El Alambique
Libertad Paloma
Felicitación
"Entendemos que ninguna formación política que se digne a gobernar nuestra ciudad debe atribuirse el derecho a sacar beneficio de espacios públicos como las zonas de aparcamientos anexas a las playas para el beneficio propio y abusar del bolsillo de los ciudadanos. En cambio sí deberían dar un servicio gratuito, para eso pagamos todos nuestros impuestos". Esta es la declaración de intenciones de la plataforma ciudadana contra la zona naranja, un colectivo que nació en 2012 a raíz del cabreo colectivo que supuso en distintos ámbitos la implantación del pago por minutos en los estacionamientos cercanos a las playas de Fuentebravía, Las Redes y El Ancla.
Desde su implantación, en el verano de 2012 en un principio solo en Valdelagrana, esta plataforma ha sido inasequible al desaliento y ha recogido a lo largo de varios veranos en torno a 15.000 firmas contrarias a la medida. No obstante, también hay que decir que hay personas, fundamentalmente vecinos de las zonas afectadas, que están encantadas con la medida, básicamente porque antes de que se implantara la misma las pasaban canutas para poder aparcar en verano cerca de sus domicilios y ahora, con el pago de un módico abono mensual, tienen sitio de sobra a su disposición.
Hace escasas fechas el PSOE llevaba al último pleno municipal ordinario una moción para la derogación de la zona naranja, una medida que ya previamente habían impulsado también otras formaciones como Izquierda Unida o Ciudadanos Portuenses. Desde la plataforma recuerdan que "en contra de lo que ha ocurrido en otras ocasiones, esta vez decidimos no intervenir a diferencia de lo que hemos hecho habitualmente cada vez que se ha tocado este tema en cualquier sesión plenaria, ya que durante todo este tiempo de lucha hemos llevado la voz del pueblo en contra de esta estafa y siempre han hecho oídos sordos a nuestras palabras. Ya hemos trasladado suficientes razones en infinidad de plenos por las que la gente no quiere la zona naranja, ahora guardamos silencio y esperamos que sea la gente la que valore la gestión realizada hasta ahora por este bipartito PP-PA, con el voto del pueblo en la próxima cita electoral del 24 de mayo".
Y es que el asunto es tan polémico que hay dos posturas bien diferenciadas: la de aquellas formaciones que abiertamente abominan de la medida y afirman que la eliminarán si llegan al Gobierno local (caso de Izquierda Unida, Levantemos El Puerto, PSOE y Ciudadanos) o la de los dos partidos que la han implantado, PP y PA, que tampoco la defienden a capa y espada, sino que apuestan por darle una vuelta a la idea.
Así, desde el Partido Popular señalaron ayer que en el próximo mandato"se abrirá un diálogo con todas las zonas donde hay zona naranja, de manera que para 2016 se adopten nuevas medidas sobre la misma, las que se decidan en los encuentros que se mantengan. Aún así, se entienden los beneficios de la zona naranja en la ordenación del aparcamiento en superficie pero cada uno tiene su planteamiento y cada uno propondrá su posición al respecto, para la puesta en común de la propuesta definitiva".
Desde el Partido Andalucista, por su parte, creen que "la zona naranja se debe modificar y nuestra propuesta pasa por hacer una zona regulada, controlada y vigilada de aparcamiento, que se limite solo a las bolsas que existen en Valdelagrana (tres) y en Las Redes (dos). Cabe destacar que en este caso se trataría de una aportación económica simbólica, que deberá repercutir en las propias zonas".
También se ha referido a la zona naranja la formación UPyD, cuya candidata considera que su implantación ha sido "un desastre. El Puerto sufre una presión fiscal elevadísima y esta tasa no deja de ser un impuesto encubierto que tiene una finalidad exclusivamente recaudatoria. El equipo de gobierno ha implantado dicho impuesto con total improvisación y tampoco ha cumplido su compromiso de invertir parte de lo recaudado en las zonas que más han sufrido este impuesto. Ni el sector hostelero, ni el comercial, ni el sector turístico han sacado algún provecho con esta medida, solo la empresa municipal Impulsa es la gran beneficiada, que parece solamente encuentra su razón de existir en gestionar aparcamientos pese a los millones que cuesta a los portuenses", lamentan.
Desde Queremos, por último, consideran "incomprensible" que el alcalde anuncie ahora una "profunda reflexión" sobre este asunto. " Todo está inventado, lo único que hace falta es adaptarlo a nuestra realidad social. Mallorca tiene implantada la zona azul en sus ciudades costeras, con la siguiente filosofía: los mallorquines y los que tengan un inmueble en la isla están exentos de esta tasa, aplicándose solo a los visitantes que no contribuyen con sus impuestos a compensar la servidumbre de ser una ciudad costera. Queremos seguirá el ejemplo de Mallorca", explican.
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