Provincia de Cádiz

Telefónica pone en servicio un cable de 1.400 kilómetros entre Cádiz y Tenerife

  • La empresa ha invertido 70 millones de euros en el nuevo tendido de fibra óptica para garantizar las comunicaciones entre la Península y las Islas · El centro de operaciones de Conil, a la vanguardia de Europa

Una videoconferencia en tiempo real entre la base de operaciones de Conil en Cádiz y Candelaria en Tenerife, en la que participaron los alcaldes de ambas localidades, Antonio Roldán y José Gumersindo, así como responsables de Telefónica, representantes de la Junta de Andalucía y del Cabildo de Tenerife sirvió ayer para dar a conocer la instalación del Pencan-8, el octavo cable submarino de telecomunicaciones que enlaza la Península y Canarias a través de 1.400 kilómetros de tendido por medio del océano Atlántico.

Antes de esta videoconferencia, el director territorial de Telefónica para el sur de España, Extremadura, Ceuta y Melilla, Álvaro Muñoz de las Casas, destacó que la empresa ha invertido 70 millones de euros en instalar este cable de cuatro pares de fibra óptica con una capacidad de 1,5 terabites (un billón y medio de megabites), lo que "mejorará la capacidad y la calidad de las comunicaciones de voz, imagen, datos, internet o televisión y con el que la posibilidad de fallos en la disposición de estos servicios sea prácticamente nula", aseguró.

Muñoz de las Casas acompañó a las autoridades presentes, entre las que se encontraban Eva Piñar, directora general de Servicios Tecnológicos y Sociedad de la Información de la Junta de Andalucía, y Ricardo Melchior, presidente del Cabildo de Tenerife, al interior de la estación base de Conil, cuyo centro operativo y control está bajo tierra en un edificio anti-atómico construido en los años sesenta del siglo pasado tras la construcción del primer cable transatlántico. Ahora, con este nuevo cable, este edificio se convierte en el nudo de comunicaciones submarinas más importante de Europa y en el punto de unión o nodo de las telecomunicaciones entre Europa, África y América.

Un responsable técnico de la compañía apuntó que la instalación de este cable lleva acoplados 14 amplificadores, uno cada casi cien kilómetros de tendido. Tanto desde Conil como desde Candelaria se alimentan con más de 1.000 voltios en corriente continua esos amplificadores para que funcionen de forma ininterrumpida. Telefónica inició en octubre la instalación de este nuevo cable submarino de fibra óptica que fue desplegado por personal del buque cablero Teliri, un barco que posee unos 112 metros de eslora.

El cable, que ya lleva un mes en pruebas, consta de cuatro pares de fibras (8 fibras) instaladas, unos hilos muy finos que apenas llegan al milímetro de diámetro. Para evitar roturas, la conducción está protegida por dos capas de hilos de acero trenzado que le dan robustez y evitan que cualquier enganche accidental pudiera dañar el contenido de fibra óptica.

Cada par de fibras, con las soluciones tecnológicas disponibles hoy en el mercado, podrán transportar 128 canales de 10 gigabytes/segundo con lo que se obtiene una capacidad máxima de 5,12 terabytes/segundo (un terabyte equivale a 1.280 gigabites/segundo), una velocidad quince veces superior a toda la capacidad disponible en la actualidad. Este sistema está diseñado para poder transportar señales de 40 y 100 gigabytes/segundo en el futuro (actualmente no disponibles comercialmente para estas distancias).

Según Telefónica, el Pencan-8 mejorará la fiabilidad en las comunicaciones de voz, datos y de Banda Ancha existentes entre la Península y Canarias, facilitando que la indisponibilidad global de los nuevos servicios (Internet, televisión, voz sobre IP, datos para empresas y comunicaciones en general) sea prácticamente nula.

En la actualidad el 100% de la capacidad total de las comunicaciones existentes entre la Península y Canarias se soportan mediante dos enlaces submarinos por fibra óptica (Pencan-6 y Pencan-7) que utilizan tecnología de multiplexación por División Densa en Longitud de Onda (DWDM) con una capacidad actual aproximada de 320 gigabytes por segundo.

El primer cable telegráfico entre la Península y Canarias fue instalado en 1861 y el primero telefónico en 1965. De los ocho instalados hasta ahora sólo quedan en activo los tres más modernos, dos de ellos en Conil y un tercero en Chipiona.

Con los 1.400 kilómetros del nuevo cable submarino, Telefónica es propietaria al cien por cien de un total de 7.000 kilómetros de cable submarino y copropietaria de una red internacional que tiene extendidos a nivel mundial 170.000 kilómetros, según explicó la consultora de operaciones de cables submarinos de la compañía, Isabel Alcober.

La instalación del Pencan-8 ha llevado más de un año, desde los estudios medioambientales, geofísicos y tecnológicos necesarios, hasta el tendido del cable a lo largo del mar a más de 4.000 metros de profundidad y su enterramiento, en donde ha sido posible, a unos veinte metros de profundidad para protegerlo de agresiones externas. En estas tareas han participado más de trescientas personas.

La vida media de estos cables submarinos es de unos 25 años y más del 85% de sus averías se producen por la acción humana, en su mayoría por el choque de las anclas de los buques. Telefónica supervisa la red 24 horas al día, tanto desde la estación base de Conil como desde Madrid. Cuando se detecta una avería en un cable submarino se diseña su reparación desde buques cableros, cuyo uso cuesta unos 100.000 euros diarios, señaló Muñoz de las Casas. Telefónica ya trabaja en el diseño del Pencan-9.

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