Sánchez Reyes: "Este es un Antifaz compartido. Si no tengo quien las cante, las coplas de uno no valen nada, se guardan en un cajón"
El autor de 'Los cadisapiens (la involución)', chirigota que se estrena hoy sobre el Falla, repasa con sus compañeros de 'Diario del Carnaval' su trayectoria ante la concesión del Antifaz de oro
Chirigota Los cadisapiens (La involución)
Orden de actuación de las preliminares del COAC 2026 en el Teatro Falla de Cádiz
El equipo de 'Diario del Carnaval' hemos tenido que empujar un poquito para que esta vez sí este autor se decida a concedernos una entrevista, a ponerse en esta ocasión delante del micro. Un autor de reconocido prestigio y trayectoria por la que se le ha concedido este año el Antifaz de Oro y que nos ha servido como excusa para colocarlo en esta posición.
Pero para los que hacemos 'Diario del Carnaval', Sánchez Reyes es sobre todo un compañero, un hombre tranquilo las más de las veces, enciclopedia del Carnaval, un lujo tener cerca para ir aprendiendo cada día cosas de este oficio y este mundo endogámico que es la fiesta gaditana, y a pesar de todo esto, un hombre humilde que huye del foco y el protagonismo.
Jose aporta tranquilidad, experiencia, calidad y recursos a este equipo, le pone la chispa y el age, al que se le ve seguro deambular por un teatro que se conoce al dedillo, sin embargo cuando nos plantamos casi todos sus compañeros delante, encerrados en un camerino para afilar nuestras preguntas, se tercia un poco tenso y nos mira con desconfianza y media sonrisa.
Pregunta.–Todos los años rehuyes de esta entrevista, ¿te has sentido un poquito presionado en esta ocasión?
Respuesta.–Alguna tenía que ser la primera vez. Ustedes saben que me da un poco de reparo salir entrevistado en mi propio medio, en este trabajo, pero bueno, este año con el Antifaz de Oro y como me lo habéis pedido tan insistentemente, pues...
P.–Efectivamente, este año veíamos la oportunidad única con la concesión de ese Antifaz de Oro que sabíamos que te hacía especial ilusión.
R.–Siempre me ha hecho mucha ilusión. Yo quería tenerlo porque es un reconocimiento a lo que uno ha hecho en el Carnaval. Supone compartir un sitio con gente a la que yo he admirado desde chico, gente muy grande del Carnaval. Cuando yo aún no tenía la idea de dedicarme a esto tan profesionalmente y era un aficionado de Cádiz sin más, veía a los que son ahora Antifaces de Oro como unos ídolos, como gente a la que yo nunca podría medirme. Es un premio a la constancia, a ser un poco pesado, porque si no, no te lo darían. Pero que le quiten a uno lo bailao, ¿no? Han sido muchos años y muchos premios, porque las finales te puntúan para conseguirlo, de modo que es señal de que uno ha tenido una trayectoria extensa y con premios, que es lo que se lleva uno después del carnaval, lo más sabroso.
P.–¿El hecho de ser Antifaz este año te ha pesado de alguna manera para poner en pie 'Los Cadisapiens' o son dos vías que has llevado separadas?
R.–Lo del Antifaz más o menos me lo esperaba porque llevaba tres años quedándome en puertas. Y la chirigota se ha construido entre los tres, con Manolín y Juanito. El peso de autoría este año lo lleva Juanito Blanco, Juan Pérez, que ha hecho un trabajo magnífico; Manolín con la parte de la dirección, la música, el final del popurrí y de la presentación; y yo me he dedicado a los pasodobles y algunos cuplés.
P.–¿Y cómo llevas este cúmulo de sensaciones con el Antifaz de Oro, la chirigota, escribir profesionalmente sobre carnaval...?
R.–Un poco cansado ya de tanto, tanto carnaval porque ya va quemando mucho. Llevas todo el año escribiendo sobre carnaval en el diario, después la chirigota, después aquí en el Falla. La verdad es que con 20 años menos lo cogería con más entusiasmo, pero también entiendo que es un año bonito para vivirlo intensamente en todos los aspectos, en el profesional y en el carnavalesco.
P.–Eso de cansado no querrá decir que estés pensando en una posible retirada, ¿no?
R.–La verdad es que yo estoy pensando ya en dejar paso a la juventud, ya llevo 35 años con este y casi 40 desde que empecé. Es verdad que ya me pesa más y la responsabilidad sobre todo de escribir todos los años seis o siete pasodobles, es complicado. La actualidad no deja de ser la misma que el año pasado, los mismos problemas sociales, las mismas cosas. Hay que darle muchas vueltas a la cabeza para sorprender.
R.Pero no será en este año tan bonito que se me presenta y que espero que el resultado de la chirigota acompañe a lo que va a ser la entrega del Antifaz de Oro. No es un año para decir “Me voy del carnaval”. No sé qué me deparará el mañana, qué pensaré dentro de unos cuantos meses, pero sí que está más cerca ya el descanso. Vamos a ir partido a partido, como dice el amigo Cholo.
P.–¿Y con 35 años en distintas etapas, distintos compañeros, de quién te acuerdas, quién se te viene primero a la mente?
R.–Es más fácil acordarse de los que no están, porque los que están la lista es interminable de gente que uno ha conocido, con la que ha compartido tantos buenos momentos y con la que ha disfrutado tanto. Hombre, me acuerdo mucho del Petra, muchísimo. Este Antifaz es de todos ellos, del Petra, del padre de Rafa Burgal (Pepe Burgal), de Manolo Hermida, de los Monzón y después, sobre todo, de Manuel Santander, se acuerda uno porque este Antifaz es un poquito de todos ellos y de todos los que han cantado desde juveniles en mi primera chirigota hasta ahora porque si no tengo quien las cante, las coplas que uno escribe no valen para nada, se guardan en un cajón. Entonces es un Antifaz compartido y son esas las personas que me han llevado a este reconocimiento. Eso es indudable.
P.–Ese cuidado con separar la labor profesional de concursar en el Carnaval, ¿es porque te has sentido cuestionado en algún momento o por un compromiso personal?
R.–Un poco de las dos cosas. Primero por honestidad, evidentemente yo no voy a hacer la crónica de las agrupaciones en el foso, por ejemplo. No las he hecho ni cuando no he participado. No me veo capacitado para enjuiciar a los compañeros, sabiendo lo que cuesta llevar una agrupación al teatro. No, no me sale hacer una crítica y menos una crítica negativa.
R.Los compañeros siempre han entendido que una cosa es mi trabajo y otra cosa es mi chirigota. Jamás he intervenido ni he intentado beneficiarme de trabajar en el diario para beneficiar a mi chirigota ni he intentado influir en nada. Yo me he mantenido al margen y creo que la gente lo ha entendido.
P.–¿Cuál es tu agrupación, de las tuyas?
R.–Uf. Yo tengo muchas etapas diferentes y de cada una tengo cosas de destacar. Por ejemplo, de los primeros años me acuerdo mucho de ‘Los bordes del área’, que ha sido una chirigota de culto recordada por mucha gente, que enganchó a mucha gente al Carnaval y nos dio muchas satisfacciones.
R.Después, tengo mi corazón en el coro de La Viña. La última vez que ganó un primer premio la letra era mía compartida con mi hermano Saturnino (’El habla de Cádiz’). Ahí he vivido grandes momentos, he sido peñista, alumno, pregonero, careta de oro y ese es mi coro, aunque ya desgraciadamente no exista como tal.
R.También hay una chirigota que a mí me hace gracia porque fue discutido su pase a la final cuando dejó fuera a chirigotas como ‘Las ruinas romanas’ o ‘Las madrinas’, quedamos por encima de ‘Los Peperoni’ aunque luego pasaran a la historia, pero ‘El club de fans de Estrellita Castro’ es una chirigota que también me la celebra mucha gente y que era otra manera de hacer carnaval, que no es la que estoy haciendo ahora, era muy distinta.
R.Y luego también la etapa con el Petra y con Juan Carlos Aragón, esos cuatro años fueron tres finales, con ‘Los veteranos del Vietnam’, ‘Golfus de Roma’ y ‘Robinson de la isla’. También la etapa con el grupo del Lupo, el Popo, el Silva, fue una chirigota muy guay, muy graciosa, donde nos llevamos quizás de los palos más grandes que me he llevado yo en el carnaval con ‘Los seguidores del Arturito’.
R.Y finalmente el carnaval me dio la suerte y la oportunidad de cruzarme con Manolo Santander y de empezar a escribir con él y ya eso ha sido como un pedazo de colofón. Largo, porque ya no he salido del entorno Santander, hemos seguido. Se fue Manolo y, nunca se lo dije a él pero tenía como una obligación moral de quedarme al lado de ellos y de estar encima de Manolín, de acompañarle y de tutelarle de alguna manera, carnavalescamente hablando, que no hace falta porque Manolín es un fenómeno, pero de algún modo tengo ese compromiso de decir “no te preocupes que no lo voy a dejar solo”. Y ahí estamos todavía.
P.–¿Nos puedes contar algo de ‘Los Cadisapiens’? Algo que nadie sepa, en exclusiva para nosotros
R.–’Los Cadisapiens’ es que tampoco esconde mucho. Es la involución, imaginarse lo que es un sapiens y lo que es un gaditano, hacer la mezcla y eso es. Las cosas que nos gusta a nosotros contar, de cosas antiguas y cosas de profundidad gaditana.
P.–Esa esencia de gaditanía de la que eres adalid, ¿es un orgullo o lastra por las expectativas que genera?
R.–Nosotros hacemos la chirigota que nos gusta y yo soy un hombre de club, he hecho chirigotas más modernas y más clásicas y ahora estoy en un entorno en el que hay que hacer esto, porque la gente lo demanda y tenemos nuestro público. Somos una chirigota de la Viña, no podemos defraudar haciendo ahora locuras. Pero adelanto que, aunque en el nombre de la chirigota va la palabra “involución”, este año hay incluso una evolución. No en las partes que todo el mundo espera de nosotros que tocan la fibra, pero sí hay una cierta evolución con respecto a lo que hemos llevado otros años.
P.–Hoy que le dedicamos un homenaje a Paco Alba por la efemérides de su muerte, ¿consideras que la figura de Manolo Santander se puede acercar al legado del maestro con el tiempo?
R.–Ya Manolo está en el Olimpo del Carnaval de Cádiz, eso es indudable y lo sabe todo el mundo. No te voy a decir si está a los niveles de Paco Alba. Yo aparte soy albista, creo que a los niveles de Paco Alba no hay nadie, para mi gusto. Pero Santander, ¿cuántas personas pueden estar en el Olimpo del Carnaval? ¿10, 15? su sitio lo tiene reservado, eso lo tengo clarísimo.
P.¿Y la copla de Paco Alba con la que te quedas?
R.'No es que la luna tenga luz de plata' de 'Los Fígaros' (1964). No se puede escribir mejor ni con más poesía y con más naturalidad a La Caleta.
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