El Carnaval de Cádiz y sus historias: cuando a 'El Peña' no le dejaron concursar

La Comisión de Fiestas decidió en 1974, diez días antes del inicio del Concurso, no dejar participar a los cuartetos, entre ellos ‘Typical Spanish’, de ‘Agüillo’

Cuartet ‘Typical Spanish’, de 1974: de izquierda a derecha ‘El Masa’, Pepe Scapachini, ‘El Peña’ y Antonio Mariscal. / D.C.

Los cuartetos nunca lo han tenido fácil en el Concurso de Agrupaciones y han debido recorrer un arduo camino hasta ser aceptados como una modalidad de pleno derecho. Y hubo un año en el que a los mismísimos Manuel Rosales Agüillo y El Peña le hicieron una gran faena. Fue en 1974 cuando ambos prepararon ‘Typical Spanish’, compuesto por El Peña, El Masa, Pepe Scapachini y Antonio Mariscal, que tomaba el relevo de todo un pelotazo, histórico, como ‘Don Mendo y sus mendas lerendas’, primer premio de 1973 y un referente en la historia de la modalidad. A escasos días del inicio del Concurso del 74, que se programó para el martes 21 de mayo, aún en las Fiestas Típicas, la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento de Cádiz decidió que los cuartetos no actuarían “porque se trata de mantener lo típicamente de nuestros carnavales: coros, comparsas y chirigotas, y aunque es cierto que algunos cuartetos han tenido gran éxito, se estima que estos mismos podrían convertirse en magníficas chirigotas, que es lo que se pretende, y no en parodias”, podía leerse en Diario de Cádiz antes del certamen.

El rotativo también apuntaba que “de todas formas, los cinco cuartetos que saldrán este año –uno de ellos es un quinteto y como sigamos así habrá tercetos, sextetos y lo que se quiera– se les asignará una subvención de 8.000 pesetas a cada uno y se va a proponer a la Comisión organizar un concurso de cuartetos en el tablao de la plaza de San Juan de Dios, aparte de que podrán actuar en otros festivales en teatros que se suelen organizar tras el concurso oficial”.

La organización veía a los cuartetos como una amenaza para las chirigotas

Y así fue, pues existen grabaciones que atestiguan estas actuaciones, pero el Concurso estaba vetado para los cuartetos. Poco después del concurso Agüillo y El Peña concedían una entrevista a este diario, realizada por Paco Perea. Agüillo se mostraba “profundamente decepcionado”, calificando el veto de “tomadura de pelo” pues “hace tres meses nos permitieron inscribirnos ya que, al parecer, la cosa iba a tener los mismos caracteres que el año anterior. Ante eso hicimos toda la planificación y continuamos adelante con los ensayos… pero de buenas a primeras, cuando ya estaba todo encarrilado, a solo diez días o así de culminar nuestras ilusiones, sale la injusta disposición y nos deja en plena calle”. El Peña apuntaba que “razón, lo que se dice razón no nos han dado ninguna. Hubo quien alegó que la proliferación de cuartetos podría afectar seriamente a las demás agrupaciones, sobre todo a las de a pie”.

Agüillo negaba esta tesis. “Nosotros la interpretamos como contraria. Es decir, en vez de ser un perjuicio, en todo caso seríamos un estímulo, porque el verdadero chirigotero, empujado por la competencia, se estrujaría los sesos para sacar mejores cosas a la calle”. Según se desprende de la entrevista, el recelo hacia los cuartetos y su posible competencia venía de la otra modalidad que cultivaba el humor: la chirigota. Para el creador de cuartetos tan recordados como ‘La boda del siglo’ o ‘Grandes relatos’, “somos completamente compatibles con las chirigotas, porque ya en su día se dijo lo mismo de éstas y de las comparsas y se diversificaron los premios. El año pasado se creó el apartado de cuartetos. De hecho significaba el darle otro fomento a la fiesta que, a juicio de muchos estaba naufragando, Y sorprendentemente esos señores, que dicen querer a la fiesta, de un plumazo nos quitan de en medio”.

‘Agüillo’ lamentó que los compañeros de otras modalidades callaran ante el atropello

Preguntaba Perea si el día en el que se anunció apartar a los cuartetos, en el salón de plenos, algún autor de otras modalidades mostró su rechazo a la decisión. Agüillo fue claro: “En absoluto. Allí no se levantó nadie. Todos callaron. Aceptaron, en una palabra. ¡Qué pena! Aquí no hay compañerismo. Todo se limita a criticarse unos a otros”. Hay cosas que no cambian.

Al año siguiente, 1975, los cuartetos también estuvieron en vilo. El 4 de mayo se informaba en este diario de las agrupaciones inscritas, entre ellas dos cuatetos: ‘Don Juan Tenorio y los que fueron al velatorio’, del Chimenea y dirigido por El Peña, y ‘Los de Katanga’, con Francis, Manolete, Miguel el Mellao y José Piulestán. En la noticia podía leerse que la Comisión de Fiestas no había decidido aún si los cuartetos iban a entrar o no en concurso. Luego fueron sorteados para establecer el orden, pero no fueron incluidos en el programa de actuaciones. Finalmente se autorizó la participación de ambos cuartetos. Solo pasó a la final el de El Peña, logrando el segundo premio y declarando el jurado el primero desierto. Fue una noche polémica en la que el jurado decidió premiar como comparsa a una chirigota: ‘Los belloteros’.

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