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rafael osborne fernández Jefe de Relaciones Públicas Corporativo del Grupo Osborne

Rafael, en el centro, con sus hermanas Pilar, Mamen, Marta, Isabel, María Luisa y María José.

20 de mayo 2012 - 01:00

RAFAEL Osborne Fernández -Falele- nace el 1 de abril de 1951, en la calle Larga, frente a Muebles Pantoja y a Tejidos Rendón, actuando como matrona en su alumbramiento la señora Gabiola. Es hijo de Tomás Osborne Macpherson y de Juana Fernández Rosado; el matrimonio tuvo seis hijas y un hijo, nuestro protagonista: Pilar, Mamen, Marta, Rafael, Isabel, María Luisa, y María José.

De chico jugaba en la Plaza de Isaac Peral y en la de la Herrería, debajo de los soportales de la casa existente donde hoy está Romerijo. Recuerda que la pelota para jugar al fútbol -su gran afición- la compraba en el Refino de los Muertos. Salían corriendo cuando llegaba el guardia pues, como ahora, estaba prohibido jugar a la pelota en las calles. Jugaba con el Choco, Miguel hijo de Barlete, Vicente Serrano… De chico le encantaban las tiras de pescado seco que se venían, con mayor o menor abundancia, por la zona de la Ribera y de la Pescadería.

Estudió en el Colegio de Las Carmelitas, donde hizo la Primera Comunión e hizo el Preparatorio e Ingreso en el Colegio de La Pescadería. El bachillerato lo estudió en Jerez, en el Colegio de los Marianistas entre 1960 y 1964 y luego volvió a los Jesuitas a El Puerto entre 1965 y 1968, terminando en Sevilla el Preuniversitario. Inició los estudios de Derecho que abandona en el curso tercero. Fue socio de Memphis, la rama juvenil de la desaparecida y añorada Agrupación Cultural Portuense Medusa.

Rafael se inicia en el mundo laboral en el Casino Bahía de Cádiz, con la responsabilidad de Control de Juego. En 1985 se marcha a trabajar a la bodega que el Grupo Osborne tiene en La Rioja, Bodegas Montecillo (Fuenmayor), donde empieza a trabajar en el mundo de la bodega desde abajo: con la báscula, tomando muestras, en la vendimia. Luego pasaría a los laboratorios, donde estuvo por espacio de tres años, llegando a hacer 15 o 20 catas de diferentes vinos a diario, para controlar la calidad de aquel rioja. Lo acordado es que estuviera allí por cuatro años pero permaneció nueve, hasta el año 1994 en el que regresa a El Puerto, por la enfermedad de su padre.

Añoraba El Puerto desde fuera, como solo se echa en falta cuando se está lejos. "Me identifico con El Puerto. Lucho y quiero por y a El Puerto". Los sábados, siempre que puede se va a La Placilla a comprar, a respirar los olores de su infancia. "Siempre me he sentido más porteño que portuense. Portuense he sido cuando he ido al fútbol a defender los colores del Racing".

La situación de la crisis generalizada quizás impide que las bodegas Osborne, los altos costos de producción y salarios, que en el Departamento de Relaciones Públicas no lleguen a ser tan rumbosos como antaño pero, ¿que bodega lo es hoy? "Lamento que mis paisanos se queden con esa impresión y haya caído en el olvido lo que Osborne ha hecho por la sociedad portuense".

En 1994 se incorpora a las Bodegas Bobadilla (Jerez) propiedad del Grupo Osborne hasta su cierre en 1997. Allí hizo de todo, pues aunque sus funciones fueron las de Director Comercial y de Relaciones Públicas también "miraba el vino", controlaba el estado de los caldos que se criaban en las vasijas de aquellas bodegas.

En 1997 se incorpora, ya en El Puerto, a la Bodega El Tiro (llamada así por haber estado en aquellos terrenos el Tiro de Pichón), de elaboración de brandy, como Director de RRPP. En aquellos tiempos se sacó al mercado el brandy Toro, más acorde con los gustos de los nuevos tiempos pero no alcanzó la demanda requerida y dejó de embotellarse. Recordamos que Bardem hizo un anuncio en el Museo Guggenheim de Bilbao, como lanzamiento del producto, una apuesta novedosa y moderna de la dirección general de las bodegas de entonces. En El Tiro permanece hasta el año 2007, en el que cesa la actividad de las visitas de forma reglada, realizándose en la actividad bajo demanda.

A partir del año 2008 se incorpora a la Bodega de Mora -en la calle de Los Moros- donde atiende a los clientes VIP del Grupo Osborne desde el Departamento de RRPP y en la actualidad ocupa la dirección de dicho departamento como Jefe de Relaciones Públicas corporativo, con sede en la Bodega de Mora.

Se casa con Juana Ruiz Barros en 1979 -hace 30 años ya- con la tiene dos hijos: Tomás y Rafael: el primero es arquitecto y el segundo es publicista y experto en RRPP. Aficionado a la cacería y el fútbol, pudo haber hecho carrera en este deporte ya que "era de los buenos" y fue tocado por un ojeador del Levante, en los juveniles, pero su padre no lo consideró procedente y no autorizó aquella vocación. ¿Quien sabe que papel habría jugado Rafael si se hubiese encaminado por esos derroteros?

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