Provincia de Cádiz

Firmado el convenio en Navantia pese a que CCOO desautorizó a sus delegados

  • José Antonio Oliva y Ramón Linares fueron cesados por el sindicato en la comisión negociadora y el presidente de la compañía ya lo sabía Pese a ello, ambos suscribieron ayer el acuerdo

La compañía pública de construcción naval, Navantia, firmó ayer su cuarto convenio colectivo, pero lo hizo con polémica. Los cinco representantes del sindicato CCOO en la comisión negociadora para la firma de dicho convenio suscribieron el documento pese a que habían sido desautorizados y posteriormente cesados por la Federación de Industria de su sindicato para tal fin.

Este periódico ha tenido acceso a la carta que, con fecha del pasado lunes día 8, la responsable de Organización de la Federación de Industria de CCOO dirige al presidente de la compañía pública de construcción naval, José Manuel Revuelta. En esa carta se dice claramente que ya el 8 de julio se comunicó al máximo responsable de Navantia que los miembros de la comisión negociadora designados en su día por la comisión ejecutiva federal de CCOO "carecían de autorización para representar a este sindicato y para proceder a la firma de dicho convenio colectivo". Pero, incluso, en la misiva de ayer, insisten ante el presidente de Navantia en recordarle que "estas personas han sido cesadas en la referida comisión negociadora en representación de este sindicato".

A continuación, se detalla el listado de las cinco personas que no estaban autorizadas por CCOO y que, como han confirmado a este periódico fuentes cercanas a dicha negociación, sí han suscrito el convenio. Entre ellos, José Antonio Oliva y Ramón Linares.

Se da la circunstancia de que, tal como indica la Federación de Industria de CCOO en su carta del pasado lunes, ya el 8 de julio habían advertido a José Manuel Revuelta de que estas personas no representaban al sindicato en la negociación del convenio. Sólo cuatro días antes, el 4 de julio, el propio Oliva anunciaba públicamente su dimisión de los cargos de presidente del comité intercentros de Navantia y del comité de Navantia San Fernando, del que era presidente. Es decir, CCOO había desautorizado y cesado para firmar el convenio al máximo representante de las plantillas de los astilleros de toda España. Quizás ahí esté la raíz de su decisión de marcharse.

No así Ramón Linares que, al menos hasta ayer, seguía siendo presidente del comité de empresa de Navantia Puerto Real. Lo llamativo es que, desde primeros de julio hasta ayer, en ninguna de las tres factorías gaditanas se conocían tales extremos.

Sí llama la atención que, en una carta dirigida el mismo lunes por CCOO a sus afiliados, el sindicato expresase claramente que "en el contexto actual, con las incertidumbres y amenazas que nos afectan, que ni la empresa ni el Gobierno quieren despejar, solo nos queda una respuesta sindical coherente e imprescindible que dar, la no ratificación del preacuerdo en los términos actuales, y la exigencia del respeto y aplicación de nuestros derechos abonando todo aquello que se adeuda a los trabajadores y abriendo un marco de negociación que garantice el futuro y el empleo en todos los centros de Navantia".

Es más, llega a aclarar el sindicato a sus afiliados que el motivo de no querer suscribir el acuerdo es la premura de tiempo con la que la empresa les solicitó la reunión para ayer de cara a un convenio que venía negociándose desde 2010. El sindicato quería discutirlo antes con las plantillas de las diferentes factorías para evitar de este modo discrepancias entre ellas.

Así, Comisiones dice: "Son estas y no otras las razones que han llevado a la comisión ejecutiva de CCOO Industria a desautorizar a los componentes de CCOO en la comisión negociadora para que no se lleve a efecto la ratificación del preacuerdo. Teniendo en cuenta que la Federación de CCOO Industria designó a los miembros (...) presuponiendo que actuarían bajo la premisa del consenso y en base a la resolución de la Comisión Ejecutiva Federal, queremos dejar claro que dichos representantes de nuestra organización en la mesa negociadora no están autorizados para ratificar el preacuerdo en la reunión convocada por la empresa".

A partir de ahora se desconoce si el sindicato tomará algún tipo de medidas tras lo ocurrido (en caso de que legalmente pueda adoptarlas). Al parecer, todos habrían aludido a su calidad de delegados sindicales para firmar el convenio. Este periódico intentó ayer en repetidas ocasiones contactar con Oliva y Linares para conocer su versión de lo ocurrido, pero todos los intentos resultaron fallidos.

Por su parte, la empresa dio ayer por bueno el acuerdo suscrito "por la mayoría de los miembros" de la comisión. Navantia indicó que el documento constituye "un paso importante en la dirección de conseguir un convenio único y avanza en el marco de las relaciones laborales de la compañía y homogeneiza las condiciones de los trabajadores en los diferentes centros". Lo cierto es que a favor se posicionaron los miembros desautorizados de CCOO, tres de UGT y uno de CSIF. En contra, el resto de CCOO, MAS, la USTG, CIG y CAT.

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