Comercio

Cierra la conocida zapatería Noel

  • La tienda anuncia que cesa su actividad con motivo de la jubilación de su propietario, después de 46 años

  • La decisión también afecta al comercio de la firma ubicado en la avenida del Ejército

Una imagen del interior de la tienda, que estos días se encuentra liquidando sus existencias. Una imagen del interior de la tienda, que estos días se encuentra liquidando sus existencias.

Una imagen del interior de la tienda, que estos días se encuentra liquidando sus existencias. / Andrés Mora

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La conocida tienda Zapatos Noel echa el cierre. No será algo inmediato porque el comercio estará algún tiempo todavía liquidando sus existencias, pero la decisión está tomada.

El motivo, como ha venido ocurriendo en los últimos años con muchos de los comercios tradicionales del centro, es la jubilación de su propietario, Antonio León Ortega, que a sus 72 años ha decidido tomarse ya un respiro en su actividad profesional.

Tras el anuncio del cierre, publicado por la propia empresa en las redes sociales esta semana, la tienda está recibiendo la visita de numerosos portuenses que acuden, muchos de ellos, atraídos por las ofertas de la liquidación y otros por curiosidad. También son muchos los clientes habituales y amigos o conocidos del propietario que le llaman por teléfono para interesarse por esta decisión, algo que cada vez que ocurre le pone a Antonio un nudo en la garganta.

En este caso el cierre se producirá por partida doble, ya que al cese de la actividad en la tienda de la calle Luna le acompañará el de el otro negocio que el mismo propietario abrió en la avenida del Ejército.

La decisión de cerrar un comercio señero, con motivo de la jubilación de su propietario, es algo por desgracia muy habitual en los últimos años. Ya ocurrió con otros negocios tan destacados como la zapatería Beluca, situada justo enfrente de Noel, en 2012, o la sastrería de Manolo Sánchez en ese mismo año.

También pasó en 2017 con la Papelera Portuense, otro negocio tradicional de la calle Palacios, que echó la baraja con la jubilación de Manuel Muñoz Bellvís. La lista sería muy larga, con negocios de todo tipo que han funcionado durante décadas pero que llegado el momento de un cambio de testigo, ven que este no es posible.

En el caso de Antonio León, el oficio le vienen de familia ya que su padre, Mauricio León, regentó también una conocida zapatería junto a la Placilla.

Fue el 19 de marzo de 1973 cuando Antonio León decidió instalarse por su cuenta abriendo esta zapatería en el centro de la ciudad, que a excepción de algunas pequeñas modificaciones sigue igual que hace 46 años.

Durante mucho tiempo, cuando no se estilaba salir de la ciudad para comprar, los portuenses adquirieron en esta tienda, y también en Beluca, el calzado que necesitaban para su vida cotidiana. Los mocasines para el colegio de los niños, las ‘merceditas’ de las escolares, las ‘sabrinas’ de las adolescentes, los zapatos arreglados para bodas y otras ocasiones.

Antonio explica que muchos de sus actuales clientes lo son desde hace décadas y considera que el verdadero enemigo del centro no han sido los centros comerciales que le han hecho la competencia al pequeño comercio, sino la gestión del Urbanismo local, que hoy por hoy considera desastrosa por la cantidad de trabas que se ponen a los inversores y a los propietarios de fincas en el centro de la ciudad para poner en marcha cualquier proyecto.

La tienda está recibiendo estos días la visita de numerosos cleintes. La tienda está recibiendo estos días la visita de numerosos cleintes.

La tienda está recibiendo estos días la visita de numerosos cleintes. / Andrés Mora

Como ha ocurrido en tantas otras ocasiones, los hijos de Antonio han tomado sus caminos profesionales por otros derroteros, y de momento no se ha planteado un traspaso, aunque reconoce que alguna que otra oferta ha escuchado.

Antonio León Ortega fue durante muchos años un influyente comerciante local, llegando a ser presidente de la desaparecida televisión local Telepuerto y miembro de la junta directiva de la extinta asociación de comerciantes Acocen.

Cuestionado sobre el actual estado del centro de la ciudad, León insiste en que la Concejalía de Urbanismo debería ser la piedra filosofal del Ayuntamiento -uno de sus hermanos, Miguel León, fue concejal de Urbanismo con Independientes Portuenses a principios de los 90- y considera fundamental eliminar las actuales trabas para las actuaciones en el casco histórico porque con la situación actual, como dice, “los inversores se marchan a otro lado”.

Antonio León lamenta que su negocio pase a engrosar la larga lista de locales cerrados que proliferan en el centro y echa de menos los tiempos en los que las calles eran un hervidero de actividad. No obstante, tampoco es del todo pesimista y afirma que “todo tiene remedio”.

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