El diccionario
Aguántame el cartel
Y Y cuando habla Cádiz los aprendices debemos callar. Los cegatos con botas. 1983.
Mi vecina Carmeluchi es bibliófila, que en griego arcaico significa "la que se lo monta de categoría con un libro raro", no confundir con Teófila, que significa "la que se lo monta como Dios a costa tuya". Con motivo de la inminente inauguración del Museo del Carnaval, Carmeluchi ha colaborado con el Patronato para editar un diccionario panhispánico de términos carnavalescos gaditanos, con prólogo de Vicente Sánchez. Sí, ya sé que Vicente Sánchez lleva diez años sin dar un palo al agua, precisamente por eso se trata de un libro raro. A continuación ofrecemos en exclusiva un extracto, por el bien de la humanidad.
Blandurria: músico que toca la bandurria con cierta desgana y sin meter púa. Cabalgata: gata puntera, gata cabal. Cabeza de serie: don Antonio Martín. Cadizbajo: corista de voz grave que observa, abatido, como vuelve a ganar Julio Pardo. Caja, pasar por: escuchar una agrupación premiada durante la semana de carnaval. Carnestolindas: dícese de la joven, atractiva y esbelta figurante que, ligera de ropa, participa en la Cabalgata Magna en la carroza más seguida por los ídem y que, en el fondo, da igual como sea porque nadie se va a fijar en ella (en la carroza). Caro: En general, disfraz de coro. Chiriagota: hartazgo y hastío que produce una chirigota pésima tirando a tevascucháturmana. Compaarsa: comparsa flamenca. Componente: integrante de una agrupación, que no compone. Cuarteto: jugar al teto entre cuatro interpretando a la vez un sainete -no exento de gracia- sin rima ni hilo conductor. Fallo: macho del Falla. Veredicto erróneo del jurado, como su propio nombre indica. Fiestas atípicas gaditanas: carnaval de verano. Güiro: pito de caña que en Italia se toca en bicicleta y por etapas a cambio de una maglia rosa. Octavillita: componente de comparsa que tiene la facultad de emitir sonidos guturales y estridencias irrepetibles por el común de los mortales, apretándose con fuerza la bolsa escrotal ubicada a la altura del esternón, mientras reparte panfletos y/o anuncios publicitarios. Pierror: disfraz equivocado, disfraz horrible de comparsista. También llamado pihorror. Repertodio: repertorio carnavalesco cargado de odio, con continuas alusiones a la honorabilidad de personas de bien, como son los políticos o los banqueros. Romancero: modalidad carnavalesca así llamada en homenaje al número de veces en las que Rafael Román ha sido alcalde de Cádiz. Tragedia: fruto del tragedio, que se masca en cuanto baja el telón para la actuación de un cuarteto chungo de, pongamos, Badajoz. La U: vigésima cuarta letra del alfabeto e instrumento musical parecido a la bandurria pero de mejor comer.
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