Festival de Comedias/'Sé infiel y no mires con quién' Cuernos a discreción

  • Arrancó el Festival de Teatro de Comedias con reducciones de aforo en San Luis Gonzaga

Un momento de la representación de la obra que inauguró el festival. Un momento de la representación de la obra que inauguró el festival.

Un momento de la representación de la obra que inauguró el festival. / Jesús Almendros Fernández

De nuevo afrontamos una temporada del Teatro de Verano que organiza el Ayuntamiento, instalado en el Patio Porticado de San Luis Gonzaga donde, desde hace casi 30 años, se viene celebrando este Festival de Teatro de Comedias que goza de gran éxito de público, habiéndose convertido en un clásico del verano portuense.

Como ocurre con las obras que se representan en el festival, ésta tampoco es una gran obra ni aborda ningún tema de forma profunda sino que, por el contrario, nos trata de hacer pasar un buen rato, hacernos sonreír y a veces, incluso, reír sin rubor ante las situaciones que presenciamos. Esto lo consiguen perfectamente los dos actores protagonistas, Josema Yuste y Teté Delgado y los actores que les acompañan en la función. Los dos, todos, lo dan todo sobre el escenario y hacen pasar al público un rato divertido y distendido.

Desde hace mucho tiempo Josema Yuste quería llevar de nuevo a los escenarios esta obra que Johan Chapman y Ray Cooney escribieron en los años 70, lo que finalmente ha conseguido a pesar de que hoy en día montar una obra coral como esta, es muy costoso ya que en el montaje intervienen nueve actores. Como es natural, la obra, de más de cincuenta años de antigüedad, se ha adaptado a nuestra época aunque tratando de no perder su esencia e incluyendo referencias a personajes actuales por todos conocidos.

Aspecto que presentaba el patio porticado con la reducción de aforo puesta en marcha. Aspecto que presentaba el patio porticado con la reducción de aforo puesta en marcha.

Aspecto que presentaba el patio porticado con la reducción de aforo puesta en marcha. / Jesús Almendros Fernández

Aunque se puso el cartel de “No hay billetes”, el aspecto del patio no era el de otros años, notándose muchísimos vacíos debido a las normas de seguridad y al distanciamiento impuesto por las autoridades.

El público salió del espectáculo con un buen sabor de boca y una sonrisa en los labios. Una perfecta noche de verano en la que además de asistir a la representación, el numeroso público adicto al festival y al teatro se reúne en grupos para hacer comentarios sobre las distintas obras que se van a ver durante el festival.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios