltar que 'El Maestro' fue víctima de un asesinato (y no de un homicidio). "Por las proyecciones de sangre en la pared, sabemos que estaba sentado cuando recibió un golpe por detrás con un objeto largo y contundente. No tuvo opción alguna de defensa", remarcó.
Sobre las lesiones que presentaba el fallecido en las manos, el abogado de la familia dijo que no eran heridas defensivas. En contra del criterio del perito de la Guardia Civil, que aseveró que la víctima intentó defenderse del ataque con las manos, la acusación particular afirmó que Ildefonso simplemente levantó las manos "como acto reflejo".
Por último, la defensa trató de desmontar durante su intervención los indicios que supuestamente incriminan al encausado en este procedimiento y responsabilizó a una tercera persona no identificada como autora del crimen. El letrado insistió en la falta de pruebas y argumentó que no había restos de ADN del acusado ni en la cartera ni en las tarjetas de créditos halladas. También recalcó que no se encontraron restos de sangre en su ropa. "Si el agresor reventó el cráneo a la víctima, lo normal es que le hubiese salpicado", precisó para luego recordar que el objeto empleado para causar la muerte a 'El Maestro' nunca fue localizado.
En cuanto a la detección de ADN del procesado en el bolsillo del pantalón de la víctima, la defensa recordó que fallecido y encausado mantenían una estrecha relación por su adicción a las drogas. "Consumían juntos, trapicheaban, vendían... cabe la posibilidad, por tanto, de una transmisión secundaria de ADN", barajó.
Sobre la aparición del móvil de la víctima en el patio trasero del domicilio del acusado, la defensa aseveró que "pudo ser arrojado por el verdadero autor del homicidio". "No podemos olvidar que Ildefonso tenía enemigos, de hecho, ya había tenido problemas con otros traficantes de Benalup", finalizó su exposición.
Antes de acabar la sesión, el acusado ejerció su derecho a la última palabra para defender su inocencia. "Yo no maté a 'El Maestro', era mi amigo, una gran persona".
Este viernes se le entregará al tribunal popular el objeto del veredicto para que decida si el principal sospechoso en el crimen de Benalup es culpable o inocente.
Estallido del cráneo en un sólo golpe
Este jueves también declararon los dos peritos que realizaron la autopsia del cadáver de Ildefonso. Los expertos determinaron que recibió dos golpes "de gran intensidad" con un objeto contundente y alargado.
Un golpe le fracturó la parte trasera derecha del cráneo. "El estallido del hueso provocó su desplazamiento así como las heridas posteriores", determinaron. El segundo golpe fue en la espalda, en la zona del omoplato. Por último, los peritos manifestaron que el cuerpo presentaba heridas defensivas en las manos. "Intentó protegerse", aseguraron.
La causa de la muerte fue un traumatismo intracraneal que derivó en una hemorragia cerebral y en la posterior destrucción de los centros vitales. "Fue una muerte violenta y casi inmediata", señalaron.
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