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Provincia de Cádiz

Cádiz recauda por herencias ocho millones menos que hace dos años

  • Desde el año 2015, cuando se fue paulatinamente eliminando la tasa de Sucesiones, la media de lo que pagan los herederos ha pasado de más de 980 euros de media a 380

Manifestación contra el impuesto en Granada en 2016 Manifestación contra el impuesto en Granada en 2016

Manifestación contra el impuesto en Granada en 2016

Las sucesivas normas de reducción de los impuestos de sucesiones y donaciones ya se pueden notar en las arcas de la administración autonómica, que entre septiembre de 2017 y septiembre de 2019 ha perdido una capacidad recaudatoria de más de ocho millones de euros sólo en la provincia de Cádiz y cerca de 30 millones en toda la comunidad.

En el acumulado que trimestralmente publica la Agencia Tributaria andaluza se puede comprobar que en lo que llevamos de 2019, hasta el mes de septiembre, se recaudó por estos impuestos 13 millones y medio de euros en 34.954 autoliquidaciones. Esto supone que en cada una de esas liquidaciones se pagó de media (lo que es ficticio, ya que en muchas de esas autoliquidaciones no había que pagar absolutamente nada) 389 euros.

Si nos vamos al año 2017, antes de una primera reducción del impuesto del gobierno de Susana Díaz, que eximía de pago a todo aquel heredero directo cuya herencia no fuera superior a un millón de euros, y de la posterior realizada en abril por el Ejecutivo de Juanma Moreno, se puede observar la notable diferencia. En aquel año, a la altura del mes de septiembre, la recaudación por este concepto fue de de casi 22 millones de euros (21.912.000 euros) que llegaron a través de 29.676 autoliquidaciones. Esto suponía que hace sólo dos años, de media se pagaba en la provincia 738 euros por recibir una herencia.

La Junta había logrado su record de recaudación por estos impuestos en Cádiz en el año 2015, cuando en los primeros nueve meses del año se recaudaron más de 29 millones de euros. Aquel año cada gaditano pagó de media por este impuesto 980 euros. Entre 2015 y 2019, por tanto, la diferencia de recaudación es de nada menos que 16 millones de euros y el ahorro medio del contribuyente ha sido de 600 euros. En toda la comunidad, por este concepto, se han perdido 70 millones que no han ido a la Administración y se han quedado en las familias. Esta cantidad media, de nuevo, habría que ponerla en cuarentena porque en el año 2015 fueron 255.000 herencias las que llegaron a la Agencia Tributaria Andaluza y de ellas sólo 19.000 tenían que pagar. Por tanto, quien tuvo que pagar pagó muchísimo más que los 980 euros que ofrece la media de la totalidad de autoliquidaciones por el concepto de impuesto de sucesiones o el de donaciones. La provincia no es de las que más aporta por este tipo de impuestos. Siendo la tercera en la que más autoliquidaciones se presentan, por detrás de Sevilla y Málaga, como le corresponde a su peso demográfico, es la quinta en la que más se recauda, sólo por delante de Almería, Huelva y Jaén, adelantada por Córdoba y Granada, lo que demuestra que no existe al final de nuestros días grandes patrimonios.

En cualquier caso, los datos fríos esconden la realidad de lo que la derecha bautizó de manera algo dramática como el “impuesto de la muerte”, ya que las reducciones de impuestos afectan fundamentalmente a las grandes herencias directas, es decir, de primera línea de consaguineidad. La campaña contra este impuesto viene de lejos y se basaba en datos, nunca bien concretados, del gran número de familiares que se veían en la obligación de rechazar la herencia por no poder hacer frente a la carga impositiva. Aunque de manera puntual, esto ocurrió en algunas ocasiones.

El último dato fechaciente es del año 2017 y, según esta estadística, en Cádiz renunciaron a la herencia 3.377 ‘beneficiarios’ en los cuatro años anteriores, desde 2013. Esta cifra, que puede parecer alta, suponía un 1,4% del total de las herencias y, de ellas, la mayor parte correspondían a regalos ‘envenenados’, es decir, herencias que venían asociadas a deudas, lo que durante los años de la crisis se incrementó exponencialmente.

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