La Villa Turística de Grazalema retrasa su apertura hasta mediados de 2012
La sociedad que gestiona el hotel, participada por capital privado y por la Junta, prepara la licitación de la reforma del complejo con un presupuesto de 1,1 millones · El negocio está cerrado desde enero de 2010
La Villa Turística de Grazalema, conocida por ser uno de los alojamientos más visitados de la Sierra, permanecerá cerrada al menos un año más a causa de los retrasos acumulados por el proyecto de reforma integral al que será sometida, según confirmó ayer el delegado de Turismo de la Junta de Andalucía, Manuel González Piñero (PSOE). La red de Villas Turísticas de Andalucía (participada por Turismo Andaluz, la empresa Hotelux y varias cajas de la región), que se encarga de la gestión del inmueble desde 2010, licitará en el plazo de un mes la primera fase de la obra de rehabilitación. Tiene un presupuesto de 1,1 millones de euros y su complejidad es mayor de la prevista puesto que del edificio original apenas quedarán los muros. El plazo de intervención previsto en el proyecto es de entre 10 y 12 meses.
El nuevo compromiso se produce un año y medio después del cierre de la Villa. En enero de 2010, la Junta de Andalucía, propietaria del inmueble, recuperó su gestión, que desde 1992 había estado en manos de Tugasa, la red de la Diputación. La Administración tenía previsto incluir el hotel grazalemeño en su recién creada red de Villas de Andalucía, un proyecto ideado en 2006 y que empezó a funcionar el año pasado con el objetivo de configurar una oferta de alojamientos de interior de calidad. Los responsables de la sociedad decidieron cerrar la Villa debido a su pésimo estado de conservación, según ha defendido la Junta. Hasta enero de 2010, y pese a esas contrastadas malas condiciones, el complejo turístico funcionó con normalidad.
La decisión del cierre encajó cuando la Consejería de Turismo, que había recuperado la concesión, anunció un plan de rehabilitación de las 24 habitaciones y las 38 villas-apartamento que forman parte del complejo. Se incrementaría su categoría de las tres a las cuatro estrellas. Las obras comenzarían a principios de 2011 de forma que el hotel reabriera sus puertas a mediados de este mismo año. Pero los plazos se han vencido con creces, y no ha sido hasta ahora cuando la sociedad gestora ha conseguido la financiación para acometer la obra.
A este contratiempo hay que sumar que el proyecto definitivo, elaborado por el estudio de arquitectura Fernando Gallego, estima la necesidad de reconstruir todas las instalaciones, incluso la piscina. "Hay que cambiarlo absolutamente todo porque las instalaciones actuales son demasiado antiguas y no cumplen la normativa. Sólo se quedarán los muros", explicó González Piñero.
La primera fase de la obra afectará al hotel. La segunda, a las villas, que son más modernas y requerirán menos inversión. En cualquier caso, y siempre que no se acumulen nuevas demoras, la Villa no abrirá sus puertas hasta mediados de 2012.
En el momento de su cierre, el negocio contaba con alrededor de 25 trabajadores que se acogieron a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo de 18 meses de duración. La alcaldesa de Grazalema, María José Lara (PSOE), y los gestores del establecimiento se han reunido en varias ocasiones con los representantes de los trabajadores a fin de "tranquilizarles" ante el retraso de las obras. Ahora, sus opciones pasan por la ampliación de ese ERTE, su próxima contratación para los servicios que requiera la obra, o su traslado a otras villas turísticas ya operativas en Andalucía.
El PP, a través de la parlamentaria andaluza Teresa Ruiz Sillero, ha advertido desde finales del año pasado del abandono del proyecto e incluso llevó el asunto al Parlamento. Sus críticas se han centrado en que el negocio esté cerrado sine díepese a que ha demostrado de sobra su rentabilidad. Este apunto también lo subraya la alcaldesa grazalemeña: "el hotel es un buen negocio". La Villa era el más rentable de los hoteles de Tugasa y aportaba el 20% de su facturación. En 2009, sus ventas ascendieron a 551.000 euros, de los que 175 correspondieron al servicio de restauración y 376.000, al de alojamiento, según los datos de la red de Diputación.
Los hoteles Puerta de la Villa y, sobre todo, el Fuerte Grazalema, se han convertido en los grandes beneficiados del cierre de la Villa por el desvío de sus clientes. El delegado de Turismo confió en que la reforma sirva para que el negocio vuelva a liderar la oferta turística de la comarca y para que pueda recuperar a sus numerosos clientes habituales. "Todos queremos que el hotel esté reformado y abierto cuanto antes", recalcó.
También te puede interesar
Contenido ofrecido por Hospitales Pascual
Hablamos con Dr. Francisco Bermúdez Ordoñez, Urólogo del Hospital Virgen de las Montañas