Conflicto en la verja

Rajoy pedirá a Reino Unido en la ONU retomar el diálogo sobre la soberanía

  • El ministro Margallo ofrece al resto de partidos conversaciones "a nivel de confidencialidad" sobre la reclamación en los tribunales internacionales

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, volverá a pedir a finales de mes a Reino Unido retomar el diálogo bilateral sobre la soberanía de Gibraltar durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU que se celebra en Nueva York. 

 

Así lo adelantó ayer el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, en su comparecencia en el Congreso para informar del conflicto con el Peñón tras seis semanas de cruces de denuncias y reproches que han llegado hasta la Comisión Europea, que enviará próximamente un equipo de observadores a la zona. 

En esa intervención en la Cámara Baja el jefe de la Diplomacia española quiso "destacar la voluntad de diálogo del Gobierno como el presidente Rajoy hizo en la Asamblea General de ONU el año pasado y volverá a hacer dentro de una semana". 

 

Ese discurso del presidente del Gobierno ante la ONU, el segundo desde que es inquilino en el Palacio de la Moncloa, tendrá lugar el 25 o 26 de septiembre, días que se reunirán en Nueva York los líderes mundiales.

 

En septiembre del año pasado, Mariano Rajoy propuso abrir un diálogo "directo y sincero" sobre la descolonización de Gibraltar al considerar que "se han perdido ya demasiados años". El jefe del Ejecutivo español solicitó entonces la vuelta a las conversaciones bilaterales entre ambos países, que no se celebran desde el año 2002 por la oposición de Gibraltar a que Madrid y Londres hablen entre ellos de la soberanía del Peñón.

 

En esta línea, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, ofreció ayer a la oposición dialogar sobre la posible reclamación ante los tribunales internacionales de la soberanía española sobre Gibraltar. 

 

Aunque García-Margallo insistió en su comparecencia en el Congreso de los Diputados en que en el contencioso actual no se está discutiendo de soberanía, sino del cumplimiento de la normativa comunitaria en la colonia británica, esbozó cuál sería el escenario para "abordar" este "problema" que está "subyacente en todas las discusiones".

 

Así, al hablar de la soberanía, explicó que existen tres "opciones", el Tribunal de la Haya, un tribunal arbitral 'ad hoc' y el tribunal de derechos del mar, que podrían dirimir sobre los tres contenciosos abiertos en la cuestión de la soberanía: el territorio cedido por el Tratado de Utrecht de 1713, las aguas colindantes al Peñón y el istmo que nunca se cedió. 

 

García-Margallo asumió el "compromiso" de que el Gobierno no tomará "ninguna decisión" en esta materia sin su "previa deliberación y acuerdo" en el Parlamento. Esto, señaló, precisaría de "conversaciones a nivel de confidencialidad", porque, según dijo, no sería bueno hablar "con luz y taquígrafos" sobre las "oportunidades y amenazas" que supondría para España recurrir estas cuestiones. 

 

Mientras tanto, el ministro aseguró que el Gobierno hace suya una proposición no de ley que presentó el PSOE en el año 1985 que instaba al Ejecutivo a la "recuperación del ejercicio de la soberanía española" sobre la colonia y concluyó su intervención inicial, de casi una hora, citando al expresidente del Gobierno Felipe González: "El problema de Gibraltar tiene una solución lógica, la devolución a España de un trozo del territorio español". 

 

 Además, el jefe de la diplomacia anunció que el Consejo de Ministros ha creado un "grupo de trabajo" sobre Gibraltar, que también se va a constituir en el Congreso de los Diputados y en la representación permanente en Bruselas. García-Margallo expresó su esperanza de que el Gobierno pueda contar con el apoyo de todos los diputados en este contencioso, así como "el respaldo de toda la sociedad española". 

 

García-Margallo, que hizo un detallado recorrido histórico para explicar cómo se ha llegado a la situación actual con la colonia británica, insistió en que, en este contencioso, las autoridades de Gibraltar han ido actuando con una política de hechos consumados y, avisó, "como es frecuente en las relaciones humanas, los hechos consumados tienden a hacer doctrina".  

 

  Así, afirmó, los distintos Gobiernos del Peñón han aprovechado "cada ocasión para ganar cuotas de estatus de país soberano" y consolidar, además, "un modelo basado en los criterios de opacidad, libre comercio y baja tributación" que, según dijo, perjudica los intereses de los españoles.  Ante esta situación, señaló, los Gobiernos del PSOE optaron por una "política de concesiones", que "no ha conducido a nada". En concreto, García-Margallo criticó la creación del 'foro tripartito' en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, que vino a otorgar a Gibraltar "una posición similar a Reino Unido y España", dando así "un paso gigantesco en la aceptación de una personalidad jurídica que haría posible la autodeterminación de los gibraltareños". 

 

El ministro insistió en su intervención en las buenas relaciones de España con Reino Unido y, en concreto, entre sus dos Gobiernos actuales, que han mantenido 21 reuniones o conversaciones entre sus altos cargos. En concreto, explicó que él se ha intercambiado con su homólogo, William Hague, a quien ha calificado como "buen amigo", un total de 14 cartas. 

 

Además, en su comparecencia hizo una prolija descripción sobre la situación fiscal de Gibraltar, un país que situó como  "la cuarta economía del mundo", pese a no llegar a los siete kilómetros cuadrados de extensión y sin recursos naturales. "España dice que Gibraltar es un paraíso fiscal", recalcó García-Margallo, que recordó que en la colonia británica hay "como mínimo 30.000 sociedades", a las que se han añadido este año otras 1.075. 

 

García-Margallo también se  refirió  a las ventajas fiscales que existen en Gibraltar, en campos como el inmobiliario, el juego y el 'bunkering', y que le han llevado a convertirse en una "economía floreciente". 

 

El ministro, que entre otras cosas anunció que se están estudiando modificaciones en la ley para obligar a los operadores del juego que tengan servidores en España que permitan controlar la evasión fiscal, aseguró además que España va a pedir a Bruselas "una evaluación completa del régimen fiscal para evitar distorsiones que colocan a las empresas españolas y europeas en peor condición".  García-Margallo insistió en que los problemas con las autoridades de Gibraltar comenzaron "hace más de un año" cuando decidieron denunciar el acuerdo de pesca que estaba entonces vigente, a lo que después se ha añadido el vertido de bloques de hormigón en la Bahía de Algeciras y la construcción de un espigón en la costa este de la colonia.

 

De esta manera, la "chispa" del conflicto se convirtió en "un incendio importante", porque estos "tres conflictos" se refieren a los "tres contenciosos históricos" que se llevan "arrastrando desde hace 300 años". Así, reiteró la "voluntad del diálogo del Gobierno" y que el Ejecutivo está dispuesto a crear grupos 'ad hoc' con Reino Unido para buscar "soluciones comunes y beneficio mutuo" en cada uno de los problemas.  

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