Colón, la Santa María y la Exposición Iberoamericana de Sevilla

La carabela Santa María de 1929

Condujo la carabela 'Santa María' a Colón a descubrir América allá por 1492. Navegó en ella junto a 'La Pinta' y 'La Niña'. Pero no llegó a tierra la 'Santa María', que embarrancó en unos arenales en la isla de La Española en la Navidad de 1492. Con sus restos, fue construido el primer asentamiento español en el Nuevo Mundo, el llamado Fuerte Navidad.

Colon, la Santa María y la Exposición Iberoamericana de Sevilla
Colon, la Santa María y la Exposición Iberoamericana de Sevilla / Miguel Guillén
Miguel Guillén

09 de septiembre 2023 - 17:56

Sigue siendo un misterio dónde están los restos de la Santa María. En varias ocasiones han creído encontrar el enclave donde reposa. Pero más allá de las leyendas de cazatesoros, lo cierto es que lo más probable es que nada quede de ella, ya que fue desmontada y sus restos fueron utilizados para la empalizada del Fuerte Navidad.

En 1926 sugirieron al rey Alfonso XIII la construcción de una réplica de la carabela Santa María para la Exposición Iberoamericana que se celebraría en Sevilla en 1929. Al monarca le pareció una buena idea y se la encargó al ministro de Marina Honorio Cornejo, que a su vez puso al frente del proyecto al teniente de navío Julio Guillén.

El tipo de nave que era la Santa María o La Gallega, nombre por el que también era conocida, era un misterio. Para Julio Guillén, las réplicas anteriores, como la construida en 1892 para celebrar el IV aniversario del descubrimiento, reproducían una embarcación posterior a la época del descubrimiento. Guillén recopiló archivos y datos de todas clases sobre la Santa María. Una exhaustiva investigación que incluso determinó las herramientas del siglo XV para poder utilizar las mismas técnicas constructivas de la nave original. Estudió pinturas y dibujó bocetos de muebles y decoraciones que más tarde se reprodujeron.

Fueron importantes para su trabajo las figuras que aparecen en la carta de Juan de la Cosa, hecha en 1500 en El Puerto de Santa María. Y como fruto de aquel trabajo de arqueología naval, determinó que la Santa María debió ser una carabela y no una nao.

Proceso de construcción en el astillero de Echevarrieta y Larinaga
Proceso de construcción en el astillero de Echevarrieta y Larinaga / dc

Con el proyecto acabado y por Decreto Ley del general Primo de Rivera del 22 de junio de 1927, se ordenó la puesta en marcha del proyecto con un presupuesto de 220.000 pesetas. El armador encargado fue el Astillero de Echevarrieta y Larinaga, de Cádiz, que por aquel entonces estaba a punto de acabar el buque escuela Juan Sebastián Elcano. Comenzaron los trabajos el 15 de agosto de 1928, colocándose la quilla, y su botadura fue el 26 de enero de 1929.

A mediodía del 4 de mayo de 1929, como informa Diario de Cádiz, se celebran los solemnes actos de entrega de la carabela Santa María. Así se cumple el acuerdo entre el astillero gaditano y la Marina para la construcción de una reproducción de la nave que usó Colón. El material utilizado es el pino del país, el mismo que se usó en la original. Su artillería es de cuatro lombardas y varias falconetas. Su eslora es de 25,66 metros y su manga de 7,53 metros. Su tripulación contaba con un capitán, un segundo, un contramaestre, dos pilotos, un lombardero, un alguacil, un escribano y un físico.

La carabela Santa María navegando hacia Sevilla
La carabela Santa María navegando hacia Sevilla / dc

Para finalizar el acto y una vez firmada el acta de entrega entre el Astillero de Cádiz y Matagorda y los representantes de la Armada, se le hace entrega del mando de la nave al teniente Julio Guillén Tato. Inmediatamente después, se realizó la izada en popa del pabellón de Castilla y León.

Después se sirvió un lunch que consistió en emparedados, sándwiches y pastelitos de jamón, además de vino. En ese momento se brindó por la participación de la carabela Santa María en la Exposición Iberoamericana de Sevilla. Mientras no partía a Sevilla, se había pensado en que estuviera atracada en el muelle Reina Victoria de Cádiz para ser visitada por las gentes, pero el fuerte viento finalmente lo hizo imposible.

Detalle de la Santa María
Detalle de la Santa María / dc
Interior de la Santa María
Interior de la Santa María / dc
Herramientas de época
Herramientas de época / dc

La Santa María remontó el río Guadalquivir el 8 de mayo de 1929 y por la tarde atracó en Sevilla. Llegó a la Exposición Iberoamericana escoltada por los destructores Lazaga y Alsedo. Fue visitada por Alfonso XIII, las infantas Beatriz y Cristina y el general Miguel Primo de Rivera y en días sucesivos por otras muchas autoridades, como el general Carmona, presidente de la República de Portugal.

Llegada a Sevilla escoltada por Lazaga y Alsedo
Llegada a Sevilla escoltada por Lazaga y Alsedo / dc

Al finalizar la Exposición, es de nuevo entregada a la Marina en diciembre de 1929 y figura en la lista de los buques de la Armada. La carabela fue concebida para cruzar el Atlántico y para ello se programó su partida en diciembre de 1931. La República aborta el viaje y la asigna al Patronato Nacional de Turismo. Es trasladada al onubense Monasterio de La Rábida y allí queda como un reclamo turístico.

En 1942 es devuelta a la Marina y remolcada de Cádiz al muelle Reina Victoria de Valencia. En 1945 se ordena el traslado a Cartagena para ser desguazada. Es remolcada por el transporte de guerra Tarifa, pero de camino se hunde frente a Villajoyosa. Igual que aquella que fue reutilizada por Colón en 1492, su gaditana réplica descansa los tiempos en algún lugar desconocido del fondo marino.

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