Noche de alcohol y timbales

TAMBORADA EN LOS CAÑOS DE MECA Más de 10.000 personas celebran un macrobotellón ilegal

Vecinos de Los Caños de Meca tramitan ya varias denuncias ante la Guardia Civil por los daños sufridos en sus propiedades durante la 'Fiesta del Tambor' del sábado

1. Muchas fogatas se hicieron con la madera que habitualmente protege las dunas. 2. Tras la tempestad, basura distribuida por todo el entorno. 3. Hubo jóvenes que aprovecharon la ocasión para pasarlo bien sin dañar a nada ni a nadie.
1. Muchas fogatas se hicieron con la madera que habitualmente protege las dunas. 2. Tras la tempestad, basura distribuida por todo el entorno. 3. Hubo jóvenes que aprovecharon la ocasión para pasarlo bien sin dañar a nada ni a nadie.
J. Benítez/I. López / Cádiz

30 de agosto 2010 - 05:01

La gota que colmó el vaso... Precisamente porque no sólo fue cosa de un vaso, varios vecinos del entorno de Los Caños de Meca andan liados con denuncias ante la Guardia Civil después de pasar otra noche en vela, en esta ocasión, por culpa de la celebración de la Fiesta del Tambor.

Testigos presenciales afirman que más de diez mil personas pudieron pasar la madrugada del sábado al domingo por las arenas de Los Caños durante una noche en la que no sólo sufrieron los vecinos del lugar sino que el medio ambiente padeció las consecuencias de esta fiesta incontrolada en la que el alcohol y las gamberradas se convirtieron en las auténticas reinas de la noche.

Centenares de coches se agolparon durante kilómetros y kilómetros, dicen incluso que las colas llegaron hasta las cercanías de Vejer, y lucharon por encontrar un hueco en cualquier lugar para ubicarse durante una noche en la que muchos, seguro, no fueron capaces de hallar de nuevo sus vehículos.

Y en cuanto al medio ambiente, lo dicho por Costas en días pasados, botellas por los suelos, pipíes y cacas por doquier, y muchas hogueras para cuya realización se valieron los tamborileros de las maderas de las pailas protectoras de las dunas del lugar. Y cuando estas se acabaron, testigos presenciales observaron cómo los usuarios del macrobotellón ilegal llegaron a valerse de maderas procedentes de árboles del lugar.

José Pérez, vecino del Residencial Cabo Trafalgar ha contado a este medio la situación tan lamentable vivida esta noche. "Unos individuos, no sabemos si hijos o amigos de los propietarios han entrado esta noche sin permiso a la zona residencial para hacer botellón, sus necesidades y lo que les apetezca. Cuando han visto que los guardias de seguridad privados no los dejaban acceder los han agredido. Incluso los han cogido del cuellos y los han amenazado".

Finalmente, cuenta José Pérez, los jóvenes han logrado entrar, han hecho botellón, y sus necesidades dentro de la zona privada, como "cada fin de semana está ocurriendo en esta zona", cuenta el vecino. Estos días, la afluencia ha sido mayor por la celebración de La Tamborada, y los hechos han llegado a una mayor gravedad. "Cuando sepamos quiénes han sido los jóvenes que han agredido a los guardias privados, iremos a la Guardia Civil a denunciarles", sentencia José Pérez.

Los vecinos rezan ya para que acabe el mes de agosto y la tranquilidad medio retorne a sus alrededores y, cómo no, orando porque el alcohol y los timbales no vuelvan el año que viene.

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