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Quejas por la presencia de perros sueltos en una comunidad de Valdelagrana

Los vecinos de Valdemar denuncian los daños que han causado ya los animales en varios coches y piden la intervención de la Policía Local Temen por la seguridad de los menores de la zona

Una imagen de los perros jugando con un globo de agua en las zonas comunes de la propiedad, donde han sufrido daños varios coches.
Teresa Almendros El Puerto

19 de agosto 2015 - 01:00

Propietarios de la comunidad de viviendas de Valdemar, en Valdelagrana, han denunciado la presencia de perros sueltos de la raza Bull Terrier en las zonas comunes de los edificios, lo que está provocando gran alarma entre los vecinos al tratarse de animales de gran fuerza que campan a sus anchas por la zona de aparcamientos y jardines.

Tal y como explican los propios vecinos afectados, todo comenzó hace ahora casi dos años, en septiembre de 2013, cuando llegó a una de las viviendas del edificio un inquilino, propietarios de tres perros de la citada raza.

Las primeras alarmas saltaron cuando los vecinos comenzaron a notar olores desagradables procedentes de esa vivienda, en uno de cuyos balcones se acumulaban excrementos y orines de los animales. También la continua presencia de los perros en las zonas comunes del edificio viene causando desde entonces alarma entre los vecinos, ya que según denuncian el propietario, además, tiene la costumbre de sacarlos a la zona de aparcamientos para jugar con los perros lanzándoles globos llenos de agua, sin ningún tipo de protección o bozal. Destacan, además, que se trata de una comunidad de gran tamaño, con un total de 656 viviendas y en las que residen de manera habitual muchos niños, hijos o nietos de los propietarios.

Este asunto se ha tratado ya en varias ocasiones en el seno de la comunidad de propietarios, cuyos estatutos impiden además la tenencia de animales, incluso domésticos, si a juicio de la junta de propietarios tal posesión se juzgara molesta. La comunidad ha elevado varias denuncias tanto ante la Policía Local como ante el Ayuntamiento, sin que hasta la fecha hayan obtenido resultado alguno.

Para mayor indignación de los vecinos, este mismo verano se han producido daños en varios vehículos de propietarios de viviendas que se encontraban estacionados en la zona de aparcamientos, lo que ha motivado la presentación de otras dos denuncias ante la Policía Nacional por parte de los afectados. En el caso de uno de los coches los daños superan los 700 euros.

Los propietarios han pedido en varias ocasiones a la Policía Local que actúe, por considerar que se trata de perros potencialmente peligrosos y temen que pueda ocurrir cualquier día un accidente cuando los perros se encuentren sueltos. Los vecinos afirman que los agentes les han llegado a decir que no pueden hacer nada por tratarse de una propiedad privada.

Por su parte el concejal de Policía Local, Ángel M.González, explicó ayer a este periódico que en estos momento se está realizando un seguimiento del asunto, de manera que ya se ha identificado al propietario, aunque se ha comprobado que tiene en regla toda la documentación de los animales y las vacunas al día. También se ha consultado a la Concejalía de Medio Ambiente, que ha confirmado que la raza Bull Terrier no es una de las ocho consideradas en España como potencialmente peligrosas, aunque aún así se ha requerido a la comunidad una copia de sus estatutos por si se estuviera vulnerando la normativa. "Estamos en ello", aseguró el edil.

Los vecinos, entre tanto, no entienden cómo llevan ya dos años soportando una situación que sobre el papel ven clarísima, ya que tanto la normativa de la comunidad como la ordenanza municipal regulan los requisitos necesarios para la tenencia de animales, que pasan por la previa autorización de los propios vecinos. Tampoco se fían de la supuesta falta de peligrosidad de estos perros, ya que como recuerdan tienen algunas características de las razas peligrosas.

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