Sólo dos de los 84 detenidos en la Operación Monchito están en prisión
El juez de Arcos deja libres a los 42 arrestados en la cuarta fase, que ha descabezado la trama financiera de la red de narcos · La fiscal Antidroga recurre la libertad del cerebro, el jerezano Justo: ve riesgo de fuga
42 detenidos y dos imputados más, que elevan a nada menos que 84 las personas arrestadas por la Guardia Civil en las hasta el momento cuatro fases que lleva deparadas la Operación Monchito contra una red de narcos que abastecía de cocaína a los pueblos blancos de la Sierra de Cádiz, y sólo dos están en prisión. Y pertenecen a la primera y tercera fase, la que terminó con los que distribuían la droga, contando para ello con un laboratorio de cocaína en el Parque Amate sevillano, y la que desmanteló a los que se encargaban de clonar tarjetas de crédito, en connivencia con dueños de clubs de alterne.
Porque de esta cuarta fase, la dada a conocer ayer por la Guardia civil y que habría a descabezado la trama financiera de la organización, todos, los 42, han sido puesto en libertad con cargos por el titular del Juzgado de Arcos.
La Guardia Civil lo anunció: la fiscal va a recurrir la puesta en libertad del supuesto cerebro, el jerezano Justo M.V., de 39 años, a quien se le atribuye el vasto entramado creado para blanquear el dinero obtenido con la droga y las tarjetas clonadas, comprando empresas en quiebra a precios irrisorios y colocando al frente a personas en situación de necesidad. Y ella lo confirmó. "En estos momentos de la instrucción, entiendo que hay riesgo de fuga, riesgo de reiteración delictiva (que se sepa, el susodicho Justo, que regenta una asesoría fiscal en Jerez, no tiene otro oficio conocido que el de dedicarse supuestamente a idear mil y una estafas) y riesgo de interferir en la investigación", señaló ayer a este diario la fiscal Antidroga de Jerez, Marián González Roldán. Y es que según ha podido saber este diario, el que se presupone como cerebro de la trama financiera habría amenazado a algunos de los arrestados en esta última fase.
Sin duda, no está contando con mucho, por no decir nulo respaldo judicial una operación que alcanza ya macro cifras y en la que la Guardia Civil, según las fuentes consultadas, habría realizado una investigación "muy exhaustiva" que ha permitido dar al traste con una organización que había montado un peculiar sistema para estafar a concesionarios y entidades financieras de Cádiz, Huelva, Sevilla, Málaga, Granada, Almería, Cáceres, Soria, Zaragoza, Murcia y Madrid, utilizando los vehículos que adquirían para pagar reformas o compras.
41 vehículos se llevan intervenidos a la red. Los 23 requisados en la cuarta fase fueron expuestos ayer en la explanada de la Comandancia. Los había para todos los gustos aunque sólo para bolsillos de unos pocos. Audi, Mercedes Benz, Alfa Romeo... todo un recital de alta gama sobre cuatro ruedas, Y sobre dos: varias motos de gran cilindrada completan la flota de la red.
El sistema creado supuestamente por Justo era hábil: adquirían empresas de lo que fuera, de servicios, inmobiliarias, todas a un repique de la quiebra, y colocaban como administradores únicos a hombres de paja o testaferros. 500 euros es lo que algunos han declarado que recibieron por figurar al frente de la firma, como la sanluqueña Jadeco. El jerezano artífice supuestamente del blanqueo a gran escala de los pingües beneficios que obtenía la red dándole a todos los palos imaginables del delito (tráfico de drogas, clonación de tarjetas, estafas, falsificación de pagarés, ...), sin embargo, sólo habría reconocido estar al frente de una empresa, Multialquileres Bernal. Unos hombres de paja que, de buenas a primeras, se topaban con la cruda realidad: con la liquidación de las propiedades de la empresa, dejándola en quiebra y a ellos como únicos responsables para responder ante bancos y acreedores por los bienes que Justo habría comprado a nombre de la firma y luego, vendido, embolsándose el dinero.
Como ejemplos más llamativos de las estafas a concesionarios, figura el caso de un Audi A5 adquirido en agosto de 2007 por una empresa financiado por 76.231 euros, que a los tres meses fue transferido a otra empresa, y a los 34 días a una mujer, una de las detenidas en Madrid, que declaró haber pagado a Justo 42.000 euros. La deuda con la financiera permanece íntegra.
Singular es el recorrido seguido por un Mercedes E 280 adquirido por 55.766 euros por otra de las empresas, transmitido a un tercero. Y también el caso del Audi A 6 'adquirido' por otra de las empresas, deuda con la financiera incluida de 78.869 euros, vendido por el jerezano a una persona de nacionalidad lituana a cambio de 20.000 euros y un BMW 320. Este último coche en tres años ha sido transferido hasta a cuatro empresas relacionadas con el imputado.
Todo ello da una buena muestra del complejo trabajo de investigación seguido en esta operación que por delante tiene una labor no menos complicada de instrucción judicial. Tanto es así que la Fiscalía estudia dividir todo el asunto en tres causas: una por el tráfico de cocaína, otra, con la falsedad y la clonación de tarjetas (en este asunto, destaca la factura de 6.000 euros que le llegó a un canadiense desde una ferretería de El Puerto) y por último, las estafas del entramado financiero ideado por el jerezano, a través de 11 empresas.
Aunque ahora estén en la calle, nadie les va a librar de ser procesados por numerosos delitos que deberían llevar aparejadas elevadas condenas para los cabecillas.
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