¡Qué te quiero, Juan!

El personaje del concurso

El flechazo con el público incluso despierta celos y preguntas sobre sus derechos. Por primera vez una parte del 'atrezzo' de un grupo se erige en protagonista.

Foto: Jesus Marin /Lourdes de Vicente /Julio Gonzalez
Foto: Jesus Marin /Lourdes de Vicente /Julio Gonzalez
P.M.E.

Cádiz, 20 de enero 2016 - 01:00

Pocas veces en la historia un calvo con aire tristón y taciturno habrá enamorado a tanta gente a primera vista como Juan tras su aparición en el Falla. El compañero de fatigas que la chirigota de Selu García Cossío utiliza como complemento a su idea en 'Si me pongo pesao me lo dices' se ha convertido en la auténtica sensación del Concurso. Miles de aficionados han sentido un flechazo inmediato y están que no viven esperando a verlo nuevamente en escena, con esa cara tan gitana y esa resignación tan gaditana. Tal ha sido su impacto que, pese a que el sorteo deparó que el laureado grupo cantara entre Martínez Ares y Martín, el muñeco ideado por Selu y confeccionado por RAS, se erigió en el gran protagonista de la noche. Qué te quiero Juan, repetían los chirigoteros en algunas partes de su actuación del pasado viernes, casi como un mensaje premonitorio, porque Juan ha despertado tantos cariños que, al final, ya han surgido los inevitables celos.

La situación, ese Qué te quiero, Juan, o incluso Todos te queremos, Juan, ha provocado que haya más de un padre de la criatura que quiere ponerle los apellidos: Selu porque lo concibió en su mente, lo ideó, vigiló su evolución y lo rodeó de un repertorio sin el que sólo sería una marioneta tamaño XXL; y Ras porque Antonio y Ricardo han sabido plasmar lo que Selu les ha ido pidiendo para crear al personaje del año. Eso sí, parece evidente que es la chirigota quien tiene todo el derecho a beneficiarse del éxito inesperado del que amenaza con convertirse en el atrezzo más famoso de la historia.

Tanto es así que puede que Juan marque un antes y un después en las composiciones de los artesanos. Porque, en muchos casos, son ellos quienes idean los montajes escénicos de los grupos, pero en otros se dejan dirigir por las exigencias de los autores. Selu García Cossío siempre ha sido de estos últimos, sobre todo porque no ceja en su empeño hasta ver en el escenario ese personaje imaginado en su mente. Le pasó por ejemplo con 'Viva la Pepi', cuando se negó a que las rayitas de las batas que llevaban sus limpiadoras del Oratorio sólo pudieran ser verdes. Así de meticuloso es Selu.

Y es que Juan, que nadie lo olvide, no tiene vida propia ni ha nacido en unos estudios cinematográficos. Vino al mundo en el mismo laboratorio luminoso que otros personajes que ya forman parte del paisaje histórico de nuestra fiesta: la mente privilegiada de José Luis García Cossío, el mayor estudioso de los especímenes de las calles gaditanas. Allí fue tomando forma, calvo, para que su cocorota resonara en el trío del pasodoble, con rostro agobiado, desesperado y, pese a todo, encantador.

El éxito de Juan no ha pasado desapercibido para nadie. La gente quiere respuestas, conocerlo mejor. Y los medios se afanan en su trabajo para ir desmontando un poco al que sin duda será el personaje del Carnaval 2016. Y todo esto intentando tener cuidado de que Juan no fagocite a su creador, que el muñeco no tape al repertorio, que lo hay y de muchos quilates por cierto, que cuando se hable de Juan no se olvide a Selu, ni tampoco a Ras, en un equilibrio que en algunos momentos costará trabajo mantener, de fina que es la cuerda donde se sustenta.

¿Pero de quién es Juan?, pregunta la calle. Pues podría decirse que Juan ya es del pueblo, como el Vaporcito de El Puerto de 'Los hombres del mar', el cuplé de la reja del muelle de 'Los borrachos', la presentación de 'Caleta', el pasodoble del papa de 'Los Miserables' o el popurrí de 'Los carreros de la Alianza', por citar sólo algunos ejemplos. Y sin embargo, al igual que estas composiciones, también hay alguien que tiene derechos de autor sobre la obra, sobre todo de cara al futuro y a la posible explotación de un muñeco que se ha hecho viral casi sin apenas proponérselo.

Porque uno de los problemas que se encuentra la chirigota y los artesanos que han realizado a Juan es que estamos ante una situación totalmente nueva en el Carnaval. Nunca antes una parte del atrezzo había logrado tanto protagonismo. La cara de Juan amenaza con estar presente de manera muy activa en todo el Carnaval, más de un autor ya se plantea realizar cameos, las televisiones piden pasear con Juan, los periódicos quieren conocer sus secretos, y mientras tanto Selu García Cossío y su chirigota están en todo su derecho de intentar aprovechar un filón de trapo que de repente se ha convertido en oro.

Y mientras la fama de Juan sigue in crescendo, ni Selu ni los artesanos de Ras quieren ningún tipo de polémica. Juan es un complemento más de una agrupación fantástica. El más atractivo para los aficionados, pero que no sería nada en manos de otro grupo y otro autor.

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