El Puerto

Anydes asegura que no causarán molestias a los vecinos de La Florida

  • Los residentes de las viviendas contiguas a la casa de acogida afirman no haber sufrido problemas en nueve años de convivencia · La asociación cree que las protestas son producto del "desconocimiento"

El traslado de la casa de acogida dirigida por la asociación Anydes a los terrenos de La Florida sigue levantando suspicacias entre los vecinos de la zona. Desde que comenzaron las protestas, la presidenta de Anydes, Manoli Bautista, no ha cejado en su empeño de explicar el nulo impacto que según ella supondría la puesta en marcha del nuevo centro de emergencia social para La Florida. "Pediría a los vecinos que primero nos conozcan, somos los primeros que vamos a mirar por su barrio; lo cuidaremos y nos interesa que no haya problemas", apunta.

Pedro Pérez y su esposa, Milagros Pérez, vecinos de la casa de acogida en la actualidad, no dudan en apoyarla y señalar que la tranquilidad y la ausencia de incidentes son la tónica predominante desde que se abrió este inmueble en 2001, también entonces con cierto recelo de parte del vecindario.

Nueve años después, ninguno de ellos ha visto indicios de que la droga o la inseguridad hayan aumentado, principales preocupaciones de los vecinos de La Florida, que creen que cuando el albergue esté lleno, los drogodependientes y transeúntes que allí acuden se quedarán en las proximidades, un argumento que la presidenta de Anydes rechaza señalando que antes de enviarles a alguien les llaman por teléfono para asegurarse de que hay sitio.

Además, Bautista afirma que los internos que tienen problemas de adicción salen siempre acompañados de personal de Anydes, y los transeúntes se dirigen a los servicios sociales en lugar de quedarse por la zona, caso en el que los harían pasar al interior.

La nueva instalación, si bien no supondrá un aumento importante de plazas al pasar de las 30 actuales a tener 32, sí sería un salto cualitativo respecto a la actual sede de la avenida de Valencia, afectada de humedades, problemas con los grifos e inundaciones entre otros problemas. El personal de Anydes, conformado por dos trabajadoras sociales, una educadora, una psicóloga y voluntarios, se encuentra esperanzado con el cambio de ubicación, que les permitiría contar con despachos para realizar su trabajo, habitaciones simples y dobles y apartamentos preparados para acoger familias, además de comedor, duchas y lavandería.

Por su parte, los vecinos de La Florida, que no pudieron votar el nuevo emplazamiento en el Consejo de la Zona Norte por no estar constituidos en asociación, creen que en los alrededores ya hay suficientes recursos sociales y que deben ser otras zonas de la ciudad las que acojan un proyecto que consideran una "jugada" tanto del equipo de Gobierno como de la asociación de vecinos de Los Frailes, barriada en la que inicialmente estaba previsto ubicar el proyecto.

Ayer volvieron a manifestarse ante el Ayuntamiento y la presidenta de Anydes departió con ellos durante más de una hora. "Me da pena este tipo de concentraciones, se me saltan las lágrimas", comentó Bautista. Pese a ello, asegura entender a los vecinos de La Florida, que a su juicio se oponen siguiendo la idea de que "si en los Frailes no lo quieren algo malo habrá".

Para Anydes, salvando propuestas como la de la instalación del centro en el polígono, que por su lejanía no resulta viable, aseguran con cierta resignación que "el emplazamiento no nos importa, pero allá donde vayamos nadie nos va a querer". Mientras, en la aún sede de la avenida de Valencia, ajenos a la polémica, los internos preparan la comida y limpian una de las salas según el reparto de tareas establecido.

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