Selu García Cossío habla sobre su retirada, el Carnaval y su nuevo espectáculo: "Expectativas es la palabra maldita, mata la creatividad"

José Luis García Cossío 'Selu', uno de los más influyentes hacedores de la chirigota contemporánea, habla del pasado, presente y futuro del Carnaval de Cádiz, tras atravesar su primer Concurso retirado oficialmente de la competición

El encuentro de Yuyu y Selu tras el pasodoble: "Me he emocionado de verdad, creo que se lo merecía", "ha sido espectacular"

Entrevista con Selu García Cossío sobre su retirada del Concurso, el Carnaval y su nuevo espectáculo / Germán Mesa

En el periodo vital en el que en este justo momento se encuentra José Luis García Cossío, El Selu para Cádiz y la humanidad, los encuentros con el Stanislavski gaditano resultan un tanto dickensianos. Los carnavales del presente, del pasado y del futuro se entretejen en una conversación donde se solapan muchas voces, la del chirigotero que acaba de rebasar su primer Concurso tras jurar que no volverá; la del chaval de 17 años que salió del colegio San Severiano para pisar por primera vez las tablas del Falla con ‘Los mimos’; la del creador que está a punto de abrir una nueva etapa sin desligarse de la fiesta que más ama... Todos quieren hablar, todos se escuchan, y hasta se ponen a conversar entre ellos, dentro de un hombre que ha parido decenas hombres (y mujeres) con los que ha cristalizado la idiosincrasia de una ciudad durante casi medio siglo de Carnaval. Charlamos con El Selu, que es un universo en sí mismo.

Primero, las aclaraciones. Que no. Que a Selu no lo ha echado del Falla ninguna red (anti) social, ni una presión más allá de la que se echa sobre sí mismo. Por más coplas que se le hayan cantado en este certamen, donde todavía está el socavón de su presencia enorme, nadie es más responsable de su retirada que su propia “exigencia”. “La responsabilidad se comía la ilusión, y la palabra maldita es expectativas. Del público y nuestras. Las expectativas matan la creatividad, el arte y lo condiciona todo”

Lo dice en su refugio y templo “posiblemente” desde 2005 –“es que soy muy malo para las fechas”–, el bar de Salvador que mira al Oratorio, hábitat natural de su chirigota, y que inmortalizó para siempre en una cuarteta del popurrí de ’¡Viva la Pepi!’ –“por favor, Salvador”–. “Este rinconcito de fotos mías que ves aquí me las puso Salvador, que él ya falleció. Nos teníamos mucho cariño y para mí es un honor que pusiera todo esto. Aquí nos hemos cambiado y aquí nos esperaba que termináramos de cantar. Recuerdo el año de Juan (’Si me pongo pesao me lo dices’) que cantábamos a las mil y él al otro día tenía que estar aquí al pie del cañón, y nada, nos esperó. Aquí estábamos encantados, nos vestíamos al lado, yo vivo aquí al lado, el garaje lo tengo al otro lado y, además, el domingo y el lunes nuestra primera actuación en la calle es en la escalinata del Oratorio, donde convergen tres o cuatro calles y no veas la que se forma. Momento memorable nuestro”, relata.

José Luis García Cossío, Selu, en el Oratorio donde tantas veces ha cantado con su chirigota.
José Luis García Cossío, Selu, en el Oratorio donde tantas veces ha cantado con su chirigota. / Germán Mesa

Una estampa que, a pesar de su ausencia en el certamen, se ha vuelto a repetir en este Carnaval 2026 –el próximo Domingo de Piñata, también se dará– ya que Selu, como viene recalcando desde el mes de octubre, ha “dejado el Concurso, pero no el Carnaval”. Así que enfundada en sus tipos de ‘Los enteraos’, la chirigota entonó el celebrado repertorio de 2009, además de pinceladas de ‘El que vale, vale’ o ‘Lo que diga mi mujer’, entre otros significativos reclamos. “Hay gente que nos echa de menos y, bueno, hemos hecho esto para que estemos unidos todavía en el recuerdo”, asevera.

El Concurso lo echa de menos, sí, pero Selu no echa de menos al Concurso. “Este año lo he vivido con mucha tranquilidad porque habitualmente en esta época estoy desesperado de los nervios. Es lo que te decía, ese es el motivo de mi retirada, no otro. Mi justificación es que me pongo fatal de los nervios, que los comentarios y todas las críticas hacen más presión es evidente, pero yo no me he ido por una pataleta. Yo me voy por mí. La culpa la tengo yo, que no he sabido resistir la presión. No, no hay más”, sentencia.

Y es que Selu está “muy bien” en este descanso que no es tal –“llevo escribiendo seis meses para el nuevo espectáculo y ensayando con el grupo otros tantos”– y si siente nervios ante el estreno los días 27 y 28 de febrero de Universo Cádi en el Gran Teatro Falla, “son, como como decimos nosotros, nervios bonitos”. “Es otra presión, una ilusionante. Cada noche nos metemos allí, en el laboratorio, a crear y estamos disfrutando muchísimo, nada que ver con la cuesta arriba que se nos hacía cuando se iba acercando la fecha del Concurso. Las expectativas malditas, que nos hacía unirnos al público y a nosotros en lo mortífero. Siempre estábamos pendientes de llegar a cumplir esas expectativas y con esto no lo hemos quitado”, explica el autor para el que es inevitable hacer la comparativa con sus preconcursos de hace unos años, de hace una vida...

Selu García Cossío, junto a su rincón en el bar de Salvador, que se levanta frente al Oratorio.
Selu García Cossío, junto a su rincón en el bar de Salvador, que se levanta frente al Oratorio. / German Mesa

Yo recuerdo que los años de ‘Los titis’ de ‘Los lacios’ yo estaba loco porque llegara el Falla y disfrutarlos con la gente, fíjate lo que cambian las cosas... Yo les decía a los míos, venga separarse, vamos a coger todo el escenario, cogemos todo el escenario, cada uno en su papel, sin pensar nada... Y luego, con los años, me di cuenta que nos fuimos como aborregando y empezamos a juntarnos mucho en el escenario, como protegiéndonos, es como la defensa natural que se tiene en el mundo del espectáculo”, reflexiona.

Con todo, el autor que moldeó la chirigota contemporánea sabe que los ojos también estarán puestos en el estreno de Universo Cádi. “Pero la gente viene a vernos, no es que nosotros nos metamos en un sitio que nos responsabiliza mucho la competencia. Mira, a mí me gusta pintar (y no lo hace nada mal), y cuando pinto, expongo un cuadro, no para competir con nadie, ni para estar pendiente de lo que dicen del cuadro, sino pinto porque me gusta”, ejemplifica.

Con ese ánimo dibuja este nuevo lienzo carnavalero donde vuelve a transmutarse en Donald Trump –“yo ya sabía en ‘Grupo de guasa’ que ese disfraz había que cuidarlo porque iba a dar que hablar este hombre...”– al que “se le ha quedado chico el mundo para conquistar y quiere conquistar el universo”; eso sí, “llevándose a la gente de Cádiz”, que no son otras que ‘el borracho’ (más reformaditos, dicen), ‘la maruja’ (“tan liberadas que tienen hasta tik tok”) o ‘el lacio’ (“que ahora es un latin-lacio”). Es decir una revisión de parte del animalario propio de Selu. “Y estamos flipando porque es que estos personajes siguen vigentes”, asevera su creador que durante el pregón del Carnaval que el pasado sábado pronunció Manu Sánchez ofreció un pequeño adelanto de la nueva vida de ‘Los borrachos’.

Selu García Cossío, tras la entrevista con Diario del Carnaval.
Selu García Cossío, tras la entrevista con Diario del Carnaval. / Germán Mesa

Una proclama con la que se abría el Carnaval en la calle y que dejaba atrás un Concurso que Selu ha seguido lo que ha “podido”. Y no le ha disgustado. “Yo lo he visto como siempre, es más, con variedad en chirigota y en comparsa. Hay quien dice que el Concurso ya no es lo mismo, que están como los nostálgicos, pero yo no lo veo así, yo creo que esto no decae, que sigue estando tan vivo como siempre”, decide un hombre con décadas de Carnaval en lo alto, un chirigotero y un comparsista – “sí, sí, yo todavía me considero comparsista”– se reafirma quien debutara con Enrique Villegas y que decía que “jamás saldría en una chirigota” en su vida. “Cuando nos fuimos de Enrique Villegas, Fali Mosquera se fue a ‘Los cubatas’ y yo me fui a ‘Las momias’ porque iba con la guitarra y porque iba enrollado y nadie me iba a ver la cara”, ríe.

Pero todo cambió con el proyecto de ‘Los borrachos’. “Fue mi terapia. De hecho, el primer día hay uno al lado agarrándome porque creía que iba a salir corriendo. Pero qué va. Yo ya lo dije, si salgo, delante y en medio, para no escaquearme”. Y es que Selu, un hombre “con muchas fobias”, es de terapia de choque. “Yo de chico tenía fobia al mal tiempo, me encerraba en mi cuarto con la radio a toda voz cuando hacía viento... Pero un día de tormenta, cogí el impermeable y me fui a la playa y se me quitó todo”, confiesa.

Eran los tiempos de “aprenderse los cuartetos”, de “Se coló Colón’, ‘Los hijos de la gran China’; eran tiempos de disfrutar de El Carota, de ver ‘Caleta’ en su barrio... “Y luego ya imagínate... Yo debuté con ‘Los mimos’ en el 80, pero cuando me llamaron para ‘Los hijos de la noche’, con El Alemania..., ya para mí eso fue como Eurovisión, no, como la Champions”, rememora con mucho cariño.

Y es que de Enrique Villegas siempre le quedará “la lección de humildad”. “En un tiempo donde había muchas guerras y muchos trapos sucios, que todavía algunos de los retirados mantienen, Villegas daba un ambiente de paz, de tranquilidad, de ir a lo nuestro y a cantar bonito. Creo que cada autor, incluso sin querer, impone su carácter al grupo”, resuelve.

¿Y el suyo, Selu? “ Yo lo que he intentado es haber sido uno más, si acaso, un coordinador, nunca mandando, sino exponiendo todo con los compañeros. Mira como ya dije una vez, yo me acuesto por la noche y pienso en lo ridículo que he sido durante el día. Y eso lo tengo en mente, que luego no voy a poder coger el sueño si he sido un ridículo. Porque yo he visto a gente muy ridícula, muy prepotente, con mucha arrogancia, sobre su grupo, incluso, sobre fuera del grupo, en las entrevistas, en la forma de hablar... Yo he huído de eso, también el éxito me llegó ya con 30 años, que son los que tenía cuando ‘Los borrachos. Pero, además, en el Carnaval he madurado mucho”.

Crecer entre buenos –”buenísimos”– y malos – “malísimos”– momentos. Entretelando Carnaval y vida, que no siempre fluyen en el mismo sentido. “El ingreso más largo del hospital de Cádiz fue el de mi madre, año y pico. Y ella estaba en coma y yo al lado escribiendo el repertorio de ‘Los enteraos’. Y al año siguiente, venía yo de la incineración y me vestí de ‘Las pepis’ y me fui para el Falla a cantar el primer día. Y luego el proceso de mi padre... Fue todo tan dramático, la catarsis fue tan grande, que todo aquello me dejó tocado de los sentimientos. Pero en ese momento, hacer Carnaval, hacer humor, me ayudó a encauzar las emociones”. Carnaval y vida. Vida y Carnaval. Un lazo que no desata un concurso Ni aunque sea el COAC.

Las primeras fechas y ciudades de 'Universo Cádi'

  • Cádiz 27 y 28 de febrero Gran Teatro Falla
  • Alcalá de Guadaíra 13 de marzo Teatro Riberas del Guadaíra
  • Córdoba 14 de marzo Teatro Brillante
  • Málaga 22 de marzo Sala París
  • Almería 18 de abril Teatro Cervantes
  • Madrid 23 y 24 de mayo Teatro La Latina
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